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Reportajes y análisis

Gestión del rendimiento en la nube

Las nuevas técnicas y herramientas están haciendo que la visibilidad entre las múltiples iniciativas de nube sea más clara.

[07/12/2012] Un milisegundo puede no parecer mucho tiempo. Pero cuando se es un proveedor de software como servicio, con miles de bases de datos que ejecutan dos mil millones de consultas SQL e impulsan 10 terabytes de datos cada día, cada milésima de segundo cuenta. El rendimiento y la visibilidad es crucial -especialmente cuando los sistemas están ligados a los de otros proveedores que también operan en la nube.
Ese es el caso de Concur Technologies, que cada año procesa más de 50 mil millones de dólares en informes de viajes y gastos en la nube. Hace unos cuatro años, la compañía de Redmond, Washington comenzó a experimentar hipo en su base de datos entre su nivel medio y el nivel de base de datos.
"Era un problema que venía una vez en cada millón de llamadas, y podría provenir de cualquiera de los 30 servidores de un nivel a 30 en otro nivel", explica John Tharp, ingeniero jefe de configuración de software en Concur. "Conseguir visibilidad requirió tres capas diferentes de personas -administradores de bases de redes, ingenieros de redes, ingenieros de aplicaciones- trabajando juntos", en un proceso que consumía tiempo. Por suerte, la compañía encontró una herramienta de gestión del desempeño con un enfoque en la supervisión que ahora ayuda a que el equipo de TI identifique estos problemas de manera rápida, y eso es fundamental para mantener la competitividad de Conncur.
"La velocidad de lanzamiento, el despliegue y la innovación que se requieren para competir en estos días, necesitan herramientas que mantengan el reloj en tiempo real, giren el volumen según sea necesario y (diagnostiquen problemas) inmediatamente", señala Tharp.
El rendimiento y la visibilidad en la nube se han convertido en las principales preocupaciones entre los usuarios. Las grandes empresas han estado moviendo cargas de trabajo a la nube desde hace años. Pero a medida que más sistemas de misión crítica son enviados a la nube, y según se multiplica el número de aplicaciones en la nube a cargo de una sola empresa, será más importante que las herramientas de visibilidad y gestión del rendimiento sigan sus aplicaciones a la nube.
El gasto en los servicios de nube pública y privada, y en la creación de estos servicios, llegará a 60 mil millones de dólares este año, según IDC, y el foco estratégico de la nube se desplazará desde la infraestructura hacia las plataformas de aplicaciones.
Así que es lógico que la demanda de herramientas que mejoren la visibilidad en la nube esté creciendo. El gasto en software de gestión de nube aumentará un 62% este año, según IDC.
"A mayor visibilidad que tenga en lo que puede ver, podrá optimizar de una mejor manera su decisión de utilizar la nube", señala Dennis Drogseth, vicepresidente de la consultora de TI Enterprise Management Associates.
Decidir el mejor entorno en el que se ejecuta una aplicación con el máximo rendimiento es uno de los puntos más importantes que enfrenta la adopción de la nube en las empresas de hoy, señala Dennis Callaghan, analista de 451 Research. "Realmente no tienen una buena visibilidad sobre cuál será el impacto en su negocio si mueve una aplicación particular en la nube", añade. "No hay criterios objetivos sobre cómo elegir una herramienta de gestión del rendimiento en un entorno de nube híbrida".
Aquí hay algunas pautas para elegir las herramientas que mejorarán su capacidad de ver y administrar los sistemas en la nube.
¿Aplicación nueva o existente?
Primero, decida si está poniendo en la nube una aplicación existente o una nueva, señala Dave Bartoletti, analista de Forrester Research.
"Si está moviendo una aplicación existente a la nube, ¿está midiendo el rendimiento de hoy? Si está movimiento una aplicación que ya está en marcha, no hay ninguna manera en que pueda evaluar cuánta visibilidad le da la nube a menos que siga su rendimiento de hoy", agrega Bartoletti.
Él aconseja que primero le de una mirada a las herramientas actuales de gestión del rendimiento para la aplicación que se va a mover, y luego preguntarle al proveedor de la nube si ofrece características de gestión del rendimiento que se integren con esas herramientas. "De otra manera", comenta Bartoletti, " está considerando el uso de dos herramientas diferentes" - y esto puede retrasar un proyecto.
