Llegamos a ustedes gracias a:



Columnas de opinión

Luchando por sobrevivir en épocas difíciles

Por: José Carlos Eiras

[08/04/2009] Aunque siempre me he considerado afortunado por haber nacido en Brasil, recién logré apreciar cabalmente el valor de mis orígenes cuando me convertí en CIO de General Motors Europa. Como podrán imaginar, buena parte de mi energía fue absorbida por el proceso de administrar un equipo grande y descentralizado, tanto multinacional como multicultural.

Por mi condición de brasileño, todos me consideraban un extranjero. Esa percepción me facilitó un aura de neutralidad que me fue de gran utilidad cada vez que tuve que resolver conflictos. También me permitió tener una perspectiva inmejorable de las habilidades que se requieren para administrar una activa tienda de TI en una economía global.
Me parece que es el momento adecuado para compartir algunas de las lecciones que aprendí en General Motors y otras organizaciones globales como DHL, General Foods y Philip Morris. Espero que puedan aprovecharlas para enfrentar los retos que se presentan actualmente.
Conforme la economía global se expande, los ejecutivos de TI comienzan a encarar dilemas de proporciones realmente míticas. Pese a sus comprensibles sentimientos de impotencia, tienen que seguir tomando decisiones importantes para su destino. Solo de ellos depende terminar como héroes o chivos expiatorios.
Muchos CIO se encontrarán atrapados en un laberinto sin salida ni esperanza. De un lado, tienen que abocarse a reducir costos, y del otro, tienen que producir resultados tangibles para el negocio.
En el afán de recortar gastos, sus decisiones pueden terminar obedeciendo más al pánico que a la lógica. No pocas de estas iniciativas precipitadas pueden hacer casi imposible que las TI logren los resultados necesarios para sostener el negocio en tiempos de gran estrés.
Como sobreviviente de cuatro recesiones anteriores, puedo dar fe de que las épocas difíciles presentan desafíos de negocios realmente atroces. Sin embargo, también ofrecen oportunidades increíbles para construir las infraestructuras necesarias para el crecimiento futuro.
Así que estas son nuestras opciones: o bajamos la cabeza y esperamos humildemente los designios del destino, o tomamos las riendas de la situación y nos convertimos en héroes.
Vayan mis condolencias para quienes escojan ser los corderos del sacrificio. Para los aspirantes a héroes, un consejo en dos partes:
Reduzcan los gastos de TI a profundidad, pero no se olviden de fijar una partida adecuada para desarrollar y mejorar sistemas e infraestructura. Háganse la idea de que ese dinero es una semilla que hará crecer el negocio.
Hagan lo que hagan, asegúrense de separar una porción del presupuesto para retener a los mejores empleados. Serán ellos quienes los mantengan a flote cuando se agite la marea.
Incluso si ya no quiere seguir leyendo este artículo, espero que tenga en cuenta estas dos perlas de sabiduría y que las aplique a pie juntillas. Si lo hace, estará aumentando significativamente sus posibilidades de sobrevivir a los duros trimestres que se avecinan. Además, también se estará colocando en una posición privilegiada para aprovechar el momento de recuperación, cuando este llegue. 
Para los CIO con espíritus genuinamente heroicos, van también las siguientes sugerencias: 
Formar un buen equipo. Una de las principales responsabilidades del gerente de una organización que forma parte de un negocio más grande es atraer, cuidar, promover, motivar y preservar talentos. Esta responsabilidad de encontrar y gestionar el talento se extiende más allá de las fronteras tradicionales de la compañía, para incluir a proveedores, consultores, socios de negocio y los diferentes outsourcers de lo que dependen las TI. Una generosa fuente de talento es un activo muy importante y una excelente barrera contra las incertidumbres de una economía inestable.
Establecer objetivos para las TI de manera proactiva. No esperen que alguien les diga qué hacer a menos que estén dispuestos a quedarse siempre a la zaga. En un contexto de desaceleración es más fácil fijar objetivos realistas y cumplirlos, que hacer lo mismo durante periodos de crecimiento. Como todas las áreas del negocio se encuentran en proceso de reducción de costos, este el momento perfecto para simplificar el panorama de TI eliminando sistemas heredados y componentes redundantes. Recuerde que las TI mandan sobre los sistemas, de manera que no hay excusa para no proceder rápidamente cuando se presenta la oportunidad de deshacerse de un sistema heredado caro e ineficiente, y reemplazarlo o mejorarlo con una alternativa más efectiva en términos de costo. 
