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Conversando con...

Marios Pattichis de la Universidad de Nuevo México

Los avances de la telemedicina

Marios Pattichis, profesor asociado del Departamento de Ingeniería Eléctrica y de Computación del Departamento de Radiología de la Universidad de Nuevo México.

[27/05/2014] La telemedicina es una enorme promesa que se está cumpliendo de a pocos. Como en todo nuevo camino, al avanzar se van encontrando temas que hay que resolver y que en ocasiones obligan a tomar decisiones en cuanto a lo que originalmente se había planteado. A ella se unen la m-health y el big data como temas de estudio en este moderno campo.

Marios Pattichis, profesor asociado del Departamento de Ingeniería Eléctrica y de Computación del Departamento de Radiología de la Universidad de Nuevo México, está de paso por Lima para presentarse en el próximo seminario Telemedicina, m-health y Big Data en medicina, organizado por la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC), y aprovechamos la oportunidad para conversar con él sobre los detalles de esta modernísima área de desarrollo.

¿Qué elementos tienen que estar presentes para decir que algo es telemedicina?
Básicamente se refiere a la práctica de la medicina a distancia, pero ha llegado a significar diferentes cosas con el paso del tiempo. En lo básico, telemedicina significa teleconsultas a gran distancia, en donde tienes a un doctor en una consulta con un paciente a través de una cámara de video, ese sería un ejemplo básico.

¿Y un ejemplo avanzado sería un doctor operando mediante un robot o algo por el estilo?
Si pero eso implica muchos problemas. Eso sería un ejemplo, pero diría que el sueño de la medicina sería el caso autónomo, en donde los robots operan por sí mismos sin ningún doctor de por medio, pero no estamos ahí aún. En la telemedicina actual tenemos a varios doctores a la vez siendo consultados y compartiendo datos. Ese sería un escenario ideal para la telemedicina, tendrías a alguien en Lima y alguien en Estados Unidos, y el paciente en cualquier otro lugar.

Entonces ¿ese es el uso más frecuente de la telemedicina? La consulta.
La teleconsulta es la forma más sencilla, es el ejemplo más básico y creo que es el ejemplo más común. Actualmente, la telemedicina se ha convertido en una palabra muy sonada, pero hay muchos otros ejemplos. Uno de los más importantes en la actualidad es el monitoreo continuo, por ejemplo, de signos vitales. En este caso la telemedicina sirve para registrar los signos vitales.

¿Usando wearables?
Sí, aunque diría que esa es una forma muy diferente de hacerlo, pero que va a crecer. Creo que representa una increíble promesa.

¿Y mobile health es algo diferente?
Los problemas son muy diferentes. Uno de los problemas más grandes es que tienes que utilizar un canal inalámbrico, los cuales se pueden caer, no son muy confiables; entonces cuando estudiamos los sistemas de medicina móvil tenemos que reconocer que se pueden caer, y a pesar de eso debemos tener una señal de buena calidad.

Entonces cuando quieres transmitir video, que requiere de bastante ancho de banda, tienes muchos problemas que tienes que tomar en cuenta.

Además tienes un dispositivo muy pequeño, el teléfono móvil, que quieres utilizar. Y todo esto se produce en medio de una revolución, la de los teléfonos móviles, que son ubicuos, y tienen un gran poder de cómputo y cosas similares.

¿Diría que el futuro de la medicina móvil se encuentra en las aplicaciones?
El problema más grande con las aplicaciones es que las que actualmente descargamos no son, en su gran mayoría, aplicaciones que hayan sido evaluadas clínicamente y no deberían ser usadas con ese propósito, han sido hechas para el entretenimiento.

En cuanto al futuro, participé en una gran propuesta acerca de cómo el teléfono móvil podría usarse para revolucionar todo. En sí mismo, el teléfono es solo un dispositivo de comunicación y solo puede enviar textos y correo electrónico; sin embargo, cuando lo unes a los signos vitales de una persona y también añades una máquina de ultrasonido portable, y también algo de expertise, entonces sí creo que realmente puede revolucionar la medicina. Aun trabajamos en eso y estamos obteniendo algunas cosas ya.

También se está usando las palabras big data en medicina, ¿cuál es su uso en este campo?
En realidad, big data es algo que no se ha usado seriamente en medicina, aún. En otras palabras, big data es una frontera para Estados Unidos y Europa, aunque no estoy muy seguro de Europa. Facebook y Google son ejemplos de compañías que usan big data, pero eso implica que el primer requerimiento para hablar de big data es que tienes que tener grandes conjuntos de datos; y el segundo es que son distribuidos, son paralelos y distribuidos.

Entonces, para decirlo en otras palabras, las historias clínicas electrónicas de los grandes hospitales se encuentran en estos entornos de big data, pero son aplicaciones poco usuales; sin embargo, creo que podemos hacer mucho más de lo que ahora tenemos.

Imagine que podemos hacer un gran estudio con miles de personas, con esas cantidades realmente podremos ver patrones en ellos.

Además cuando se habla de big data se habla de datos no estructurados.
En realidad no me gusta ese término, debido a que son paralelos y distribuidos en todo lugar no podemos imponerles alguna estructura.

No se encuentran en un registro.
Así es. Cuando tienes una base de datos, tienes la misma información. Pero si realizas una pregunta para toda la población del Perú, la mayoría de los hospitales tendrán diferentes bases de datos, entonces no tienes una estructura, pero puedes encontrar algunas que funcionen para ti y otras que no lo van a hacer. Usas solo lo que puedes o lo que tienes.

Pero no todos tienen registros médicos virtuales.
Si, por ello el big data es considerado una frontera de la ciencia, y por ello aún no nos damos cuenta de su pleno potencial.

¿Cuál considera que es el uso más común ahora de las TI?
Creo que lo mejor que he visto son las historias clínicas electrónicas. Éstas definitivamente han permitido la interoperabilidad y compartir datos con las personas. Sin embargo, por ejemplo, la telemedicina no es algo que se utilice ampliamente en la medicina. Ahora usamos tabletas y se registran los datos en una emergencia, pero hay inconvenientes.

A pesar de que tenemos historias clínicas electrónicas, nadie confía en nadie. Entonces hay cosas que se duplican y hay mucha pérdida de tiempo y, en emergencias como un infarto, esto podría ser mortal o al menos muy dañino. La confianza aún no se logra.

¿Entonces todo es cuestión de confianza?
El hecho es que si tengo un smartphone y registro con él los signos vitales de una persona, pero del lado que reciben la información no tienen confianza en la calidad de lo que estoy haciendo, la información será totalmente ignorada. Y en medicina si las personas no confían en lo que estás produciendo no se va a tener éxito.

Entonces hay muchas historias de primeros usos, pero los primeros usos no son lo mismo que una práctica estándar.
Jose Antonio Trujillo, CIO Perú