Llegamos a ustedes gracias a:



Noticias

Los grandes de la publicidad online tratan de estrangular la piratería

[16/07/2013] Algunas de los principales compañías de publicidad online del mundo han definido un nuevo plan para combatir los sites que comercian con materiales pirateados y falsificados. Se trata de gigantes como AOL, Condé Nast, Google, Microsoft o Yahoo, y han acordado una serie de buenas prácticas para evitar estos delitos.
El plan, en colaboración con la administración Obama, permite a los titulares de derechos de autor pedir a una red publicitaria que deje de emitir anuncios en un site que permita los contenidos pirateados o la venta de productos falsos.
El funcionamiento sería el siguiente; si una empresa como Walt Disney ve una copia de Iron Man 3 en un site de streamming de contenidos piratas y justo al lado hay un anuncio de la red de publicidad de AOL, podrá primero notificarlo al site en cuestión para que desista en su emisión y, si no responde, notificar a AOL que sus anuncios aparecen junto a un canal pirata. Entonces, AOL incluiría el sitio en su lista negra y dejará de incluir publicidad en el mismo.
Como la mayoría de los sitios web dependen de la publicidad para subsistir, esta medida dificultará la creación de sites piratas o que ofrezcan material falsificado. El problema, que hace que la efectividad de esta nueva iniciativa pueda ser limitada, es que hay muchas redes publicitarias que pueden no ser tan exigentes en cuanto al lugar en el que aparecen sus anuncios.
El sitio más destacado es BitTorrent, al que se conoce ya como la Bahía Pirata. Soportado por publicidad, este remanso para los piratas obtiene gran parte de su publicidad de exoclicks.com, red de anuncios con sede en España, no asociada con ninguno de los participantes en este acuerdo de buenas prácticas.
En cualquier caso, las compañías publicitarias probablemente tengan que hacer algo para dar respuesta a la piratería y la falsificación. Los distribuidores de anuncios online deben tener cuidado de dónde aparecen los anuncios de sus clientes, si son lugares apropiados o pueden suponer la reprobación tácita de esa empresa o institución.
Ian Paul. TechHive