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Reportajes y análisis

Los 10 años de la ONGEI

[02/12/2013] Hace unos días se conmemoró los 10 años de creación de la Oficina Nacional de Gobierno Electrónico e Informática. Carlos Cabrera, su director general, hizo un repaso por lo que ha significado la presencia de esta entidad para el desarrollo de las TI en el gobierno. Son muchos los retos que aún quedan por enfrentar en la Oficina, pero ésta avanza poco a poco.
La organización
La ONGEI tiene 10 años de creada y es por ello que su estructura ha sido cambiada. Ahora la Oficina se encuentra dividida en áreas que se encuentran a cargo de una función en particular. Así, ahora existe un área normativa que se encarga de las leyes y reglamentos concernientes al desarrollo de las TI en el país. Igualmente, la Oficina cuenta con un área administrativa que está a cargo del día a día de la organización; pero además se cuenta con tres áreas que se podrían considerar core dentro de la estructura: Gobierno Electrónico, Infraestructura y Proyectos.
Carlos Cabrera, director general de la ONGEI, hizo un repaso por lo que ha significado la presencia de esta entidad para el desarrollo de las TI en el gobierno.
La primera de estas áreas se encarga de impulsar los planes para ayudar a que las diferentes organizaciones del Estado hagan suyo el concepto de gobierno electrónico y lo puedan trasladar -en el nivel de madurez en el que se encuentren- a su centro de operación. La segunda área es la que se encarga de administrar la propia infraestructura de la ONGEI; es decir, la plataforma de interoperabilidad, los portales y el sistema Sayhuite.
Por último, la tercera área se encarga de los proyectos. Cuando este equipo identifica -en su interacción con los diferentes actores del sector público- oportunidades de aplicar la tecnología y fortalecer el gobierno electrónico también se descubren proyectos, algunos de los cuales son transversales al gobierno y otros específicos de un sector o institución, incluso proyectos propios de ONGEI, indicó Cabrera.
El director de la institución también indicó las funciones que la oficina tiene como sus principales responsabilidades. La ONGEI debe desarrollar acciones para consolidar el Sistemas Nacional de Informática -el cual, en buena cuenta, está conformado por la infraestructura del Estado-. Igualmente tiene como responsabilidad coordinar y supervisar la integración funcional de los sistemas informáticos del Estado; además debe promover el desarrollo de sistemas de uso transversal y proponer la Estrategia de Gobierno Electrónico y coordinar y supervisar su implementación.
En general, el objetivo estratégico de la ONGEI es desarrollar el Sistema Nacional de Informática para consolidarlo de manera que pueda cumplir con su misión, que es la de crear un gobierno más cercano, abierto y eficiente empleando la tecnología de la información.
Historia y presente
La ONGEI fue creada hace 10 años, en el 2003, pero incluso desde antes de su nacimiento ya el gobierno había dado algunos pasos hacia la formación de un gobierno electrónico. El primero de estos peldaños que Cabrera mencionó fue la creación en el 2000 de las firmas y certificados digitales; igualmente anterior a la creación de la ONGEI fue la creación del Portal del Estado Peruano en el 2001 y de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública en el 2002.
Desde entonces cada año se pueden identificar una serie de adelantos que han servido de fundamento para el desarrollo del gobierno electrónico. Por ejemplo, el mismo año de la creación de la ONGEI se creó la Codesi, la comisión multisectorial para la conformación de la Agenda Digital Peruana; mientras que dos años más tarde, el 2005, se conformó el Sistema de Adquisiciones y Contrataciones del Estado (Seace).
El 2006, fruto del trabajo de la Codesi, se lanzó el Plan de Desarrollo de la Sociedad de la Información, es decir, la Agenda Digital Peruana, y al año siguiente se creó la Ley de Seguridad de la Información.
El más reciente de los avances en el desarrollo del gobierno electrónico peruano ha sido la creación durante este año 2013 de la Política Nacional de Gobierno Electrónico e Informática (2013-2017), un punto sobre el cual Cabrera dio más detalles.
