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Columnas de opinión

La importancia de la neutralidad de la red

Por: Felipe Onchi Miura, docente de la carrera de Ingeniería de Tecnologías de Información de la Universidad ESAN

Esan Felipe Onchi Miura

[22/08/2014] Empecemos por definir de forma sencilla lo que significa la neutralidad de la red. Es garantizar que la transferencia de paquetes de datos desde un origen hasta un destino se lleve a cabo sin interferencia de ninguna índole, sin importar su tipo o protocolo de transporte entre esos dos puntos. Esto es aplicable tanto para redes privadas, como las que encontramos en las empresas e instituciones, y la Internet, esta última donde se concentra la mayor cantidad de debates y controversias al ser una red pública.

La concepción original de la Internet fue ofrecer un servicio de acceso a contenidos y opiniones sin restricciones, de forma rápida y abierta, sin discriminar el tipo de dato que circula en ella. Un espacio donde los usuarios de Internet puedan acceder libremente sin mediar diferencias de ubicación, pensamiento o nivel socioeconómico.

Con el boom de la Internet apreciamos una variedad de opciones que no solo se centra en publicar información. Es un medio de publicidad, compra-venta, transacciones financieras, comunicación, intercambio de opiniones, comentarios y juegos a todo nivel y para todas las necesidades, que va desde lo doméstico hasta la política. Pero la expansión de la Internet está trayendo en la actualidad que proveedores de contenido e ISPs comiencen a establecer reglas de acceso y/o velocidad de ancho de banda de acuerdo al tipo de paquete de datos, origen o destino; es decir, una política discriminativa. En paralelo, también está la implementación de filtros que impiden acceder a determinados servicios sin conocimiento de los usuarios.

Por el lado de las redes privadas, los administradores de red de las empresas e instituciones establecen políticas de seguridad de sus redes, que incluyen restricciones a diversos servicios de la Internet. Se puede entender que quieran proteger los intereses de la empresa o institución, canalizar el servicio en base al giro del negocio y demás fundamentos válidos para ellos, pero las políticas de uso de la Internet deben estar acompañadas del sustento debido, del porqué de su aplicación y su difusión clara y oportuna para que el usuario tenga conciencia de ello.

Otro escenario es el doméstico. En este caso, las restricciones van por los dos lados: el usuario y el proveedor del servicio de red. El usuario, porque por decisión propia, bloquea el acceso a determinados contenidos o servicios de Internet. Por parte del proveedor, no informar adecuadamente de las restricciones o condiciones del servicio que ofrece, como por ejemplo, limitaciones para subir contenidos.

Así como se habla de libertad de expresión en lo que respecta a los medios televisivos, radial e impreso, la Internet es la libertad de expresión digital. Es por ello que la importancia de la neutralidad de la red toma un significado relevante en aquellos lugares donde se quiere imponer o ya existe el veto a la información o expresión en los medios tradicionales de comunicación.

Finalmente, queda en nosotros como usuarios de la Internet, que la neutralidad de la red sea efectiva y se preserve en el tiempo, y no se vea desvirtuada por intereses de terceros. Esto se puede lograr si los usuarios se interesan más en conocer el proceso de comunicación que se da en Internet, como por ejemplo, el poder elegir el servidor DNS (Domain Name Server) que desea utilizar sin tener que depender de su ISP.
CIO, Perú