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Reportajes y análisis

Windows 8.1: Un sistema operativo que tiene más sentido

[15/04/2014] El recién publicado Windows Update 8.1 es un digno intento de reducción de la significativa brecha entre la pantalla táctil de Inicio de Windows 8 -junto con las aplicaciones de la tienda Windows Store (inicialmente conocidas como Metro)-, y las aplicaciones más tradicionales orientadas al mouse y teclado.
Pero aunque la actualización hace bien en acercar más esas dos interfases, no todo marcha bien como para que el sistema operativo se sienta como un todo unificado. Y también carece de una característica importante que muchos usuarios de escritorio (incluido yo) han estado pidiendo desde el lanzamiento de Windows 8 -el menú Inicio. Para ello, Microsoft señala que habrá esperar una cantidad de tiempo no especificada para otra actualización.
Las aplicaciones Metro se hacen amigables con el escritorio
Desde el primer momento en que probé Windows 8, me sentí como si estuviera corriendo no un sistema operativo, sino dos. La pantalla de inicio y sus aplicaciones Metro (lo siento, Windows Store) funcionan de una manera y las aplicaciones de escritorio funcionan de otra, componiendo dos mundos esencialmente independientes. Por ejemplo, en Windows 8 y 8.1, las aplicaciones de escritorio se muestran en la barra de tareas del escritorio cuando se ejecutan, y las aplicaciones de Metro no. Las aplicaciones de escritorio se puede cerrar haciendo clic en una X en la esquina superior derecha, o minimizar haciendo clic en un - . No así con las aplicaciones Metro. Y así sucesivamente.
Con esta actualización de Windows 8.1, todo eso cambia. Un nuevo ajuste le permite cambiar el comportamiento de las apps de Windows Store para hacer que funcionen más como aplicaciones de escritorio. Va a Ajustes de PC --> PC y dispositivos -> Las esquinas y bordes, y en la zona "App switching", encienda el ajuste "Mostrar las apps de Windows Store en la barra de tareas. (Nota: Revisé la actualización de Windows 8.1 Update en una tableta Surface 2 con teclado y mouse; al menos en algunas, y posiblemente todas, las computadoras no táctiles tradicionales, esta opción está habilitada de forma predeterminada).
Un nuevo ajuste le permite cambiar el comportamiento de las apps de Windows Store para hacer que funcionen más como aplicaciones de escritorio.
 
A partir de ese momento en adelante, cada vez que ejecuta una aplicación de Windows Store, aparecerá en la barra de tareas de la misma forma en que las aplicaciones de escritorio normalmente lo hacen, por lo que es fácil de cambiar hacia ellas. También podrá anclar apps de Windows Store a la barra de tareas, de modo que las pueda lanzar desde el escritorio. (Previamente, tenía que cambiar a la pantalla de Inicio para poder lanzarlas).
Además, aparecen dos botones en la parte superior derecha de las apps de Windows Store cuando coloca el mouse en la esquina superior derecha: una X para cerrar y un – para minimizarla, tal cual lo tienen las aplicaciones de escritorio. Adicionalmente, se puede hacer que la barra de tareas aparezca en la parte inferior de las apps de Windows Store, moviendo el mouse al fondo de la pantalla. (La barra de tareas aparece en la parte inferior de todas las aplicaciones de escritorio).
Las apps de Windows Store ahora también tienen una barra de título al estilo de aplicación de escritorio que aparece brevemente cuando lanza la app y luego se desvanece, aunque puede hacerla aparecer de nuevo moviendo el cursor a la parte superior de la pantalla.
Todo esto forja un camino que hace que Windows 8.1 se sienta más como un sistema operativo unificado. Ya no encuentro el proceso de usar primero una aplicación de escritorio y luego una app de Windows Store tan discordante como antes, porque su comportamiento es mucho más similar.
Tener la barra de tareas disponible donde quiera que uno esté es quizás aún más importante para mí. Significa que soy capaz de cambiar fácilmente entre aplicaciones en ejecución o de lanzar nuevas aplicaciones si estoy en la interfase orientada a lo táctil o en la de mouse y teclado. De hecho, hace que la pantalla de Inicio sea menos necesaria, porque ahora se puede lanzar aplicaciones de Windows Store desde la barra de tareas.
Tener la barra de tareas disponible, no importa dónde esté en Windows, hace que cambiar de aplicaciones sea mucho más fácil.
 