Si está construyendo una nueva aplicación en la nube, piense en la gestión del rendimiento durante el tiempo de construcción, indica. Comience por preguntarse qué parámetros se deben seguir.
"Antes de seleccionar una herramienta, es necesario entender la visibilidad que necesita. ¿La aplicación depende del tiempo de respuesta, del total del viaje de la transacción, la cantidad de tráfico que está recibiendo a través del día? ¿Cuántos datos de subida/bajada está viendo? Ese es el tipo de indicadores en los que debe pensar primero", añade Bartoletti. Entonces hable con el proveedor de la nube y pregunte cómo puede ofrecer la mayor visibilidad posible para esos parámetros.
Construir un mundo híbrido
Las empresas que ejecutarán algunas de sus aplicaciones en sus instalaciones y otras en la nube requieren un mayor grado de visibilidad de parte del proveedor de la nube. "En este caso, querrá ver qué tipo de API le proporcionan a sus herramientas de gestión del rendimiento. Es posible que desee descargar esa información de gestión del rendimiento en su sistema existente para esa parte de la aplicación que se está ejecutando en el sitio", señala Bartoletti.
Muchos proveedores de nube ofrecen visibilidad y control de sus propios resultados, pero observadores de la industria señalan que es mejor desplegar también una herramienta de terceros para la exactitud. Si el proveedor tiene un sistema interno de seguimiento del desempeño, señala Bartoletti, las métricas o indicadores "pueden ser difíciles de validar". "No va a tener visibilidad en el rendimiento de los datos de subida y descarga", añade. "Pero debería ser capaz de validar los picos de rendimiento y ver cómo se está comportando su aplicación en diferentes momentos del día".
Una herramienta de terceros le ayudará a validar el tipo de carga que el proveedor de la nube dice estar viendo. En realidad se trata de hacer coincidir lo que el proveedor de la nube ofrece con lo que usted ya hace. Eso es parte del proceso de compra.
Cuando algunas partes de una aplicación residen en las instalaciones de la empresa y otras están en la nube, es importante que ambas coincidan con los indicadores clave, tanto en tierra como en el aire. "Si ya está usando una herramienta de gestión del rendimiento en la empresa, ¿cuáles son las métricas o indicadores clave que está siguiendo? Eso es lo que le llevará a decirle al proveedor de nube: "Va a tener que darme por lo menos esta visibilidad en mis patrones de subida durante todo el día, mis picos de tráfico, mi consumo de almacenamiento, y necesito ver todo eso en un determinado nivel de granularidad -ya sea que lo esté siguiendo en intervalos de cinco minutos o intervalos de 30 minutos", comenta Bartoletti.
Cerrar brechas
Es poco probable que el proveedor de la nube tenga todo lo necesario para que pueda cumplir con todos los objetivos de rendimiento y visibilidad. Así que vale la pena visitar una herramienta de un tercero, en especial uno que tenga una fuerte relación con el proveedor de la nube. Pregúntele a ese proveedor "qué recomendaría como complementos (add-ons) de la gestión del rendimiento", señala Bartoletti.
Por otro lado, si ya usa un proveedor para supervisar el rendimiento de las aplicaciones que residen dentro de las instalaciones de la empresa, compruebe si tiene acuerdos de colaboración con los proveedores de nubes públicas, y si puede utilizar sus herramientas para ampliar la visibilidad en la nube.
Por ejemplo, uno de los puntos de venta de VMware para su arquitectura vCloud es que los clientes existentes que tienen grandes entornos de nube y herramientas de gestión de VMware, pueden mover algunas de sus cargas de trabajo a una nube pública a través de alguno de los varios centros de datos asociados contratados por vCloud. Tales socios pueden ofrecer herramientas de gestión del rendimiento como vCenter Operations para gestionar el rendimiento de las cargas de trabajo virtuales en el sitio". Así, en la nube se encuentran las mismas herramientas con los mismos indicadores y la misma interfase familiar", señala Bartoletti.
Ahora, muchos proveedores más pequeños están inundando el mercado con sus propios sistemas de gestión del rendimiento.
