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Columnas de opinión

Panorama del Outsourcing: América Latina

Por: Alejandro Camino, vicepresidente de márketing y comunicaciones de Softtek

[13/04/2009] Con una población estimada de 559 millones de habitantes, un creciente porcentaje que habla más de un idioma y tiene una educación adecuada, América Latina se está convirtiendo en un lugar atractivo para todo tipo de negocios. Su sector de servicios TI ha crecido rápidamente -casi duplicándose en los pasados cinco años-. Solo en Brasil, las TI se han convertido en un mercado anual de más de nueve mil millones de dólares. Aunque tales tasas de crecimiento podrían no ser sostenibles durante la actual crisis económica mundial, América Latina es un lugar lógico para que las TI florezcan, especialmente en momentos en los que la industria de los servicios lucha para recuperarse y reagruparse luego de los desastrosos ataques terroristas y escándalos financieros en India.

Un ex ejecutivo solía describir cómo, cuando era estudiante de negocios a inicios de los años 90, participó en un programa internacional en donde formó equipo con otros estudiantes de MBA de Europa, Estados Unidos y América Latina. A medida que trabajaban juntos en los casos, encontró que la principal área de preocupación variaba, generalmente dependiendo del origen del estudiante. Los norteamericanos tendían a centrarse en aspectos como el precio, márketing, y benchmarking; mientras que los europeos se concentraban en la sostenibilidad, medio ambiente, y el impacto social y los sindicatos. La principal preocupación de los latinoamericanos era la capacidad de sobrevivir.
El año pasado, encontré un cambio significativo en la forma de pensar de los estudiantes de MBA latinoamericanos en dos conferencias latinoamericanas de la Escuela de Negocios de Harvard y la Escuela de Negocios de Londres. En ambos eventos, los tópicos primarios fueron la innovación, globalización y las vastas posibilidades de crecimiento. Los países como Colombia y Perú habían experimentado un crecimiento sin precedentes y se veían como un gran potencial -más que Brasil, que había logrado un estado más elevado como la primera (por lo menos en las siglas) de las economías en desarrollo de rápido crecimiento del BRIC (Brasil, Rusia, India y China).
Los oradores, que incluían a exitosos empresarios, grupos de inversión, banqueros de inversión, y ex jefes de estado, concluyeron que, a pesar de la crisis económica de los Estados Unidos, las oportunidades de crecimiento parecían ilimitadas para la mayoría de los países latinoamericanos. Este optimismo se basaba en parte por los altos precios del petróleo y la inmensa demanda de commodities, que parecía inacabable, entonces en el primer trimestre del 2008.
Los expertos del foro señalaron que las excepciones a esta bonanza económica eran: Venezuela, por obvias razones; México, por su fuerte dependencia en la maltrecha economía de Estados Unidos; y Argentina, por sus erráticas políticas económicas y el alto riesgo de incumplimiento en sus obligaciones de deuda externa.
El pasado septiembre, unos cuantos días antes del colapso de Lehman Brothers, un colega de Buenos Aires afirmó que su operación sobreviviría al inminente colapso financiero, porque enfrentar crisis es como un modus vivendi para nosotros, es nuestro status quo.
Esta habilidad para resistir condiciones económicas adversas y las nuevas habilidades adquiridas en la globalización, deben animar a las empresas del mundo a ver a esta región con nuevos ojos.
Ahora, para ser justos, cuando se trata de outsourcing de servicios globales, América Latina debería ser considerada como un jugador complementario -no un reemplazo- para mitigar lo que un analista reconocido llamó la fatiga india. Cada país latinoamericano presenta diferentes oportunidades para los compradores, y ninguno puede satisfacer todas las necesidades. La región se encuentra fragmentada en términos de habilidades en el idioma, talentos, marco legal, perspectivas macroeconómicas, y la capacidad de los proveedores locales -todos los cuales varían bastante entre los países-. Además, no hay algo así como otra India. En términos solo de demografía, la región no puede crear la siguiente Bangalor o Hyderabad. Pero vemos un gran potencial para centros regionales menores más pequeños que pueden evolucionar y crecer la base de talentos a grupos decinco mil a 10 mil recursos, no decenas de miles como en India.
Ya que muchas organizaciones y firmas de analistas -algunas mucho más confiables que otras- han evaluado las capacidades de América Latina y creado evaluaciones por país, no voy discutir los detalles de los activos. Pero creo que es importante mencionar brevemente a México, Brasil, Argentina y Chile, que son los países más frecuentemente citados de la región.
México es el único verdadero nearshore. No hay otros dos países en el mundo que tengan un mayor intercambio de bienes, servicios y tráfico aéreo que Estados Unidos y México. Por ello, la infraestructura para el comercio internacional es fuerte. Solo México ofrece la combinación de costo, escala y proximidad, y consecuentemente, muchas prominentes compañías estadounidenses e indias localizaron sus centros nearshore en el país. Más aún, un gran número de proveedores mexicanos tienen la capacidad de exportar servicios.
Se han realizado esfuerzos para posicionar a Argentina, Brasil y Chile y a sus compañías como alternativas nearshore. En mi opinión, estas empresas tienden a perder la perspectiva, dejando a estos países en una posición muy debatible. Por ejemplo, un analista de Nueva York me dijo el año pasado: Toma 12 horas de vuelo llegar a Santiago. Polonia está más cerca. Aún así, sacando al factor cercanía de la ecuación, estos países pueden presentar una propuesta muy atractiva de global sourcing.
En la región, Brasil es el único que tiene la característica de la escala. Con un PBI en el 2007 de 1,3 mil millones de dólares, de acuerdo a las estadísticas del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Brasil tiene el mercado local más grande para servicios TI de América Latina, y por tanto la más grande fuente de talento. Aunque la fuerza laboral de Brasil no es la suficiente para satisfacer la creciente demanda en un mercado creciente, la situación cambiará en una economía más lenta, lo cual liberará recursos para los servicios de exportación. El país tiene capacidades bien calificadas para los sistemas ERP, particularmente SAP, así como habilidades en mainframes, debido a la gran escala de su sector de servicios financieros.
Argentina tiene una fuente de talentos más pequeña, pero altamente calificada, que es muy adecuada para un enfoque de centro para la excelencia, particularmente aquella que involucra tecnologías como Java, aquellas relacionadas con la Web 2.0 y SAP. Argentina ciertamente se encuentra al borde de tiempos económicos difíciles, que también crean una oportunidad para la competitividad basada en costos.
Chile es probablemente el país latinoamericano mejor equipado para enfrentar la recesión global. Su escala es incluso menor que la de Argentina, con un 90% de sus compañías de servicios TI con menos de 50 empleados. A pesar de eso, Chile se está convirtiendo en un lugar atractivo para la investigación y desarrollo debido a una fuerza laboral muy consciente de las TI y a una economía soportada por fuertes fundamentos.
Espero que las organizaciones vean cada vez más a América Latina como una forma de recortar sus riesgos y pérdidas potenciales en India. En el proceso, creo que se beneficiarán de la innata habilidad de la gente de América Latina para encarar tiempos difíciles y salir fortalecidos. Por ello, la región se embarcará en una vibrante nueva era en las TI.
Veamos cómo va.
Alejandro Camino, vicepresidente de marketing y comunicaciones de Softtek, tiene casi 20 años de experiencias trabajando para proveedores globales de soluciones TI con operaciones en Norteamérica, América Latina, Europa y Asia.
CIO, USA