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Reportajes y análisis

Innovar para enfrentar el futuro

[23/04/2013] Todos queremos innovar pero pocos son los que lo hacen de manera sistemática. Quizás pensar en que es muy difícil administrar las ideas de las personas ha hecho que muchos retrocedan en sus esfuerzos; cuando en realidad la innovación no es exactamente la gestión de las ideas de las personas, sino la transformación de esas ideas en resultados rentables para el negocio.
Esa fue una de las distinciones que nos hizo Shashi Bhushan, chief innovation evangelist de Tata Consultancy Services, la famosa empresa de India, que ya tiene unos años en Perú y que recientemente trajo a este evangelista para conversar con las empresas sobre la forma en que pueden innovar en sus organizaciones.
Bhushan se dio un tiempo para conversar con nosotros y junto con Sangram Sahoo, vicepresidente regional, y Javier Ochoa, gerente de relaciones de negocios de la firma, nos juntamos un momento para aclarar definiciones y categorías en la innovación, y descubrir cómo llevarla a cabo desde la perspectiva de esta firma global.
¿Qué debemos entender por innovación en una empresa?
Una de las cosas que hemos aprendido por experiencia, es que hay una necesidad de separar la invención de la innovación. Si nos ponemos a pensar, la invención tiene que ver con la generación de ideas y las ideas pueden provenir de todo lugar; pueden provenir de los empleados porque hay diferentes tipos de empleados para una organización, y si la empresa está repartida en varios lugares del mundo entonces hay diversidad en las ideas.
El segundo lugar de donde vienen las ideas es el ecosistema de partnerships. Si formas un ecosistema de partnerships con universidades, instituciones de investigación, clientes, proveedores, incluso con consultores independientes y grandes empresas y startups, la cantidad de ideas y la calidad de ellas es muy atractiva. La fuente principal de las ideas es la inversión en investigación y desarrollo que ofrece muchas ideas.
Entonces la invención se trata de producir cientos y cientos de ideas. Y lo más importante para una empresa es hacer uso de esas ideas, y es ahí en donde interviene la innovación.
¿Qué haces con esas ideas? ¿Cómo las conviertes en resultados que puedan ser beneficiosos para la empresa? Pero igualmente importante es el resultado desde la perspectiva de la sociedad. Todas las empresas tienen una responsabilidad para con la sociedad, entonces las ideas tienen que traducirse en lo que llamamos una magnitud considerable de impacto (considerable magnitude of impact) para la sociedad y para el negocio. Eso es extremadamente importante.
Entonces, la innovación en el contexto de la empresa, tiene que dar como resultado una diferencia material, una diferencia significativa, tanto para la empresa como para la sociedad. Este es el punto uno.
El segundo punto importante de la innovación en la empresa es el contexto de negocio. La innovación significa diferentes cosas para diferentes personas, y con tantas tecnologías llegando y tantos cambios ocurriendo ¿cómo absorber estas tecnologías? Algunas son tecnologías probadas, otras tecnologías de siguiente generación y otras tecnologías futuras. Ahí entra en escena la innovación.
Lo que hemos hecho en TCS es que para tener un enfoque sistemático de la aplicación de la innovación en nuestro negocio, hemos identificado tres categorías de innovación.
A la primera -que usa la tecnología probada y que funciona en la actualidad- la llamamos innovación derivativa o sustentable y es muy importante para mantener funcionando el negocio. Las mejoras productivas, las simplificaciones -en el entorno de TI- y los muchos aspectos para hacer que el negocio funcione mejor, constituyen la innovación derivativa.
Si nos trasladamos hacia la tecnología de siguiente generación, se tendrá que cambiar los aspectos del negocio, esas son tecnologías transformadoras y constituyen lo que llamamos la innovación orientada a las plataformas, que es muy importante.
Y el tercer tipo de innovación, que es extremadamente riesgosa pero que también ofrece el máximo valor si se hace bien, son las que llamamos las innovaciones disruptivas.
Por ejemplo, hace cinco años se hablaba de la nube y de la posibilidad de crear una disrupción en el negocio y por ello ganó atención. Las innovaciones disruptivas son pocas en número y de cada 10 programas que se realizan, quizás dos o tres tengan éxito. La tasa de fracaso en las innovaciones disruptivas es mucho mayor que la de las innovaciones derivativas pero, como se puede imaginar, la ventaja que las innovaciones disruptivas proporcionan a las empresas es mucho mayor que las de la innovación derivativa.