La Política se basa en cinco objetivos. El primero de ellos es fortalecer el gobierno electrónico; para ello se busca que éste sea interoperable y que sirva de plataforma para el intercambio de datos.
Un segundo objetivo es acercar el Estado utilizando las TI. Este objetivo busca que se brinde acceso oportuno, inclusión y participación ciudadana. El tercer objetivo es la protección de la información, para lo cual se busca que ella conserve su integridad, sea confidencial y tenga disponibilidad. El cuarto objetivo es el fomento de la inclusión digital; para ello se apunta preferentemente a los sectores vulnerables, pero se tiene cuidado de respetar la diversidad cultural. Finalmente, el quinto objetivo busca transformar a la sociedad peruana en una sociedad de la información.
Los retos
La ONGEI tiene una serie de retos que Cabrera definió en seis grupos. El primero de ellos tiene que ver con elevar la base país. El funcionario definió la base país como un conjunto de elementos que tiene el país y que condicionan su capacidad y nivel de actuación en una determinada materia. Para elevar la base país es necesario conformar una visión nacional compartida por políticos y líderes de opinión. Es necesario también establecer una elite de funcionarios y académicos, además de desarrollar centros de investigación y excelencia respaldados por el gobierno. Igualmente, para hacer frente a este reto es necesario crear iniciativas de alcance nacional para buscar la eficiencia y desarrollar la infraestructura de comunicaciones.
Un segundo reto que distingue la ONGEI en su camino es el propio impulso del gobierno electrónico. Para ello, la Oficina debe conformar planes de implementación de gobiernos regionales y locales que incluyan el portafolio de nuevos servicios TI. Además es necesario establecer metas de implementación de servicios que hagan uso de las tecnologías de la información.
El tercer reto es más puntual: Desarrollar un trabajo conjunto con los organismos de la cooperación internacional. Pero el cuarto es mucho más amplio: Fortalecer el Sistema Nacional de Informática con un manejo corporativo.
El manejo corporativo permite economías de escala y masa crítica para realizar acciones de mayor alcance, indicó el funcionario.
Este reto parece ser uno de los de mayor alcance pues implica la consolidación del Estado en una serie de centros de datos que conformen la infraestructura del Estado Peruano. Por supuesto, este reto es de largo aliento pues consolidar no es un proceso que se pueda hacer en el corto plazo, quizás tampoco en el mediano, pero hacia ahí se va.
En su exposición Cabrera detalló que para este reto es necesario la implementación de metodologías y buenas prácticas para la gestión TI, la formación de comunidades de especialistas TI en el Estado peruano, el entrenamiento en temas claves y emergentes (SOA, Analytics, PKI) y la conformación de centros de excelencia.
El quinto reto indica reforzar el rol de los funcionarios no TI. Cabrera sostuvo que la capacidad de identificar las áreas de mejora para la atención al ciudadano se encuentra en aquellos que están cerca de él, sin embargo, la responsabilidad de definir los planes de gobierno electrónico recae en el personal TI, debilitándose así la capacidad del gobierno para identificar las mejoras y ejecutarlas.
El sexto reto implica también a los funcionarios. Cada funcionario de una institución debe identificar e impulsar las oportunidades para aplicar las TIC y mejorar el servicio al ciudadano, indicó Cabrera.
Finalmente
De este evento a uno le queda la percepción de que, ciertamente, en estos 10 años la ONGEI ha avanzado, aunque quizás no a la velocidad y en los términos que otros hubieran deseado. Hay que tomar en cuenta que esta institución es un ente coordinador y que más allá del área de la seguridad -en donde sí puede establecer normas de carácter obligatorio-, la ONGEI no puede sino proponer a los otros elementos del Estado peruano la dirección y los pasos que pueden dar; y es evidente que no todos caminan a la misma velocidad.
Jose Antonio Trujillo, CIO Perú