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Conversando con...

Héctor de Tommaso, director de marketing de Ericsson Latinoamérica

Las ciudades inteligentes de Ericsson

[22/10/2013] La tecnología ha permeado cada una de nuestras actividades, tanto a nivel personal como social; y aquella construcción comunitaria a la que llamamos ciudad se ha convertido no solo en el lugar de vida de la mayor parte de la población del mundo, sino en el centro de uso de tecnologías que, en último término, buscan mejorar nuestra calidad de vida.
Por ello, marcas que antes solo asociábamos a la telefonía móvil, como Ericsson, ahora conforman parte de ese pool de organizaciones que proporcionan la infraestructura sobre la cual se desarrollan las soluciones para hacer inteligente a una ciudad. Héctor de Tommaso, director de marketing de Ericsson Latinoamérica, conversó con nosotros sobre lo que implican las ciudades inteligentes y lo que las sustenta en la actualidad.
Triangulo virtuoso
De Tommaso inicia la conversación por lo básico: definiendo qué es una ciudad inteligente. Lo que entendemos por smart cities son ciudades en las cuales constantemente se están buscando métodos para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, indicó el ejecutivo.
La definición, en sí, no hace referencia a tecnología alguna, como podríamos esperar; y es que la tecnología se ha convertido en una parte tan inherente de la vida de una ciudad que se da por descontado que debajo de la solución que se utilice para resolver un problema, siempre encontraremos un componente tecnológico, de la misma forma en que encontraríamos siempre el componente humano.
Quizás esa sea la gran diferencia con respecto a conceptos anteriores, como el de ciudad digital, que hacían una obvia referencia a la tecnología -la digital específicamente- y la colocaban en el centro de la solución. Ahora se comprende que la tecnología es la herramienta, el facilitador, pero no el fin de la ciudad inteligente.
¿Y qué problemática trata de resolver la ciudad inteligente? Hay muchos temas por resolver.
Las ciudades están creciendo, más del 50% de la población vive en ciudades y la cifra aumenta. En América Latina se estima que para el 2050, el 70% de la población va a vivir en ciudades. Eso tiene connotaciones positivas y negativas, señaló De Tommaso.
Y por negativas se entiende bolsones de pobreza, mayor inseguridad, mayor acumulación de residuos de todo tipo -en general de contaminación-, problemas de manejo de energía, de suministro de energía, de tránsito, etcétera.
Ante estos problemas se han unido de manera natural tres elementos constitutivos de la ciudad moderna: el gobierno, los ciudadanos organizados y los proveedores de tecnología.
Son los que buscan activamente el desarrollo de proyectos que mejoren la calidad de vida de los habitantes. Eso es smart cities, indicó el ejecutivo.
La infraestructura de interacción
Cada uno de estos actores colabora en estos proyectos con aquello que corresponde a su especialidad, y por ello es de comprender que las empresas como Ericsson participan a través de la infraestructura que sustenta a las soluciones.
Nosotros, en el sector de telecomunicaciones, hablamos de una Infraestructura de Interacción. Esto es, la infraestructura básica de informática y comunicaciones que hoy es tan básica como el agua o la energía. Es una infraestructura que se ha ido metiendo hasta debajo de la piel de los ciudadanos y que ya no es un lujo sino una demanda social. De esa infraestructura dependen y se montan las diferentes verticales a los cuales me referí anteriormente como servicios de salud, servicios educativos, participación ciudadana y gobierno electrónico entre otras, sostuvo De Tommaso.
La interacción entre estos tres grupos de actores ha llegado a ser tan necesaria que es incluso vista con interés por organizaciones supranacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o la Comisión Económica para América Latina (Cepal).
Ericsson ha participado en distintos proyectos como en los buses de Curitiba en Brasil, es decir, en el control de la flota de transporte a través de tecnología inalámbrica. Y en Chile somos parte de un proyecto de e-learning que es una aplicación montada sobre otro proyecto que se llama Todo Chile Conectado; que lo hicimos a través de un cliente nuestro: Entel. La solución de e-learning se montó sobre esa conectividad que adquirieron en las escuelas, indicó el ejecutivo.
De Tommaso sostiene que la llamada infraestructura de interacción está compuesta por la banda ancha, los distintos accesos a ella -pero predominantemente los accesos móviles-, la nube y el big data.
Podemos visualizarla como una franja de tecnología donde se encuentra la tecnología de comunicaciones y la tecnología que le da inteligencia, donde se conectan infinitos sensores, detalló.
Esta infraestructura debe atender diversos tipos de demandas pero, como señaló el ejecutivo, quizás la demanda más frecuente de las ciudades es la relacionada con la coordinación de respuestas frente a eventos. Esto es, la coordinación de la policía, bomberos y unidades médicas para atender casos de emergencia. Y no muy lejos también se puede encontrar la necesidad de control del tránsito como la segunda demanda más importante de las ciudades.
A pesar de que los problemas puedan ser similares, sin embargo, las soluciones no son las mismas. Definitivamente, no hay dos ciudades iguales, hay problemáticas semejantes y hay la posibilidad de trasladar la experiencia para ver si se puede aplicar algo más o menos parecido. No hay soluciones de caja; posiblemente, lo haya en su core, en su núcleo principal, pero siempre por debajo de una capa de adaptación, finalizó.
Jose Antonio Trujillo, CIO Perú