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Columnas de opinión

Guía para SOA 2009 - Parte II: SOA en épocas de crisis

Por: Federico Amprimo, gerente del Cono Sur para IDC

"SOA está muerto" "¿SOAsaurio?". Luego de leer varios artículos en Internet que llamaban a la precaución, Jorge se detuvo a pensar más acerca de todo esto. ¿En la práctica, son realmente tan buenos los beneficios de SOA?  Reducción de costos, mayor eficiencia y rapidez en responder a los cambios en el negocio, suenan como beneficios ideales, pero...¿qué tan fácil es llegar a ellos? Como parte de su presentación al directorio, Jorge debía indicar cuál sería la estructura del departamento de sistemas antes, durante y después del proyecto de SOA que estaba presentando. Viendo cómo estaba conformado su equipo de trabajo, sabía que los beneficios no se verían tan rápidamente, por lo que estaba seguro que esto dificultaría la venta al directorio sobretodo en estos tiempos de crisis.

Para Jorge, los beneficios de SOA a mediano/largo plazo están claros: no solo el acortar drásticamente los ciclos de desarrollo de días a semanas, permitiría abrir nuevos canales de comunicación con los clientes en forma rápida y eficiente; si no que también, las herramientas de Business Process Management (BPM), favorecidas por el uso de SOA, permitirían que el área de negocios pueda redefinir en forma ágil los procesos de negocios, redundando todo esto en una mayor agilidad y flexibilidad, así como en menores costos asociados al aumento de productividad del área de TI.
Sin embargo, para llegar a ese punto hay mucho trabajo por hacer, incluso mucho antes de empezar a desarrollar: análisis de requisitos, diseño de arquitectura, identificación de servicios, definición de procesos de negocios y sus relaciones con los servicios, entre otros. La promesa de un desarrollo rápido no se consigue tan fácil debido al ciclo natural de aprendizaje de cualquier nueva metodología, lo cual puede incluso hacer que cualquier desarrollo inicial tome más tiempo de lo normal. Al revisar la estructura del departamento, Jorge correctamente sabía que, durante el primer año, más que reducir costos éstos aumentarían, pues tendría que duplicar a su equipo de trabajo: un equipo para la implementación de SOA y otro para mantener el sistema de legado del banco. Ninguna empresa puede darse el lujo de desatender a sus aplicaciones existentes y menos un banco cuya operación completa depende de ellos.
Por otro lado, Jorge también estaba en lo correcto con respecto al entorno económico. La actual situación de crisis hace que vender internamente cualquier proyecto sea muy difícil. El comportamiento que ha tenido las inversiones en TI en Latinoamérica durante los distintos ciclos económicos de las últimas dos décadas, nos ha enseñado que en épocas de crisis el comportamiento de las inversiones de TI cambian mucho: no solo se favorecen los proyectos con un ROI a muy corto plazo, si no que los grandes proyectos de TI se paralizan o, en el mejor de los casos, son aplazados.
Mas aún, en encuestas realizada por IDC en Latinoamérica en los últimos años, hemos visto como la cantidad de proyectos prioritarios se reduce en épocas de crisis: mientras que en el 2007, solamente el 16% de las empresas encuestadas tenía un solo proyecto prioritario para el año, para el 2009, este porcentaje aumentó considerablemente a 45%. En otras palabras, para este año prácticamente la mitad de las empresas en la región tienen solo un proyecto o iniciativa de TI considerado prioritario. En este contexto, lograr que un proyecto que tenemos en mente sea parte de esas pocas prioridades es, definitivamente, todo un reto.
La tarea que tenía al día siguiente no estaba nada fácil. Jorge decidió explorar un poco más en Internet para aprender de otras experiencias y poder lograr así tener una presentación exitosa al directorio. Sin embargo, los primeros blogs y artículos que encontró no fueron nada favorables. Algunas historias de horror y experiencias negativas empezaron a aparecer en Internet ¿Qué tendrían en común todas estas experiencias?
Claramente, no todas las implementaciones de SOA han sido exitosas. Los beneficios de reducción de costos y aumento de la agilidad para responder a los cambios en el negocio no han sido alcanzados masivamente por las empresas que han adoptado SOA. En algunos casos, incluso, luego de proyectos que tomaron mucho más tiempo del esperado, estas empresas terminaron con mayores costos de mantenimiento y sistemas más frágiles que antes. Sin embargo, esto no es novedad en el mundo de TI. Sabemos que, aún las tecnologías más beneficiosas, han tenido inicios nada favorables, lo cual no quiere decir que no traigan beneficios, ni que no debamos perseguirlas. Todo es cuestión de aprender de las lecciones que nos dejan esas primeras experiencias.
