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La innovación no es cuestión de grandes ideas

Michael Schrage, research fellow del MIT Sloan School´s Center for Digital Business expuso EN la UTP

[10/09/2014] El pasado miércoles se realizó la conferencia Transformando la Innovación a cargo de Michael Schrage, research fellow del MIT Sloan School's Center for Digital Business, y autor de libros como Serious Play: How the World´s Best Companies Stimulate to Innovate y Shared Minds; además de columnista en la revista Fortune.

Con solo darse cuenta del peso de los títulos del expositor se podía esperar una sobresaliente exposición, y ciertamente lo fue. La conferencia -que se realizó en el auditorio de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP)- tuvo un mensaje muy claro pero a la vez simple: la innovación no requiere de grandes ideas, sino de simplicidad.

¿Qué tipo de innovación es la que tenemos en mente? Para responder a esta pregunta el expositor señaló que debemos realizar un poco de introspección en lo que consideramos como innovación. Y para ello Schrage sostuvo que debemos pensar en definiciones simples, preguntas simples, historias simples y experimentos simples. En suma, se debe pensar en la simplicidad para llegar a la innovación.

El liderazgo en la innovación implica definir una simplicidad que agregue valor, indicó.

Sin embargo, la simplicidad es difícil de lograr. De hecho, cuando Schrage pregunta en las empresas a las que asesora quién se encuentra a cargo de hacer las cosas más simples para las personas, casi nunca alguien levanta la mano.

Pero hay maneras de ser simple. Una forma es administrando los riesgos de la innovación. Y para ello tomó un ejemplo muy simple –nuevamente- que es la forma en que el millonario Warren Buffett, uno de los hombres más ricos del mundo, estima la innovación: ¿se puede lograr un dólar de innovación con 50 centavos? ¿Con menos?

La pregunta puede generar interesantes respuestas que son el fruto de un esfuerzo por simplificar al máximo lo que se quiere lograr con la innovación. Y es que puede haber varios tipos de innovación.

Uno de ellos es la innovación barata. Es aquella, por ejemplo, que aplican las grandes cadenas de supermercados. En este caso, la innovación debe costar poco o nada y debe hacer sentir su presencia precisamente por resolver un problema o mejorar un proceso a bajo costo.

Otro tipo de innovación es la costo-efectiva, que es aquella que pueden aplicar las empresas para mejorar sus procesos teniendo como parámetro que el costo de hacerlo valga la pena.

Finalmente, existe una innovación best value que es aquella que ofrece productos muy novedosos -un nuevo gadget, por ejemplo- que pueden costar mucho dinero pero que alguien se encuentra dispuesto a pagar.

Y es aquí donde Schrage ofreció otro concepto para poder definir la innovación. La innovación no es lo que los innovadores ofrecen, es lo que los consumidores adoptan.

Para ello no son necesarias las grandes ideas, eso es un mito, indicó el expositor. De hecho, las grandes ideas son malas. Desde la perspectiva del profesor del MIT, más bien, uno debe hacerse algunas preguntas simples para poder saber lo que uno desea como innovación.

¿Qué tipo de innovador eres? ¿Qué tipo de innovador quieres ser? ¿Qué tipo de innovador quieren tus clientes que seas? ¿A qué tipo de innovador estarían dispuestos a pagar tus clientes? ¿A qué tipo de innovador estarían dispuestos a pagar un premium tus clientes?

Al final de su exposición motivó a los alumnos presentes durante su exposición a generar ideas diferentes, indicando: Lo que yo estoy tratando de hacer es cambiar el enfoque, dejar de ser tan analítico y ser más experimental. La clave de esta charla es la innovación e introspección. No es suficiente decir en qué queremos convertirnos, sino qué necesitamos analizar y dónde estamos. Quiero impulsarlos a volverse más introspectivos.

La UTP presentó a Michael Schrage como parte de su Ciclo de Conferencias 2014-II.
Jose Antonio Trujillo, CIO Perú