Dicho esto, todas las organizaciones, en nuestra opinión, deben tener las tres categorías de innovación.
Entonces, en resumen, se debe diferenciar entre innovación e invención; la invención es generar ideas y la innovación es transformar esas ideas en resultados, y los resultados pueden ser de tres tipos: derivativas en su naturaleza, transformacionales en su naturaleza y disruptivas en su naturaleza. Y todas las organizaciones deben tener un plan para estos tres tipos de innovaciones.
¿Es importante tener mucho capital, o una gran empresa, para acceder a ellas?
No, no necesariamente. Pero lo que todas las organizaciones deben aprender es cuánto pueden hacer, cuál es su apetito. Si tengo una empresa pequeña debo estar más preocupado por las primeras dos categorías de innovación, porque eso es lo que va a hacer que mi negocio se mantenga funcionando y saludable, pero también tengo que preocuparme de cambiar el negocio porque puede haber un competidor que puede ganarme el negocio y como soy pequeño puedo perderlo. Y si soy una empresa pequeña y sabia, destinaría al menos un 5% o 7% a la innovación disruptiva, porque si acierto me alejaré mucho de mi competencia.
Entonces no es importante la cantidad de la inversión, sino cómo construyo el portafolio de proyectos e iniciativas en el horizonte de la innovación.
¿Qué hacen las empresas ahora? ¿Están al tanto de estos tres tipos de innovaciones?
La mayoría de las empresas que son maduras y tienen el foco en la innovación saben de estos tres tipos de innovación de una u otra forma, quizás no de la forma en que las describí. La mayoría se preocupa de las primeras dos categorías -más en la primera- pero no lo hacen de manera muy sistemática. Hay muy pocas empresas que se preocupan por la innovación disruptiva como un esfuerzo consciente para acceder a ella y sus capacidades.
Cuando uno piensa en la innovación piensa en Apple y en productos como el iPhone, ¿qué tipo de innovación fue la de este dispositivo?
Cuando Apple lanzó por primera vez el iPod, que fue el dispositivo que inició todo el proceso del renacimiento de la empresa, se produjo una innovación que no necesariamente tiene que ver con la tecnología. Lo que hicieron fue tomar tecnologías ya existentes. La música ya estaba ahí bajo la forma de contenido digital, e Internet también ya se encontraba presente con muchas empresas que ofrecían música para descargar.
Lo que Apple inteligentemente hizo fue ver la experiencia del consumidor. Muchos otros habían ignorado todo el aspecto de la experiencia. Si volvemos en el tiempo 20 años y vemos el caso del Walkman veremos que ahí también el énfasis fue en la experiencia del consumidor. Entonces, lo que hizo Apple fue tomar el dispositivo, lo hicieron muy atractivo con una interfase muy mejorada y fácil de usar para atraer a la generación más joven, y combinaron el contenido digital y la experiencia en Internet, así que con iTunes hicieron posible que el consumidor pueda acceder a la música pero también a la experiencia.
Y luego pasaron esto del iPod al iPhone, con la capacidad de compartir contenido y con cámara para compartir fotos, comenzaron a mejorar la experiencia del consumidor, y luego pensaron en hacerlo en las tablets y así nació la iPad.
Esencialmente, lo que aprendimos del iPod como un dispositivo de experiencia para el consumidor promedio, es que se podía avanzar más hacia el iPhone, la iPad, toda una serie de dispositivos para diferentes propósitos; y esto es lo que realmente creo que está causando la disrupción en el mercado en términos de que lo que comenzó como algo para el entretenimiento, ahora comienza a ser un fenómeno que se está introduciendo en las empresas. Ahora vemos ejecutivos en las empresas con una iPad o un iPhone.
Entonces, este es un clásico ejemplo de cómo una organización que se enfocó en la experiencia del consumidor, pudo llegar también a los negocios.
Cuando se piensa en Apple se piensa en Steve Jobs que era una persona, no un sistema, ¿cómo podemos hacer que esto funcione en un sistema?
Estoy seguro que Steve Jobs no se encontraba solo para juntar todos los componentes tecnológicos que hizo que todo sucediera. Él tuvo la visión y todos necesitamos de líderes que nos guíen. Quizás el escogió a las personas correctas que hicieron realidad ese tipo de pensamiento, y todas las organizaciones deben tener visionarios y el conjunto adecuado de personas que van a juntar todos los componentes.