¿Cuál es el factor común de estos casos? Luego de analizar varios casos en la región, pienso que la falta de madurez de las empresas, tanto del lado del negocio como del lado de TI, es la principal causa de estas malas experiencias. Exploremos esto más a detalle?
?Por el lado del Negocio:
1. Falta de involucramiento. Para que un proyecto de SOA funcione, resulta imprescindible que el área de negocios esté totalmente involucrada. ¿Cómo definir los servicios sin la participación de las áreas de negocios? En muchas de las empresas donde SOA falló, el nivel de participación del área de negocio fue realmente bajo o incluso nulo, asumiendo que era solo un proyecto de TI.
2. Procesos no definidos. Para poder definir servicios adecuadamente, las empresas deben tener definidos sus procesos de negocios en forma clara ya sea en forma escrita, o aunque sea en forma tácita. Muchos proyectos de SOA justamente fracasaron porque intentaron automatizar el caos. Imagine una reunión donde están representantes de las distintas áreas de negocio tratando de definir un servicio, cuando no tienen claro los procesos de la empresa.
? Por el lado de TI:
1. Sobre-simplificación del proyecto. En muchos de los casos no exitosos, las empresas asumieron que con SOA la complejidad del área de TI iba a reducirse, motivadas -por lo general- por ideales teóricos de cómo debe ser una arquitectura ideal. Esta discrepancia entre la realidad y la teoría vendida en PowerPoint como he escuchado por muchos lados, generan un claro y comprensible descontento. Seamos claros, la complejidad va a aumentar. En una encuesta realizada a nivel mundial por IDC entre empresas que habían implementado SOA, el 85% de los encuestados, es decir, la gran mayoría, indicaron que la complejidad aumentó mucho o algo en el departamento de TI luego de la implementación.
2. No tomar en cuenta todos los costos. Más allá de los costos iniciales que implica tener un doble equipo de trabajo indicados más arriba, muchas empresas tratan a los proyectos de SOA como un proyecto más de desarrollo de aplicaciones, no tomando en cuenta los costos asociados a una administración de proyecto a nivel empresa que involucre tanto a las áreas de negocio como a las de TI.
3. Falta de recursos calificados. Como en toda nueva tecnología/metodología de trabajo de TI, es necesario contar con recursos calificados y, sobretodo, con experiencia en implementaciones anteriores. Esta falta de recursos calificados ha sido constantemente uno de los motivos por los cuales los proyectos SOA fracasan. En la misma encuesta nombrada unas líneas arriba, cuando se les preguntó a las empresas por los principales inhibidores para la adopción de SOA, 1 de cada 2 entrevistados respondió que éste era el principal inhibidor.
Ahora? ¿fueron realmente malas todas las experiencias? En otra encuesta realizada por IDC a finales del 2007, entre empresas que habían experimentado con tecnologías/metodologías emergentes, el 64% de los entrevistados que habían tenido proyectos de SOA consideraron que sus proyectos cumplieron con las expectativas. Más aún, el 26% consideró que estos proyectos las habían excedido. Si sumamos ambas respuestas tenemos que 9 de cada 10 experiencias fueron buenas? ¿fueron malas entonces todas la experiencias? ¡Evidentemente no! SOA tiene claramente muchos beneficios que ofrecer a las empresas aún en tiempos de crisis. Solo se trata de saber venderlo internamente, lo cual vamos a explorar en la siguiente publicación.
Jorge no se iba a dar por vencido, sabía que esas malas experiencias eran solo una cara de la moneda. ¿Qué hicieron las empresas exitosas? Buscando entre sus tarjetas, Jorge encontró los teléfonos de algunos CIO que había conocido hacía unos meses en una conferencia, los cuales hablaban de muy buenas experiencias y grandes beneficios para el negocio. ¿Cuáles serían las lecciones aprendidas que podría el utilizar? Esto sería de mucha utilidad no solo para tener un proyecto exitoso, si no incluso para poder tenerlo del todo, pues primero había que convencer al directorio. El camino hacia SOA se estaba poniendo cada vez más retador e interesante a la vez.
CIO, Perú