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Reportajes y análisis

Watson de IBM: La nueva era de la computación cognitiva

IBM Watson

[11/10/2014] En 1999, antes de que pasáramos al nuevo siglo, IBM realizó un anuncio que luego se convirtió en uno de los hitos de una nueva era. Entonces lanzó ebusiness, su plataforma para que las empresas aprovecharan los beneficios de los negocios electrónicos. El jueves pasado, Fabio Gandour, IBM chief scientist, definió al anuncio de la disponibilidad de Watson -el servicio de computación cognitiva de IBM para las empresas- como un evento de similar importancia.

Y es que Watson es distinto. A diferencia de las tradicionales soluciones de computación, Watson no es un servicio que se puede adquirir y utilizar inmediatamente; Watson tiene que aprender no solo a qué se dedica el negocio, sino también cómo habla el negocio, para poder responder luego a sus preguntas. Watson es una solución que aprende el negocio y por ello requiere de un tiempo de entrenamiento.

¿Están las empresas preparadas para este nuevo tipo de solución? Al parecer sí, ya algunas firmas en el exterior han iniciado proyectos con Watson, y lo que nos dijo Gandour, vía telepresencia desde Brasil, es que las empresas de habla española y portuguesa podrán ya comenzar sus proyectos con Watson, es decir, comenzar a conocerlo y que él las conozca.

Aprender a hablar

Todos _o casi todos- recuerdan el nombre de Watson porque en el 2011 venció a sus oponentes humanos en el concurso televisivo Jeopardy. Gandour, aprovechando este recuerdo, nos preguntó entonces qué idioma hablaba la máquina en el concurso. Todos al unísono contestamos que inglés, pero el ejecutivo nos hizo una negación con la cabeza y nos corrigió: "Inglés de Estados Unido".

IBM Watson

Esa es una de las características de Watson, aprende de quienes le enseñan, y por ello si el Watson que se utilizó en Jeopardy fuera a Gran Bretaña a un concurso similar, podría utilizar lo aprendido en Estados Unidos pero también tendría que aprender las diferencias que existen en ambos idiomas para poder responder adecuadamente a las preguntas que se le hagan en el segundo país.

Watson, al basarse en la computación cognitiva, tiene la ventaja que puede aprender de los humanos, pero la desventaja que eso lleva tiempo. Gandour nos explica que Watson tiene una base inicial de palabras desde la cual inicia su aprendizaje del idioma.

De acuerdo a Gandour, los lingüistas estiman que una persona que conoce unas 80 mil palabras puede comunicarse bien y que con 140 mil tiene mucha fluidez en el idioma. Watson conoce como base 300 mil, pero además realiza un buen proceso de relacionamiento sintáctico y semántico entre ellas. Y a pesar de ello, debe seguir aprendiendo el idioma de quienes lo manejan para poder responder adecuadamente a las preguntas que le realicen.

Por ello cuando le preguntamos cuánto tiempo demoraría la localización de Watson para el español y el portugués, Gandour nos respondió "no lo sabemos". Es la primera vez que se realiza este proceso y por ello no hay una idea clara de cuánto tiempo podría tomar. Pero es necesario.

Y no solo en el caso del propio idioma sino de las sutiles diferencias que pueden existir dentro del idioma; es decir, Watson aprenderá a hablar español pero poco a poco tendrá que aprender a hablar en peruano, por decirlo de alguna forma. Y luego tendrá que aprender la jerga del especialista que lo use, pues no es lo mismo hablar con un investigador médico que con un geólogo, ambos tienen jergas diferentes y Watson tendrá que aprender ambos grupos de palabras que pueden sonar y escribirse igual en ambos casos, pero tener significados distintos. Por eso es que toma tiempo enseñar a Watson.

Ciertamente, como se dijo en un inicio sobre los programas concurso, Watson puede utilizar lo que ha aprendido en un caso para acelerar su aprendizaje en otro entorno. Por supuesto, esto implica que Watson comparte su conocimiento entre diversos usos y puede hacer esto debido a que Watson se va a comercializar como un servicio; es decir, no es algo que se instale en las computadoras de una empresa, se encuentra en la nube y desde ahí ofrece los resultados.

¿Y la privacidad? Si Watson puede utilizar lo aprendido en un lado para trabajar en otro puede surgir el temor de que entre las cosas que aprende en una empresa se encuentren conocimientos que la empresa no desea compartir. Eso se soluciona trabajando con el personal de IBM que va a ayudar en estos casos. Además, Gandour ofreció más seguridades. "Desde hace tiempo que trabajamos con la información de muchos clientes, y no hemos tenido quejas al respecto", nos indicó.

Las personas se acercarán a Watson y le preguntarán por temas de su interés, pero aquí se debe de tener cuidado, nos indicó Gandour.

En la computación tradicional, las respuestas son determinísticas -por ejemplo, 2+2=4, y nada más-, pero la computación cognitiva no es determinística sino probabilística. "El grado de confianza tiene que ajustarse", nos dice Gandour. Y por ello también nos indica que la decisión final -en base a las respuestas dadas por Watson- siempre se encontrará del lado humano. Y un buen ejemplo de la importancia de comprender bien esta característica es que en medicina la persona siempre debe tomar la decisión, no la máquina.

IBM Watson

Dicho esto, cabe especificar o resaltar que Watson es un servicio que se proporciona desde la nube, pero ello no significa que Watson sea el producto de una supercomputadora. Gandour nos indicó que en realidad lo que es grande es la memoria que es la que tiene que encargarse del cómputo; es decir, no es una enorme CPU con infinitos procesadores. De hecho, la máquina tiene solo tres metros de frente por ocho de fondo, aproximadamente.

Watson se ofrece en varias formas pero Gandour nos habló de dos en especial. Una es el Watson Engagement Advisor que está dirigido a entornos en donde existe, por ejemplo, una relación entre un cliente y un proveedor de servicios, como un call center. Aquí, nos indicó, se puede dar el caso de que muchas llamadas pregunten lo mismo a los representantes, algo que puede resultar tedioso para ellos. Con Engagement, Watson se encargaría de detectar el tipo de pregunta y dar la misma respuesta.

Otra forma que puede adoptar es Watson Discovery Advisor que tiene capacidades matemáticas y estadísticas, y por ello se encuentra dirigido a los entornos intensivos en este tipo de tareas.

Todos estos esfuerzos, desde el miércoles pasado, tienen un centro de operaciones, el 51 Astor Place, que se encuentra en el llamado Silicon Valley de la Ciudad de Nueva York, el cual alberga el IBM Watson Group, creado en enero del presente año. Además cuenta con cinco nuevos Centros de Experiencia de Clientes Watson en el mundo.

Ya se han lanzado algunas iniciativas con instituciones de 25 países como Australia, Sudáfrica, Reino Unido, Tailandia, Canadá y Estados Unidos; además, también existen en la actualidad avances en el Perú, en el sector financiero, nos añadió Sergio Sotelo, CTO de IBM Perú.

Jose Antonio Trujillo, CIO Perú

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