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Normas de etiqueta en el networking social

Kirsten Dixson, gestora de reputaciones, experta en entidades en línea, hace algunas recomendaciones a los CIO

[03/07/2009] Una de las reglas de etiqueta más esenciales en el networking social es la siguiente: Debe considerar cuidadosamente quién reconoce como amigos, o con quién se conecta a través de servicios como Facebook y LinkedIn. Según los expertos en orientación de profesionales, la gente con la que se vincule influirá en gran medida sobre su propia imagen dentro de la red social.

Decidir con quién conectarse, sin embargo, puede convertirse en una tarea difícil y delicada, dado que las redes sociales han ido creciendo hasta incluir gente tanto de su vida personal como de su ámbito profesional. Algunas personas eligen conectarse con colegas vía Facebook, mientras que otras prefieren limitar las relaciones que mantienen a través de esta plataforma a sus amigos y familiares.
Cuando se trata de etiqueta en networking social, la base de partida debe ser definir una política de comportamiento consistente y comunicarla claramente a los actuales y potenciales contactos que puedan comunicarse con usted a través de las redes sociales, señala Kirsten Dixson, gestora de reputaciones, experta en entidades en línea y co-autora del libro Career Distinction, Stand Out By Building Your Brand. (Distinción profesional, expóngase creando su propia marca).
Estos son algunos de los consejos que Dixson da a los CIO para diseñar una estrategia de contacto e imagen en línea adecuada, y sobre cómo afrontar algunas cuestiones difíciles que pueden surgir en las presentaciones:
1) Definir una estrategia de amigos tanto para LinkedIn como para Facebook
Antes de decidir un criterio para determinar qué personas aceptará e invitará como amigos, debería estudiar detenidamente la red social y el contenido de sus potenciales contactos que fluye por ella. En este artículo, nos centraremos principalmente en LinkedIn y Facebook. Twitter, red social en rápida emergencia permitirá a la gente seguirle a usted, sus contenidos y actividades, lo quiera o no (en su configuración por defecto).
Sobre LinkedIn, los usuarios no comparten los mismos tipos de información personal que sobre Facebook; la primera suele orientarse a un uso de ámbito más profesional. Sin embargo, debe ser consciente de que también resulta importante considerar el tipo de contactos que decida aceptar sobre ella. Toda su imagen tendrá que ver con las compañías que mantenga, en una y otra plataforma, subraya Dixson. Por tanto, conviene reflexionar sobre a quién acepta o permite entrar en su red.
Sobre Facebook, algunos usuarios pasan por alto el aplicar un criterio estricto en la selección de amigos. Dada la robusta política de privacidad de la red social, piensan, puede aceptarse como tal a cualquiera y darle luego acceso limitado a determinados contenidos. Por ejemplo, podrá compartir con algunos de sus "amigos" las fotos de una fiesta, pero impedir que las vea alguien en concreto; por ejemplo, su jefe, si éste figura entre ellos y cree que dañarán su imagen ante él.
En cualquier caso, Dixson recomienda no contentarse con este tipo de estrategias basadas en las políticas de privacidad dadas por los proveedores. En primer lugar, los expertos en reputación profesional le dirán que las configuraciones de seguridad no son infalibles. De alguna forma, de alguna manera, toda información puede hacerse accesible.
2) Comunicar una política clara a sus potenciales contactos
En LinkedIn, algunos usuarios se conectarán con cualquiera, mientras que otros solo lo harán con contactos profesionales. Sobre Facebook, habrá quienes decidan considerar amigos o contactos solo a sus auténticos amigos, pero no a colegas de trabajo o clientes. Por el contrario, otros optarán por no publicar en ningún caso contenido alguno lo suficientemente escandaloso, ni siquiera sobre Facebook, para estar seguros de que nadie pueda entrar en su red y verlos.
La clave aquí, es, según Dixson, comunicar clara y concisamente cuál es su política cuando la gente intente convertirse en su amigo dentro de Facebook, o conectarse con usted a través de LinkedIn. De hecho, Dixson recuerda haber pedido a algún colega convertirse en su amigo sobre Facebook y haber sido rechazada educadamente. En un caso concreto, la persona le respondió que, aunque valoraba sus relaciones de trabajo con ella, y la consideraba realmente una amiga, su política era no aceptar a nadie relacionado con su trabajo en Facebook. Realmente, no me sentí molesta en absoluto. Mi compañera fue tan clara y directa, que lo comprendí perfectamente y me sentí totalmente respectada.
3) No ignore a los amigos ni a los amigos de amigos
Aunque es aceptable rechazar educadamente a una persona basándose en, y comunicándole su criterio de selección de amigos para la red social concreta de que se trate, conviene responder siempre a cualquier persona que se haya tomado el tiempo de escribirle una nota personal en una invitación a convertirse en su contacto o amigo.
La etiqueta está directamente relacionada con hacer que la gente se sienta confortable, no conviene ignorarla, subraya Dixson. Especialmente si se trata de un colega o del amigo de un amigo. Si simplemente se la ignora, la situación podría terminar resultando problemática", e incluso dañar su imagen como persona educada.
Por otra parte, seguramente se encontrará con spammers de amistad, que desean contactar con todos y cada uno de los usuarios de la red social. Si alguien así le envía una invitación o no le explica cómo o de qué le conoce, el ignorarles está justificado, según Dixson.
4) Si la respuesta es no, ofrezca alguna alternativa
Resultará más amable si ofrece alternativas a la gente que rechace. Por ejemplo, si responde a una invitación diciendo no me conecto con contactos de trabajo en Facebook, pero puedes contactar conmigo vía LinkedIn o seguirme a través de Twitter, será, sin duda, una opción interesante y una respuesta bienvenida por parte de su destinatario.
5) Sea específico cuando envíe invitaciones
Hasta ahora se ha tratado el asunto de la etiqueta desde la perspectiva de que sea usted la persona en posición de elegir, pero, ¿qué ocurre si es usted quien quiere convertirse en amigo de o conectarse con alguien que cree que aceptará su invitación? En este caso, Dixson recomienda explicar siempre cómo ha conocido a esa persona. Su invitación tendrá muchas más posibilidades de éxito.
A veces, una petición bien intencionada de convertirse en amigo o contacto puede no ser aceptada, porque la persona que la recibe realmente no recuerda a la que la envía. Yo podría aceptar a alguien que me ha visto dar algún discurso en cualquier evento o que ha leído mi libro, pero si no me informa de ello, definitivamente la ignoraría. Por tanto, Dixson recomienda incluir siempre una nota de presentación personal en las invitaciones cuando se tenga cualquier duda sobre si la persona a la que se envía le recuerda o no.
6) Tenga cuidado de no provocar situaciones embarazosas
En el mundo de los negocios, a mucha gente le gusta desempeñar el papel de celestinos profesionales sobre las redes sociales. Tanto Facebook como LinkedIn ofrecen respectivamente la posibilidad de sugerir y presentar un amigo a través de una conexión mutua.
Si está presentando a dos personas que no se conocen entre sí, debe ser consciente de que puede colocar a alguno de ellos, o a los dos, en una situación embarazosa. Sin duda, será muy difícil para ellos rechazar la invitación sin sentirse mal. Como resultado, a no ser que esté seguro al 100% de que la presentación no generará problemas a nadie, debe consultar antes en privado con cada uno de los afectados, ya sea vía telefónica, e-mail, IM o mediante un mensaje privado a través de la red social. De nuevo, la etiqueta exige hacer lo posible porque los demás se sientan bien en sus relaciones con usted.
C.G. Lynch, CIO.com