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Reportajes y análisis

El aumento de expertos UX

[04/02/2013] Roberto Masiero recuerda vívidamente el momento del 2011 cuando le quedó claro que el diseño de una aplicación móvil era un esfuerzo considerablemente diferente a diseñar una aplicación de escritorio.
Como jefe de los laboratorios de innovación para ADP, la empresa de servicios con una planilla de 10 mil millones de dólares, logró que el equipo de ingeniería se ocupe de la creación de ADP Mobile, la versión para dispositivos móviles de la compañía para la gestión de capital humano.
"Empezamos con una lista de 100 características que pensamos que eran increíbles", recuerda Masiero, pero el entusiasmo de su equipo chocó con el desprecio colectivo de los diseñadores expertos en el usuario que habían traído de una agencia externa, quienes consideraban que una característica tras otra era irrelevante para los usuarios móviles, con el argumento de que tantas opciones solo los confundían.
Para cuando los diseñadores terminaron, la lista de características se había reducido en un 80%. "Su mensaje fue simple", señala Masiero. "Menos es más". En una aplicación móvil, es mejor proporcionar limpiamente las 20 piezas más importantes de información, que obligar a que la gente navegue por más de 100 que nunca se podrían utilizar. "Hemos aprendido que debemos sacrificar cosas en nombre de la utilidad".
Es más, Masiero, al igual que muchos otros líderes de alta tecnología, se dio cuenta de que en esta era de la movilidad y la tecnología impulsada por los usuarios, los departamentos de TI que no tienen un experto en experiencia de usuario a bordo, necesitan tomar en serio la necesidad de mendigar, pedir prestado o robar uno -una propuesta cada vez más difícil.
Los desarrolladores con experiencia en interfase de usuario (UI) y en experiencia de usuario (UX) están de moda en estos días, de acuerdo con Shane Bernstein, director ejecutivo de QConnects, empresa de reclutamiento digital. Y es un fenómeno bastante reciente, agrega. Entre el 2010 y el 2011, QConnects vio un aumento del 25% en el número de solicitudes de diseñadores UX. Entre los años 2011 y 2012, el aumento fue del 70%.
Los salarios están subiendo también. Los reclutadores recuerdan que los salarios iniciales iban desde 70 mil a 110 mil dólares, con el extremo superior llegando a 150 mil dólares y más. The Creative Group, una división de Robert Half Technology, especializada en talento interactivo para el diseño y la comercialización, comenzó a rastrear a los diseñadores UX por separado en su encuesta anual de salarios en el 2011. Los salarios subieron un 6,2% en el 2012 y se espera otro aumento del 4,8% en el 2013.
Gracias a Apple, los usuarios esperan perfección
El lenguaje de diseño de la interfase de usuario (UI) es lo que el usuario ve, la experiencia de usuario (UX) es cómo se comporta la aplicación. Ambos reclutadores y profesionales refuerzan que los diseñadores necesitan saber sobre lo último y lo anterior. Es decir, tienen que concentrarse no solo en la forma de un diseño, sino también en todo el "engranaje" de la aplicación, y si sus peticiones están entrando en el back-end del sistema.
¿Qué está impulsando la demanda de estas habilidades? Mucha gente en la industria pone el crédito -o tal vez culpa- en Apple, con su casi fetichista atención a cómo se cruzan el diseño, el hardware y la interfase. "Ahora la gente espera que todo tenga una interfase con la facilidad de uso del iPhone", indica Matt Miller, director de tecnología de la firma de reclutamiento técnico CyberCoders.
"Apple fuerza a que todos coincidan con su estética", coincide Masiero. "Ahora, la imagen de su marca está en juego en su aplicación móvil. Las empresas que tienen un gran diseño, ya sea una cadena de restaurantes o un fabricante de automóviles, tienen una marca más valiosa", agrega.
Además, a medida que se explota la computación móvil, la base de clientes de una empresa se convierte en una experiencia más amplia y exigente, similar a los productos de consumo. Como señala Masiero, hace 10 años su único objetivo era el departamento de recursos humanos. Eso ya no es cierto ahora.
