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Reportajes y análisis

La seguridad en Android

Claudio Caracciolo, chief secutiry ambassador de Eleven Paths de Telefónica.

Luego de Calderón pudimos apreciar otra exposición que nos abrió los ojos en torno al tema de la seguridad en los dispositivos con Android.

Claudio Caracciolo, chief secutiry ambassador de Eleven Paths de Telefónica, nos mostró cifras realmente preocupantes sobre el sistema operativo móvil. Su exposición denominada "Descubriendo redes criminales y tipos de malware en el mercado de Android ofreció abundante información al respecto.

Para empezar, indicó que es más fácil subir una aplicación al mercado de Android que al mercado de iOS. Incluso, las aplicaciones que son denunciadas como maliciosas tienen un periodo de 24 a 48 horas para actuar antes que los responsables del mercado la eliminen. E, incluso, puede que no se tomen medidas drásticas contra su creador, pues éste podría simplemente abrir otra cuenta para subir otra aplicación fraudulenta.

En base a cifras del 2014, el expositor indicó que con una base de 900 millones de dispositivos, Android es el objetivo de casi el 99% de los ataques a dispositivos móviles. De hecho, se estiman en 15 millones los dispositivos móviles infectados, cuatro millones más que en el 2013.

El número de troyanos bancarios (12.100) ha sido nueve veces mayor que en el año anterior y existen versiones maliciosas del 97% de las 100 aplicaciones más importantes de pago y del 80% de las aplicaciones gratuitas.

Se ha identificado 2,2 millones de aplicaciones maliciosas en Android, lo que representa un aumento del malware de 600% con respecto al 2012. El malware móvil de mayor incidencia corresponde a los troyanos (65%), seguido de adware (19%), riskware (15%), spyware (0,2%) y otros tipos de malware.

El expositor hizo especial hincapié en la forma en que los usuarios generalmente utilizan aplicaciones maliciosas en lugar de las verdaderas. Sostuvo que para poder identificar una aplicación fraudulenta, más importante es el nombre y la imagen de la aplicación que la descripción, las descargas o la reputación, ya que éstas pueden manejarse mediante otras aplicaciones fraudulentas que incrementan estas estadísticas para engañar al usuario.

Y, a diferencia de lo que puede ocurrir con el escritorio, la vía más frecuente para la infección con este malware es la propia instalación por parte del usuario. Simplemente basta con disfrazar un poco a una aplicación para que los usuarios piensen que ésta tiene que ver con alguna aplicación oficial o que le ofrece servicios que se complementan con esta. Así se realiza la infección. Las empresas deben de tomar en cuenta este fenómeno.

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