Pero la importancia del proceso es que pueda sostener la ventaja más allá del líder. Steve Jobs se ha ido, pero Apple seguirá siendo un líder innovador. Y si quieres llevar la cultura de la innovación dentro de la organización, todos debemos contribuir con la empresa desde una perspectiva de la innovación, y por ello es muy importante tener un proceso.
Un proceso es algo que va a ayudar a todos adoptar nuevas tecnologías, ayuda a llevar uniformidad en el pensamiento y en la forma de trabajar. Entonces, nuevamente, es muy importante separar innovación de invención. Los procesos no se aplican a la invención, la generación de ideas no debe ser controlada, eso es la creatividad. Lo que hacemos en nuestra empresa es acceder a ideas de todas las fuentes y no hay un proceso relacionado con esto y no hay restricciones para lanzar ideas.
Lo importante es lo que haces con las ideas, porque si alguien venía con la idea del iPod y no se le hacía caso, no hubiera existido. Alguien debe reconocer de que la idea es importante y que puede tener un gran impacto, y también se le debe dar la inversión y el soporte que requiere para que se convierta en un producto. Eso es lo que llamamos innovación, eso es lo que el proceso va a definir.
¿Las empresas deben tener una unidad de innovación o departamento de innovación?
Ayuda, porque siempre se necesita de alguien que esté al tanto de lo que está sucediendo en los diferentes departamentos. Nosotros tenemos una oficina tecnológica corporativa que está a cargo de la investigación e innovación, pero su esfuerzo -y soy parte de esa oficina- es construir la cultura de la innovación.
La razón por la que estoy aquí en América Latina es ayudar a Sangram y Javier a trabajar con nuestros negocios aquí; es decir, nuestro centro de entrega, nuestros clientes, socios proveedores, y me convierto así en un agente. No soy el único que hace innovación, sino el agente que trae las mejores prácticas de las otras partes de la empresa y los ayuda a convertirse en innovadores en sus diferentes geografías.
Entonces, ayuda porque siempre es útil alguien que soporte a los demás, pero al mismo tiempo es un mecanismo para ser como un foco que origina la luz.
¿Qué tipo de innovación quieren las empresas latinoamericanas?
He estado con bancos y empresas de seguros, empresas manufactureras, instituciones financieras, empresas de servicios, y algo que todas tienen en común es que quieren mejorar la eficiencia de sus sistemas de TI y de las operaciones del negocio.
Y mucho se puede conseguir a través de la automatización, así que uno puede tener herramientas, procesos, tecnologías que ayudan a simplificar los sistemas, optimizar los sistemas y eso es lo que quieren. Entonces su interés se encuentra en la optimización, cómo hacerse más eficiente, eso es algo común a todos.
Lo segundo es un poco más potencialmente disruptivo, es poder usar nuevas tecnologías. Por ejemplo, un dispositivo como un smartphone o algún dispositivo de mano o tablet que alguna vez fue una unidad de consumo personal, ahora se está convirtiendo en parte de la empresa. Si soy un banco ¿Cómo puedo proporcionar a mis clientes una buena experiencia en esto? Porque idealmente si tengo un smartphone o un dispositivo inteligente, voy a querer hacerlo todo desde ese dispositivo, pero también voy a querer que todo sea seguro.
El desafío se hace mayor si se toma en cuenta que si eres un banco tienes que darle a una persona mayor -que quiere ir al banco- una buena experiencia; a una persona de mi edad -que gusta de usar su computadora- una buena experiencia; y a un joven -que quiere hacer todo en su Smartphone- también una buena experiencia.
Entonces muchos cambios que están ocurriendo alrededor nuestro en América Latina son grandes desafíos que no son muy diferentes a los que otras empresas en otras partes del mundo están enfrentando.
Las empresas de América Latina ¿tienen el mismo enfoque sobre la innovación que el que tiene su organización?
Creo que, a partir de lo que he visto, todas consideran que la innovación es importante, pero no han meditado sobre ella de manera muy sistemática. Aunque lo han estado haciendo bien manteniendo el negocio o sobreviviendo, no son muy innovadoras y les falta la experiencia de hacerlo a un nivel de organización de la forma en que lo describí, pero esto es también cierto de muchas otras organizaciones en otros países.
Lo interesante es que son muy receptivas [las empresas] a las ideas y todas entienden y reconocen que tienen que enfrentar este tema, y ese es el motivo por el que estoy aquí. Entonces entienden que es importante seguir manteniendo el negocio, pero que también es importante estar preparadas para el futuro.
Jose Antonio Trujillo, CIO Perú