No todo ha sido arreglado. Todavía no se puede cambiar el tamaño de las apps de Windows Store, así que no pueden flotar en el escritorio en sus propias ventanas en la forma en que lo hacen las aplicaciones de escritorio. Y como se ha mencionado anteriormente, todavía no existe un menú de Inicio, que unifique aún más las dos interfases. En la reciente conferencia Build, Microsoft mostró cómo se verá el menú de Inicio con el tiempo: muy parecido al de Windows 7, pero también capaz de mostrar mosaicos en vivo de las apps de Windows Store. Cuando se lance, la unificación de las diversas interfases será más completa. Pero todavía tenemos que esperar.
Más cambios en la pantalla de Inicio
Microsoft también ha hecho algunos otros ajustes a la pantalla de inicio, y todos son útiles, aunque ninguno tan significativo como la barra de tareas. Ahora hay un botón de encendido en la pantalla de Inicio, por lo que es un poco más fácil apagar Windows 8.1, ponerlo en suspensión o reiniciarlo. También hay ahora un botón de búsqueda -que en realidad es redundante, porque para iniciar una búsqueda cuando se está en la pantalla de Inicio, solo se tiene que comenzar a escribir o bien mostrar el charm de búsqueda. Pero muchas personas no saben eso, y esto proporciona una alternativa más obvia. Para mí, esto no hizo ninguna diferencia en absoluto.
Además, los usuarios de mouse ahora estarán en un terreno más familiar cuando se trata de personalizar la pantalla de Inicio. Solía ser que al hacer clic en un mosaico, podía aparecer una barra de la aplicación que permitía personalizarla -por ejemplo, cambiar su tamaño o apagar un mosaico vivo. La misma barra podía aparecer si sostenía su dedo en el mosaico usando un dispositivo táctil.
Ahora cuando hace clic derecho en un mosaico, un menú emergente aparece con las opciones, lo cual va más acorde con lo que estamos acostumbrados en el escritorio. (Si está usando una pantalla táctil, aún tendrá la barra de la app). Y ahora hay opciones para anclar y desanclar el mosaico de la barra de tareas.
Cuando hace clic derecho en un mosaico, aparece un menú emergente con las opciones, lo cual va más acorde con lo que estamos acostumbrados en el escritorio.
 
Aunque este nuevo comportamiento agradará a los usuarios de escritorio, lo encontré confuso cuando iba y venía entre lo táctil y el mouse en la misma máquina. Muestra la inconsistencia de tener dos interfases diferentes en el mismo sistema operativo.
Cambio en el comportamiento predeterminado de Windows
En la primera versión de Windows 8.1, Microsoft introdujo una opción que permitía a la gente arrancar directamente en el escritorio. En esta actualización de Windows 8.1, el inicio en el escritorio se convierte en estándar para los dispositivos no táctiles. Es un cambio mucho más grande de lo que cabría pensar primero, porque significa que cuando la gente compra nuevos sistemas, arrancarán en la interfase más adecuada para el equipo que se está utilizando -el escritorio para máquinas no táctiles y la pantalla de inicio, para máquinas táctiles.
Si ya tiene Windows 8.1 en un sistema y carga el Windows 8.1 Update, Windows seguirá cualquier comportamiento que ya ha creado para el mismo. Así, por ejemplo, si tiene una PC no táctil, pero la ha configurado para arrancar en la pantalla de Inicio, seguirá arrancando en la pantalla de Inicio a menos que decida cambiar el comportamiento de Windows.
Otras novedades y cambios
Hay un montón de otras novedades y cambios. Cuando se instala una nueva aplicación de Windows Store, se obtiene una notificación en la pantalla de Inicio al lado de una flecha hacia abajo. Haga clic o toque en la flecha y será enviado a una pantalla que muestra todas las apps en su PC, con las nuevas resaltadas. La notificación en resaltado permanecerá ahí hasta que inicie la aplicación por primera vez.
También hay una serie de cambios en la configuración de la PC. Microsoft finalmente ha añadido un enlace Panel de Control a la parte inferior de la pantalla principal de configuración, algo que había sido pasado por alto desconcertantemente hasta ahora. En el área de Configuración de PC y dispositivos, una nueva pantalla de espacio en disco muestra cuánto espacio ha sido ocupado por las apps y archivos, y le permite borrar las apps si piensa que están ocupando mucho espacio.
La actualización también corrige algo que me ha molestado desde que se lanzó Windows 8: que cuando se hace doble clic en un archivo de gráficos, tal como JPG, utilizando el Explorador de archivos, siempre se abre el archivo en la aplicación de fotos de Windows Store, que me parece mucho menos útil que la aplicación de fotos para escritorio (Windows Photo Viewer). Ahora Windows es más inteligente al respecto: Abra un archivo gráfico desde el escritorio utilizando el Explorador de Archivos y se abrirá en la aplicación de escritorio. Abra el mismo archivo desde una aplicación de Windows Store, y se lanzará la aplicación Photos.
En resumen
Esta actualización ha recorrido un largo camino para hacer que Windows 8.1 parezca un solo sistema operativo, en lugar de dos mezclados de manera incómoda. Se ha logrado, principalmente, al hacer que las apps de Windows Store se comporten más como aplicaciones de escritorio, y al hacer disponible la barra de tareas tanto en la pantalla de Inicio como en el escritorio. Y hacer que Windows arranque automáticamente al escritorio en una PC nueva, no táctil, es un gran paso también.
Aun así, no creo que Microsoft haya dado totalmente en el clavo todavía. Las apps de Windows Store aún se ven y funcionan de manera diferente a las aplicaciones de escritorio -tienden a ser más gráficas y tienen muchas menos funciones. Aun no pueden ser redimensionadas o correr en una ventana separada en el escritorio. Y aún no hay menú de Inicio.
Si esos dos temas fueran arreglados, Windows 8.1 podría finalmente parecer como un solo sistema operativo que puede cambiar de forma de acuerdo al dispositivo que se esté usando, en lugar de parecer dos sistemas operativos coexistiendo en la misma máquina.
Preston Gralla, Computerworld (EE.UU.)