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China está construyendo una supercomputadora de 100 petaflops

[02/11/2012] En momentos en que Estados Unidos lanza lo que se espera sea la supercomputadora más rápida del mundo con 20 petaflops, China está construyendo una máquina que tiene por meta ser cinco más veces más rápida cuando se despliegue en el 2015.
La supercomputadora Tianhe-2 de China correrá a 100 petaflops (100 mil billones –10015– de operaciones de punto flotante por segundo), de acuerdo con el Centro de Supercomputación de Guangzhou, donde se alojará la máquina.
La Tianhe-2 podría ayudar a China a mantenerse competitiva contra las futuras supercomputadoras de otros países, ya que los expertos de la industria estiman que las máquinas comenzarán a alcanzar los mil petaflops de desempeño para el 2018.
Esta máquina no es el primer intento de China de construir una supercomputadora de nivel mundial. Este país, por un corto tiempo, llegó al primer lugar de la lista mundial de las supercomputadoras más poderosas en el 2010 con la Tianhe-1A. Esa computadora tiene ahora el quinto puesto en el mundo con una velocidad pico teórica de 4,7 petaflops, y utiliza procesadores de Intel y Nvidia.
Al igual que la Tianhe-1A, la Tianhe-2 también será diseñada por la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa de China.
El gobierno chino está impulsando el desarrollo de la tecnología de supercomputación del país, de acuerdo a Zhang Yunquan, profesor del Instituto de la Academia de Ciencias Chinas de Software, quien también se encuentra al tanto de las supercomputadoras de China.
El gobierno apunta a que las supercomputadoras de China lleguen a los 100 petaflops en el 2015, y luego a un exaflop (mil petaflops), en el 2018, afirmó. Esto proviene del programa 863 de China, que fue fundado en 1986 y que tiene por objetivo ayudar a acelerar el desarrollo de las tecnologías fundamentales del país.
Llegar al primer lugar de las supercomputadoras más rápidas del mundo nos dio mucho impulso y nos dio mucha confianza para el desarrollo de mejores máquinas, sostuvo. Pero aunque China ha confiado en gran medida en los chips y el software de Estados Unidos para desarrollar sus supercomputadoras, Zhang dijo que esto cambiaría gradualmente a medida que el país invierta más en desarrollar su propia tecnología.
Un ejemplo claro de esto se produjo cuando el año pasado la supercomputadora Sunway Bluelight de China llegó a los titulares por usar un procesador desarrollado localmente, el Shenwei 1600.
Esto mostró que podemos hacer una supercomputadora capaz de llegar a un petaflop de desempeño con nuestra propia tecnología, sostuvo Zhang. Creo que en el futuro, a medida que China intenta llegar a la computación de los Exas, los diseños de estas nuevas supercomputadoras podrían basarse plenamente en procesadores locales. No descarto esta posibilidad.
Pero, por supuesto, podríamos tomar un camino diferente, y terminar usando chips externos y locales, añadió.
China no es la única que apunta a ofrecer computación de 100 petaflops para el 2015. La Unión Europea, Japón y Estados Unidos tienen ambiciones similares, sostuvo Jack Dongarra, científico de la computación de la Universidad de Tennessee, quien también compila la lista de las 500 supercomputadoras más potentes del mundo.
En este punto las declaraciones a futuro son fáciles, señaló en un correo electrónico, anotando que aún existen desafíos técnicos y físicos en la construcción de supercomputadoras más potentes.
La industria de supercomputadoras local de China también se encuentra detrás de la de Estados Unidos, afirmó Chen Dexun, ingeniero senior del centro de supercomputación en donde se encuentra alojada la supercomputadora Sunway Bluelight de China.
Esto fue como una prueba, sostuvo sobre la decisión del gobierno de usar procesadores desarrollados localmente en la Sunway Bluelight. Antes, siempre usamos chips de Estados Unidos y por ello queríamos ver nuestras habilidades en la fabricación de estos procesadores.
A medida que se desarrolla la industria, China también podría vender su tecnología de supercomputación a lugares como Japón y Europa, afirmó Chen.
Pero obviamente, esta tecnología nunca llegaría a Estados Unidos, dijo, haciendo referencia a las recientes preocupaciones del gobierno de Estados Unidos sobre la seguridad de los equipos de telecomunicaciones chinos que son usados en el país.
Michael Kan, IDG News Service