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Lo que dice IDC del cambio estratégico de Microsoft

[24/07/2013] Microsoft debe estar dispuesta a aceptar, como ha hecho Apple, que es mejor canibalizar sus propias ventas que dejar que otros lo hagan, según destacan varios analistas. Va a ser un cambio difícil para Microsoft, deben aceptar que el mundo es muy diferente a como solía ser, explicó Al Gillen, analista de IDC.
El cambio en la organización de Microsoft, anunciado la semana pasada, aleja a la compañía de décadas en las que simplemente vendía paquetes de software para adentrarse en un mundo de servicios y dispositivos que resulten lucrativos.
Como parte de esta reorganización, la multinacional de Redmond consolidará sus sistemas operativos cliente, como Windows 8, RT, Windows Phone 8, Windows Embedded y Xbox, en un solo grupo de ingeniería dirigido por Tony Myerson, y deja en otra división los dispositivos.
Como destaca Al Gillen, el cliente de Windows, tanto en desktop como en móviles, tiene una gran cantidad de funciones comunes y combinarlas en un grupo puede tener grandes sinergias. El analista y sus compañeros de IDC esperan que esto conduzca a una base de código común que permita a los desarrolladores escribir una aplicación que se ejecute tanto en la parte moderna de Windows como en Windows Phones.
La gran cuestión que se mantiene es si una consolidación de los trabajos de ingeniería de los sistemas operativos y de la división cliente harán no solo posible sino también más probable que Microsoft tome las decisiones correctas, subrayó Gillen y otros analistas de IDC en una reciente publicación.
Y estas decisiones pueden incluir una gran y amarga pastilla que la compañía debe tragarse, ya que para bien o para mal, es identificada por Windows, más que por las letras plateadas de Microsoft. Para emprender este cambio, Microsoft puede tener que abandonar los altos márgenes de la primera división, por los menores réditos que representan los dispositivos.
Aunque la compañía se ha resistido durante años a canibalizar su propio mercado, esta opción resulta mejor que dejar a los competidores que lo hagan en su nombre, insisten los expertos.
El propio CEO de la compañía, Steve Ballmer, ha dejado entrever el nuevo enfoque, al referirse a la familia de dispositivos en un memorandum que explicaba el cambio organizativo. Ballmer relegó Windows a armazón subordinado al dispositivo, un cambio de 180 grados con respecto al denominador común que supone Windows para la inmensa mayoría de los PC.
Si es el caso y Microsoft quiere hacerse con una cuota significativa de los mercados móviles y de tabletas, como hizo su legendario PC, la compañía debe producir, por sí misma o con ayuda de otros, equipos móviles que consumidores y empresas deseen.
Por ello, IDC sugiere que la compañía debe vender dispositivos más baratos. La firma de análisis piensa, en otras palabras, que Microsoft se tendría que preparar para aceptar menores ingresos procedentes de Windows y de un sistema operativo concreto, para marcar la diferencia con grandes volúmenes.
Fallar significará que sus rivales, Apple y Google, seguirán canibalizando el mercado de los PC, y acertar crearía un círculo virtuoso clásico donde los progresos impulsan nuevos éxitos en un círculo positivo para la compañía.
Apple, por ejemplo, ha aprovechado las ventas de iPhone para crear un mercado para desarrolladores de aplicaciones que ha supuesto el nacimiento del mayor inventario de apps móviles del planeta que, a su vez, impulsa las ventas de iPhones.
Como concluye Gille, "Microsoft estará mucho más sano y preparado para competir en nuevos mercados, y no solo defender sus territorios actuales cuando la marca "Microsoft" sea más importante en Redmond que la marca ´Windows´". 
Gregg Keizer. Computerworld (EE.UU.)