"Estamos viendo una gran cantidad de servicios de vigilancia basados en la nube últimamente. Muchos de ellos aún se centran en lo que está sucediendo dentro de su firewall", agrega Callaghan. Proveedores como NewRelic, Compuware y AppDynamics ofrecen un monitoreo de aplicaciones bastante profundo mediante la instalación de un colector de datos en un servidor dentro del firewall. El colector puede recoger los indicadores de rendimiento en cualquier dispositivo dentro del firewall, y enviarlo de nuevo al servicio de vigilancia basado en SaaS para acceder al tratamiento y al tablero de operaciones mediante un navegador.
Otros proveedores tienen enfoques innovadores para el control de la aplicación. Por ejemplo, ExtraHop Networks ofrece software de gestión del rendimiento sin agentes para las aplicaciones basadas en red.
"El mercado está lleno de gente increíble", señala el co-fundador y CEO de ExtraHop, Jesse Rothstein. "A pesar de que este mercado ha existido por mucho tiempo, es sorprendentemente inmaduro. Las personas todavía no están de acuerdo en qué resuelve el problema. Es por eso que este es un mercado que está listo para la innovación".
Rothstein añade que hay varias cuestiones clave a tener en cuenta a la hora de elegir una aplicación de gestión del rendimiento. En primer lugar, tiene que trabajar en un entorno dinámico. "La imitación de un entorno de nube quiere decir que una solución debe tener algún tipo de auto-descubrimiento y auto-clasificación de todos los recursos -VM, servidores, bases de datos, dispositivos virtuales y de almacenamiento-, y deben adaptarse a los cambios del entorno de forma automática", explica.
Una aplicación de gestión del rendimiento también debe tener la capacidad de supervisar la pila completa para tener una visibilidad global. Y tiene que medir todos los aspectos del tiempo de respuesta de las aplicaciones, no solo la utilización de recursos como la CPU y la memoria. "La utilización de recursos no equivale al tiempo de respuesta", señala Rothstein. El sistema también debe ser fácil de instalar y capaz de estar listo y funcionando en un tiempo muy corto, añade, y señala que "la nube y la virtualización tienen que ver con la velocidad y la agilidad".
Concur implementó una herramienta de gestión del rendimiento de ExtraHop y ahora puede realizar un seguimiento en tiempo real del rendimiento de más de dos millones de consultas SQL y 500 millones de transacciones memcache por día -lo cual representa una mejora del 20% en el rendimiento con respecto a su sistema anterior.
Los expertos también advierten contra el "lavado de nube", o el rebranding de las herramientas de gestión del rendimiento que no están destinados a la nube. "No querrá tratar de cambiar la finalidad de los instrumentos de gestión existentes y ejecutarlas en un servidor de nube", señala Callaghan. "Pueden hacer disminuir el rendimiento. Vaya con algo más ligero y diseñado para estos nuevos entornos".
Pida lo que desea
Es importante preguntarle al proveedor de la nube por los niveles de rendimiento y servicio que necesita en términos de rendimiento, tiempos de respuesta y tiempos muertos", e insistir en muchos casos", señala Drogseth.
Si un proveedor de nube señala que el estándar de su acuerdo de nivel de servicio cumple con las demandas de rendimiento de su organización, debe validar esta afirmación mediante la ejecución de una aplicación de prueba. El desafío es generar una carga realista, pero eso debería ser posible si el proveedor de la nube ofrece herramientas de simulación de carga.
Una vez que la línea de base para el rendimiento ha sido establecida, nombre a alguien para que sea el contacto principal del equipo de rendimiento en nube y se haga responsable de seguir los problemas de rendimiento de los proveedores, señala Bartoletti. Juntos, "deben establecer de antemano cuál será el proceso de reparación" si el rendimiento real no es igual a lo que se ha prometido, comenta, y añade: "¿Hay un sistema de sanciones establecido, algún tipo de rembolso o una extensión de sus servicios sin costo alguno?".
Mientras que los proveedores de software como servicio han sido rígidos con los niveles de servicio en el pasado, "Los SLA en la nube todavía se están desarrollando", señala Bartoletti. Amazon, por ejemplo, recientemente ha "dado grandes pasos" al formular su actuación más visible a través de API y herramientas, agrega.
Al final del día, el beneficio real de seguir el rendimiento con cualquier herramienta que le pueda dar el proveedor de nube, es que se puede ver el "tamaño correcto" de su inversión en la nube, indica Bartoletti. "Usted puede hacerlo bien con el tiempo".
Stacy Collett, Computerworld (EE.UU.)