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Grupos medioambientales en desacuerdo con propuesta de ley de desperdicios electrónicos

[26/05/2009] La legislación que tiene por objetivo reducir la cantidad de desperdicios electrónicos exportada desde Estados Unidos, podría tener el efecto contrario al legitimizar a los recicladores inseguros, señalaron dos grupos medioambientales.

Los defensores de la HR 2595, presentada en la Cámara de Representantes de Estados Unidos el pasado jueves, buscan limitar la cantidad de desperdicios electrónicos que van a países en donde los métodos de reciclamiento son primitivos e inseguros.
Pero la ley permite una excepción para reparación o renovación, y esa puerta falsa permitirá que casi todas las exportaciones de desperdicios electrónicos continúe, afirmó Barbara Kyle, coordinadora nacional de la Electronics TakeBack Coalition, grupo ambiental. Los recicladores simplemente designarían a los desperdicios electrónicos como productos destinados a su reparación, pero incluso las computadoras que pueden ser reparadas contienen partes que tienen que ser descartadas, afirmó. La ley permitirá que las cosas sigan igual, señaló Kyle. Esta es un área que necesita acción por parte del congreso para resolver el problema.
Los voceros de los defensores de la ley, los representantes Gene Green, demócrata de Texas, y Mary Bono Mack, republicana de California, no respondieron inmediatamente a una solicitud de comentarios sobre las preocupaciones medioambientales.
En año recientes, los grupos medioambientales y los legisladores han señalado sus preocupaciones acerca de las computadoras antiguas y otros dispositivos electrónicos que son enviados para ser reciclados en Asia y África, en donde, en algunos casos, los dispositivos son desmantelados usando martillos y los plásticos son quemados para separar los componentes metálicos.
La Oficina de Responsabilidad Gubernamental, (Government Accountability Office — GAO), en un reporte en agosto, concluyó que una cantidad sustancial de los desperdicios electrónicos terminan en China, India y otros países, en donde los métodos de reciclamiento no son seguros. Estos países generalmente carecen de la capacidad para manejar con seguridad y hacer un uso seguro de los electrónicos, si las unidades no se encuentran en condiciones de ser usadas nuevamente al ser recibidas, y los costos laborales extremadamente bajos y la mencionada falta de controles medioambientales efectivos hacen del reciclamiento inseguro un lugar común, afirmó el reporte de la GAO.
A mediados del 2008, menos del 20% de los electrónicos descartados eran reciclados en Estados Unidos, de acuerdo a la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. Muchos productores de electrónicos han comenzado programas de reciclamiento en años recientes, pero algunos recicladores continúan enviando productos al extranjero, afirman los grupos ambientales.
La nueva ley tiene muchos problemas, de acuerdo a la Electronics TakeBack Coalition y la Basel Action Network, otro grupo ambiental. La nueva ley puede dejar sin negocio a los recicladores que utilizan métodos seguros, señaló Kyle. La ley podría fomentar la reparación de los dispositivos en Estados Unidos y crear puestos de trabajo, en lugar de enviar ese trabajo al extranjero, afirmó.
Si la aprueban [la ley] como está ahora, sería peor a no tener ley, señaló Kyle. Lo peor que se podría hacer es malbaratar a las personas que están haciendo lo correcto, porque se les está poniendo el sello de aprobado a los que no están haciendo lo correcto. Neil Peters-Michaud, CEO de la recicladores de electrónicos Cascade Asset Management, concuerda con Kyle.
Esta ley hará muy poco para frenar la ola de miles de contenedores de basura electrónica enviada a los países en desarrollo todos los meses, señaló en una declaración. Este comercio internacional tóxico denigra el reuso legítimo y los programas de reciclamiento que proporcionan valiosos puestos de trabajo en Estados Unidos hoy. También le da a los consumidores que piensan que está haciendo lo correcto, una falsa sensación de seguridad, ya que la mayor parte del equipo que no puede ser reparado termina envenenando a las personas en los países en desarrollo.
La Basel Action Network recientemente rastreo los desperdicios electrónicos recolectados en dos eventos de caridad en Pittsburgh, Pensilvania, y encontró que los desperdicios eran embarcados a Hong Kong y Sudáfrica, a pesar de que se aseguró que los desperdicios serían procesados en Estados Unidos, dijo el grupo.
Grant Gross, IDG News Service