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Columnas de opinión

¿Quién gana y quién pierde con el acuerdo Oracle-Sun?

Por: Jack Gold, Jack Gold es fundador y analista principal de J.Gold Associates

[20/04/2009] El lunes por la mañana, nos enteramos de que Sun podía volver a brillar. Oracle había decidido gastar alrededor de siete mil 400 millones de dólares para comprar al que por mucho tiempo fuera su vecino en Silicon Valley. La combinación de estos dos incondicionales, ambos protagonistas del apogeo de la base high-tech del norte de California, marcaba el lamentable deceso de un miembro de la guardia vieja. Pero los tiempos cambian y Sun no cambió con ellos (como Digital, Compaq, SGI, Cray y otros que le precedieron). La pregunta es ¿por qué Oracle, una compañía que se ha pasado los últimos años devorando a otras compañías (incluyendo a Siebel, PeopleSoft y BEA) pero que tiene desafíos propios, quiere incursionar en el feroz negocio del hardware? La respuesta es que probablemente esa no sea su intención, al menos no directamente. Esta adquisición es atractiva para Oracle y para Sun por diferentes razones, aunque quizá las organizaciones de usuarios finales no sean de la misma opinión. Veamos quién sale ganando con esta operación y, por supuesto, quién podría ser el gran perdedor.

Desde la perspectiva de Oracle, la compra de Sun le daría el control de Java y la capacidad de conjurar una inminente amenaza a su hegemonía en la base de datos de fuente abierta MySQL. El control de Java, elemento central de los productos de software corporativo de Oracle y de muchos de sus competidores, sería un verdadero golpe maestro para Oracle y Larry Ellison. En este contexto, IBM (o SAP) no tiene nada qué celebrar puesto que también ha construido sus principales ofertas de software de negocios en torno a Java. Asimismo, la coyuntura coloca a Oracle en una posición aun más conflictiva respecto a Microsoft, ya no solo por las bases de datos sino también por el tema de middleware con el framework .Net.
Queda claro que Oracle está comprando un gran negocio de hardware que trae de la mano la oportunidad de sacar partido de cualquier tienda Sun que no haya instalado aún las suites back-office de Oracle. Sin embargo, esta no es la primera vez que Oracle tienta suerte en el negocio del hardware, y los antecedentes no son muy alentadores: sus productos siempre terminaron abandonados a una lenta y silenciosa agonía. En mi opinión, Oracle no se quedará mucho tiempo en el negocio del hardware sino que tomará los recursos de software (principalmente Java y Solaris), conservará quizás algunos subsistemas clave de hardware (almacenamiento en red, un mercado cada vez más importante para los análisis de Oracle, BI y bases de datos) y liquidará o rematará el negocio de hardware (tal vez a IBM o a HP). Un negocio de hardware no representa ninguna ganancia para Oracle. Incluso puede resultar un inconveniente, primero porque podría alejar a algunos socios como HP y Dell; segundo, debido al reto de hacer que el hardware genere beneficios. Si la verdadera intención de Oracle al hacer esta compra es permanecer en el negocio de hardware, entonces solo puedo recomendarle una profunda reflexión a sus directores.
¿Y qué hay de Sun? En principio, conjura un colapso inminente. Para Sun, este acuerdo es sin lugar a dudas un salvavidas, y vaya que lo necesitaba. Sun no ha logrado ponerse a la altura de los nuevos desafíos planteados por los nuevos recursos y las necesidades basadas en fuente abierta de sus clientes. Es demasiado lento y no puede competir con proveedores más ágiles como Dell, HP e incluso IBM.
La oferta de compra de IBM no prosperó por una serie de motivos, pero lo cierto es que McNealy y Ellison comparten filosofías Silicon Valley, y eso no es algo que exista entre McNealy e IBM, así que, en el fondo, quizá estemos ante una pareja con futuro. Sin embargo, personalmente, espero que una vez consumada la compra, vengan cambios significativos de parte de Sun, que incluyan la eliminación definitiva de una serie de productos y tecnologías.
Ciertamente, el acuerdo puede resultar favorable tanto para Oracle como para Sun, ¿pero lo será también para el mercado? No necesariamente. Oracle ha ganado en control, lo cual podría significar también menos opciones y precios más altos. Oracle tiene fama de caro, y muy probable que siga así. Otras preguntas pendientes: ¿Cómo van a cambiar las licencias de Java? ¿Aparecerán extensiones propietarias de Oracle (como en SQL)? ¿Qué pasará con Solaris y Open Solaris? Sería muy inteligente de parte de Oracle deshacerse lo antes posible del negocio de hardware. De esta forma, no solo podrían beneficiarse IBM, HP y otros proveedores de servidores Unix, sino que además sería el comienzo del fin del procesador Sparc (para regocijo de Intel y AMD).
En resumen, el ganador de este evento es sin lugar a dudas Oracle, aunque Sun también sale ganando pues de no ser por este rescate muy probablemente hubiera naufragado. Los perdedores son las organizaciones de usuario-final, que verán reducirse sus opciones y aumentar el precio del software ("fuente abierta" es una mala palabra en Oracle). Por supuesto, IBM y HP son perdedores a corto plazo, aunque podrían beneficiarse si el negocio de hardware de Sun sufre el impacto o es vendido. Lo mismo para Microsoft y/oSybase, que podrían obtener ventajas colaterales si Oracle pierde clientes debido a la rudeza de sus términos y al alza de precios, e incluso podría sumar algunas cuentas MySQL.
Jack Gold es fundador y analista principal de J.Gold Associates, analista de TI con sede en Northborough, Mass., que cubre los diversos aspectos de las tecnologías emergentes y la computación de negocios y de consumidor.
Computerworld (USA)