"Con los dispositivos móviles cada vez en más, tenemos que servir a 30 millones de usuarios, desde alguien que está en un sitio de construcción, hasta un piloto de una línea aérea, al gerente de un hotel. Y hay que crear un diseño para que la experiencia sea accesible a todo el mundo, a la vez que se les proporciona un sentido de singularidad ", señala.
Alta tecnología, alto contacto
Con un diseño a la vanguardia, los expertos UX de repente tienen una gran demanda. Una de las razones por las que son difíciles de encontrar es que la posición abarca múltiples disciplinas: Diseño, programación y el comportamiento humano. "Cuando encuentre a esa persona, déjemelo saber", bromea Masiero.
"Hacemos un poco de investigación de mercado, un poco de psicología. Somos sintetizadores, juntando bits y piezas de distintas metodologías", señala la diseñadora UX Whitney Quesenberry, que dirige su propia agencia en High Bridge, Nueva Jersey y ha hecho trabajos para Novartis, Siemens, Dow Jones y Eli Lilly, entre otras empresas. "UX es como la programación -no hay solo un trabajo involucrado".
Farrugia de The Creative Group insiste en que mientras más capacidades cruzadas tenga un diseñador, será mejor, con la capacidad de combinar un buen diseño y entorno de fondo con las habilidades tecnológicas que abarcan codificación HTML y JavaScript. "Lo ideal es esta persona híbrida que hace funcionar su cerebro derecho e izquierdo, y que es de alta tecnología y de alto contacto".
Eso describe bastante cerca a Michael Beasley, un diseñador de la agencia de marketing por Internet, Pure Visibility, de Ann Arbor, Michigan. Él obtuvo un BA en inglés y música de la universidad de Michigan, y luego se quedó para obtener su título de maestría en Interacción Persona-Computadora, de su Escuela de Información en el 2005.
"Ahí es donde obtengo mi enfoque para el diseño de la interfase", señala Beasley. "El enfoque multidisciplinario me enseñó diseño, cognición humana y los principios de uso y métodos. También me dio una buena comprensión de cómo funcionan las organizaciones y los flujos de información. Eso me hizo una persona casi completa".
Ese tipo de bagaje va bien con los administradores de TI como Masiero, para quien un buen diseño va más allá de las esquinas redondeadas en los íconos. "Quiero ser un mago para entender el modelo mental del usuario y traducir eso en el comportamiento de la aplicación. Hay que pensar siempre en hacer que el usuario esté cómodo, de no crear ninguna fricción entre lo que la persona espera que suceda y lo que la aplicación espera de parte del usuario".
"Los diseñadores que entienden la interacción humana están un paso por delante de todos los demás", coincide Farrugia. "Son productos raros y preciosos".
¿Desarrollará su propio equipo de UX?
Con tantas cosas en el mundo de la empresa que dependen del éxito de las aplicaciones móviles en estos días, la mayoría de las organizaciones cree que no pueden renunciar al desarrollo hasta que las universidades o escuelas de formación profesional produzcan más graduados con la combinación ideal de diseño y habilidades de codificación.
Al mismo tiempo, se las arreglan mediante la formación de equipos multidisciplinarios para sustituir a un perfecto experto UX. "Un diseñador podría no ser capaz de programar, pero debe ser capaz de tener una conversación razonable con un programador para que puedan entender el impacto de una decisión de diseño", señala Quesenberry.
Farrugia ha visto estos equipos de diseño híbridos con mayor frecuencia durante los últimos años. "Hemos estado entrenando gente en el mundo del diseño para que aprendan la interacción, la web y las habilidades digitales, así que las han ido añadiendo a su cartera. Viceversa, la gente en la parte técnica está interactuando con mayor frecuencia con el equipo de front-end para entender el uso, las personalidades de los clientes y los escenarios posibles".
Beasley está de acuerdo en que con frecuencia se necesitan al menos dos para bailar un tango. "Un diseñador muy creativo puede ayudar a que la organización haga grandes saltos hacia un nuevo nivel de calidad. Pero el aspecto cuantitativo es igual de importante. Los diseñadores harían bien en sentirse más cómodos con el aspecto técnico, para construir esas habilidades y el conocimiento".
Howard Baldwin, Computerworld (EE.UU.)