Vigile de cerca a sus proveedores. Asegúrese de que están cumpliendo sus promesas. No olvide que ellos también forman parte de su equipo. Si no cumplen, hágalos a un lado o renegocie las tarifas. En la economía actual, es posible encargar dos proyectos por el precio de uno.
Sáquele el máximo provecho a las inversiones de TI existentes. De acuerdo, digamos que su antecesor le ha dejado un grupo de sistemas obsoleto y mal implementado. Hable con los proveedores (o con las compañías madres) y pídales que le expliquen cómo sacarle el jugo a los sistemas que han instalado. Si tienen dos dedos de frente, tomarán su solicitud como una oportunidad para construir relaciones más estrechas con usted y su equipo, y reaccionarán sin demora para ayudarlo.
Asegúrese de que todos sepan que usted está a cargo y asume responsabilidades. Aunque pueda parecer contradictorio, este es el momento ideal para dar un paso adelante y asumir mayores responsabilidades. No tema definir su papel de manera más amplia, y hacerse cargo de lo que ello implique. De todas maneras, si algo sale mal todos le van a echar la culpa a usted, o sea que de nada vale tratar de ocultarse. Usted tiene el control de las TI, así que actúe como un líder y haga gala de aplomo. De esta manera evitará que alguien trate de usurpar el puesto de zar tecnológico de la compañía que, obviamente, solo le corresponde a usted. Lo que menos necesita en un ambiente como el que impera actualmente, es que un autodenominado experto de otra unidad de negocios venga a decirle como correr las TI, o a recomendarle qué sistemas comprarles a qué proveedores. Yo tengo una regla simple para fijar límites: Si se ve como TI, huele a TI y actúa como TI, entonces se trata de TI y el CIO es el único responsable de ese tema.
Establezca y desarrolle relaciones en todos los niveles de la empresa y fuera de esta. Tenga siempre presente que las TI son un esfuerzo de equipo y que, para obtener el mayor beneficio de sus sistemas de TI necesita la cooperación de un rango sumamente amplio de participantes. Tanto la aceptación del usuario como la usabilidad serán siempre determinantes, así que no olvide contar con una base de usuarios entre sus colaboradores.
Actúe como un CEO. Quizá esto cambie en el futuro pero, por el momento, los CIO son los jefes ejecutivos de negocios complejos que forman parte de negocios complejos aún más grandes. Al actuar como si fuera el CEO de TI, usted está ganando respeto para la organización de TI. Por lo general, ese respeto se traduce en una mayor cooperación de parte de las diferentes instancias que se necesitan para hacer que las TI funcionen sin problemas. Esta actitud, además, le facilita la tarea de vender sus propuestas a otros directores de área, incrementando al mismo tiempo las posibilidades de que sus requerimientos de presupuestos sean aprobados y cumplidos.
Para terminar, los exhorto a ponerse verdes. El desarrollo sostenible no es solo una tendencia, es una realidad de los negocios globales. Y, además, es una estrategia inteligente, sobre todo si tenemos en cuenta la cantidad de dinero que proyecta invertir el gobierno de Estados Unidos, durante los próximos cuatro años, en estructura y proyectos verdes. Las TI pueden jugar un rol crucial para desarrollar, administrar, supervisar y analizar proyectos verdes en toda la empresa, así que hágase un favor y no pierda esta oportunidad de acumular más responsabilidad. 
Cuando comencé mi carrera a inicios de los setenta, nunca soñé que las TI se convertirían en el mecanismo conductor de una economía global. Aun pese a la inestabilidad de la economía global, considero que las TI son más importantes que nunca. Esto representa una pesada carga para los CIO. Hace un par de años, la gente se preguntaba si los CIO estaban debidamente preparados para sus nuevos roles como ejecutivos de rango corporativo. Ahora la gente se pregunta si los CIO están preparados para enfrentar un complejo grupo de desafíos en plena evolución, dentro de una economía radicalmente transformada.
José Carlos Eiras fue hasta hace poco CIO de DHL Express-US, una división de Deutsche Post World Net (DPWN), la más grande compañía de transporte y logística del mundo. Antes de incorporarse a DHL, se desempeñó como CIO europeo y Global Services Information Officer de General Motors. También ha ocupado puestos de alto nivel ejecutivo en General Foods, Philip Morris y otras corporaciones multinacionales. Es autor del próximo libro: The Practical CIO.
CIO, USA