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Columnas de opinión

El crecimiento de la cultura de los nuevos datos

Por: Gavin Michael, director de innovación de la tecnología de Accenture

[24/07/2012] Los líderes empresariales de mayor éxito han tenido a menudo una cosa en común: un instinto innato para la dirección de sus organizaciones que en repetidas ocasiones les ha permitido tomar las decisiones correctas.
Pero nos estamos acercando rápidamente a un momento en el que la idea de que las decisiones empresariales se basan en el instinto en lugar de los datos parece pintoresca y anacrónica.
Ya hay muchas empresas modernas exitosas que se ejecutan en base a los datos. Google y Amazon son ejemplos obvios, pero los datos también están impulsando las decisiones empresariales en empresas más allá del sector de la tecnología.
Procter & Gamble, por ejemplo, se encuentra en medio de un esfuerzo global para digitalizar todos los aspectos posibles de su negocio.
Para competir, sus rivales tendrán que ponerse al día rápidamente.
Los datos se han convertido en un activo estratégico y el éxito de una empresa en el futuro dependerá de cómo y con qué frecuencia sus empleados, en todos los niveles de la empresa, utilicen ese activo.
Las tecnologías de maduración están impulsando esta tendencia. Hace una década, los datos eran caros.
Si bien las compañías podrían haber reconocido los atractivos de la toma de decisiones basada en los datos, desde los ahorros operacionales a las oportunidades del mercado, y desde los modelos financieros hasta el suministro de la cadena de riesgo, el costo de trabajar de esta manera era prohibitivo.
Eseya no es el caso. Los directores de TI ahora pueden comisionar los sistemas que capturarán, y analizarán grandes cantidades de datos empresariales internos y externos.
Y estos datos pueden ser compartidos a través de la organización, permitiendo la adopción de decisiones en todos los niveles de la empresa.
Es necesaria una nueva cultura
Aun así, sacar el máximo partido de estas oportunidades requiere que las compañías hagan más que simplemente invertir en una mejor tecnología de datos.
Lo que realmente se necesita es un cambio cultural: Para que las empresas se aseguren de que todos sus empleados estén lo suficientemente alfabetizados en los datos, deben reconocer tanto la información que necesitan para tomar mejores decisiones como saber dónde encontrarla.
El fomento de una cultura así es más fácil en las organizaciones nuevas, que no se ven frenadas por los sistemas legados de TI.
Sin embargo, las empresas establecidas desde hace tiempo también están comenzando a hacer la transición.
El proceso de digitalización de Proctor & Gamble es un ejemplo, mientras que las empresas de petróleo y gas están haciendo un gran uso de enormes cantidades de datos de exploración.
La recompensa vale la pena.
Un estudio reciente hecho a 179 empresas, dirigido por un economista del MIT Sloan School of Management, llegó a la conclusión de que las organizaciones que se han trasladado a la toma de decisiones basada en los datos tienen niveles de productividad 5% o 6% más altos que no podrían ser explicados por ningún otro factor.
Haga el cambio
Tomará tiempo para que las empresas estén más centradas en los datos. Pero el cambio no será posible en absoluto a menos que el equipo ejecutivo actúe en concierto.
Aunque las decisiones de compra de tecnología suelen ser responsabilidad del CIO, el cambio cultural debe ser impulsado por una amplia gama de líderes de negocios, incluyendo al ejecutivo principal.
Más allá de la cultura, los CIO necesitan tener en cuenta los siguientes puntos:
* Readapte la organización. El CIO puede ofrecer la tecnología con la que la empresa puede capturar y analizar datos, pero toda la empresa debe ser capaz de utilizarlos de manera eficaz.
Esto puede requerir un cambio organizacional: La inclusión de especialistas de datos en todas las unidades del negocio, por ejemplo, en lugar de que se acumulen en TI.
* Nombre a un campeón de los datos. Empresas como Bank of America han decidido nombrar a un director de información, que se encargue de la gestión de la estrategia de datos, la política y la gobernabilidad.
Un campeón a este nivel de la empresa puede ser el motor principal en la evaluación de los inventarios de datos existentes y de los agujeros que deben taparse.
Ellos pueden determinar el grado en que los datos ya están siendo valorados y las habilidades que la empresa necesita para equipar a su personal.
* Repiense las relaciones. Las empresas deben valorar los datos que poseen. Esto tendrá consecuencias para problemas internos tales como el almacenamiento y la eliminación de datos, y también hará que las empresas re evalúen la información que comparten con los socios.
Si los datos tienen un valor mensurable, ¿la empresa compensa lo suficiente para pasar por esto?
La transición a la toma de decisiones basada en datos requiere un cambio de mentalidad. Pero los que no logren hacer el cambio serán dejados atrás por empresas que tienen un compromiso de extraer cada vez más valor de los volúmenes de datos que están aumentando de manera exponencial.
El instinto ya no es suficientemente bueno.
CIO (Reino Unido)