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Columnas de opinión

Cómo elegir la tableta perfecta para cada tipo de negocio

Por Alejandro Peláez, gerente de Tecnologías para Empresas de Intel Cono Norte

[09/09/2013] Como parte de la renovación tecnológica, muchas empresas empiezan a utilizar tabletas o equipos 2 en 1 para complementar o incluso reemplazar sus computadores portátiles. El crecimiento del mercado de tabletas ha traído cuatro sub-categorías que quienes toman decisiones de compra empresariales deben identificar, observando la forma en que se acomodan a tres clientes internos fundamentales.
Clientes internos de la empresa
A la hora de comprar equipos para empresas hay que pensar en el usuario final, el gerente, y el equipo de TI.
Para el usuario final lo más importante es su experiencia con el dispositivo. Quiere algo poderoso y amigable, que pueda aprender a manejar con facilidad y le permita entretenerse o efectuar tareas productivas.
Para el gerente lo más importante es el retorno en la inversión y el costo total de propiedad. El dispositivo no es un simple amigo o creador de experiencias, sino una herramienta del negocio.
Por último, para el equipo de TI es importante poder gestionar de forma eficaz y segura un número grande de máquinas.
Una compra que satisfaga los tres clientes debe tener en mente las palabras clave: experiencia, productividad y gestión.
La distinción entre usuario y gerente es difusa, pues sus intereses deben estar alineados. Una experiencia de usuario agradable suele aumentar la productividad, de modo que el beneficio del usuario es también un beneficio para la empresa. El tercer cliente (el equipo de TI) es el actor oculto que debemos recordar. Si una decisión de compra ignora los intereses y preferencias de TI, habrá costos e incomodidades crecientes durante la vida útil de los equipos.
Tipos de tableta
Según su precio y capacidades, las tabletas o equipos móviles se pueden clasificar en cuatro categorías: masivas, de entretenimiento, corporativas, y de alta gama.
Las tabletas masivas suelen tener precios muy bajos (de 200 dólares o menos) y funcionalidad muy básica. En estas compras por lo general el precio es el factor dominante, y se busca la tableta que satisfaga un nivel mínimo de experiencia del usuario final.
Ejemplos de compras masivas corresponden a una compañía de taxis que quiera dotar de tabletas a sus conductores, o un gobierno comprando cientos de miles de tabletas para programas sociales.
En estos proyectos hay que tener muy en cuenta al equipo de TI, para evitar desastres. Por ejemplo, si se compran miles de tabletas para una empresa o gobierno, y luego se descubre que es difícil actualizar sus contenidos o manejar el inventario, los costos operativos pueden borrar cualquier ahorro observado en el momento de la adquisición.
Las tabletas de entretenimiento están más orientadas al consumidor de hogar que a las empresas. Sus precios suelen estar entre los 200 y los 500 dólares. Estas tabletas están enfocadas en el diseño y los usos caseros (juegos, consultas en la red, hablar con amigos en redes sociales, tomar fotos, escuchar música). Aspectos como el desempeño, la compatibilidad, la seguridad y la gestión son vistos como secundarios.
¿Si estamos hablando de tabletas para la empresa, por qué mencionar las orientadas al entretenimiento? Estas tabletas tienen cabida cuando las empresas adquieren equipos destinados a clientes externos. El ejemplo clásico son las promociones y programas de afinidad. Un banco puede dar tabletas a los clientes que abran cierto tipo de cuenta, como un estímulo promocional. Un restaurante puede poner tabletas para que los niños jueguen, en vez de darles papeles y crayolas. Una marca de gaseosas puede rifar tabletas entre sus consumidores. En estos casos, la empresa compra los equipos pensando en que el usuario final la considere socialmente aceptable. Comprar tabletas masivas sería riesgoso, porque aunque sean más baratas, afectarían la imagen o la experiencia que se trata de dar.
Las tabletas corporativas están orientadas al empleado móvil. Estos equipos necesitan ser adecuados para un ambiente empresarial, donde puedan pertenecer a un dominio y ser manejados, protegiendo la información y la seguridad de la compañía. También deben soportar aplicaciones de oficina, tener buenos puertos para conectar periféricos estándar, y necesitan cierto nivel de desempeño. Estos equipos alcanzan precios entre los 500 y los 800 dólares.
Usuarios comunes de estas tabletas son abogados, médicos, miembros de fuerzas de ventas, profesores, y en general profesionales que necesitan moverse y trabajar con su equipo utilizando información que a veces les toca compartir con otros.
Por último, las tabletas de alta gama y los equipos 2 en 1 están orientados al trabajador del conocimiento. Aquí importan no solo la compatibilidad y la seguridad, sino también el desempeño y la versatilidad. Estos equipos tienen procesadores fuertes. Su velocidad de cómputo y calidad gráfica son muy altas y satisfacen las exigencias de los ejecutivos y de quienes crean contenido o manejan cantidades importantes de datos (diseñadores, investigadores, arquitectos, analistas e ingenieros). Si son del tipo 2 en 1 pueden convertirse cuando se necesite en un PC con teclado y mouse tradicionales, para escribir más rápido o manejar ciertas aplicaciones empresariales. En algunos casos, poseen docking stations como las de un laptop, para que al llegar a la casa u oficina se puedan conectar con pantallas grandes, impresoras, audífonos y otros periféricos. Un equipo de estos puede valer entre 800 y 1200 dólares.
Dependiendo del objetivo y el perfil de usuario, la misma empresa puede comprar tabletas en varias categorías. Por ejemplo, puede comprar tabletas masivas para usarlas como terminales brutas en alguna aplicación de cliente delgado, tabletas de entretenimiento para una campaña de mercadeo, tabletas corporativas para la mayoría de sus empleados, y tabletas de alta gama para sus ejecutivos o para algunas posiciones con exigencias computacionales.
CIO, Perú