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Conversando con...

Michael Barry, creador de la Escuela de Diseño de la Universidad de Stanford

La innovación es de todos

[03/11/2015] Hace unos días estuvo de paso por Lima Michael Barry, creador de la Escuela de Diseño de la Universidad de Stanford, como uno de los expositores de "Expogestión: Supply Chain al 2025, un evento dedicado a la tecnología de la cadena de abastecimiento, y al cual fuimos invitados por GS1, firma global de logística y cadena de abastecimiento.

En la reunión pudimos conversar con Barry sobre lo que significa ahora la innovación, particularmente en un entorno en donde las firmas deben enfrentar el reto de la innovación, no solo como una práctica intelectual sino como una forma de destacar en el mercado.

Barry nos explicó, a partir de su experiencia, que no hay una sola forma de innovar y que la innovación ya ha trascendido el ámbito del "arte, y se ha convertido también en un terreno poblado de ingenieros. La innovación es la nueva forma de crear valor y hacer mejor la vida de las personas, nos indicó.

Michael Barry, creador de la Escuela de Diseño de la Universidad de Stanford.
Cuando se habla de innovación ¿se habla de un solo tipo o varios tipos?

Hay muchos tipos de innovación, y creo que hay la sensación de que la innovación es la innovación de la creatividad y el estilo, es decir, la innovación de la ropa, los relojes.

Pero también existe la innovación de la producción y la utilidad, de optimizar materiales, de una nueva forma de usar el cobre, una nueva forma de tren de aterrizaje para un avión, y podemos pensar en esta innovación como la que se encuentra ligada a la tecnología y a la analítica.

Ahora tenemos una innovación en donde hay ingenieros, y en mi carrera he estado involucrado con ese tipo de mixtura entre ingeniería y creatividad para tener un entendimiento profundo de la cultura; no solo observar el diseño físico de las cosas, sino también observando las necesidades de las personas y comenzar a solicitar tecnología para satisfacer estas necesidades.

Creo que donde estamos ahora, y de donde proviene el pensamiento del diseño relativo a la innovación, es en esta sensación de que estamos evitando problemas, con la innovación resolviendo necesidades de las personas, no solo de los comercios. Ahora comenzamos a ver la innovación ligada al gobierno y a las políticas, y estas son cosas que vamos a necesitar para cambiar y modificar.

En Stanford estamos pasando de la innovación de las cosas a la innovación para hacer mejor la vida de las personas.

Dentro de las organizaciones ¿hay alguien que se encargue de la innovación, es algo sistematizado?

La respuesta es Sí y No, y no es que quiera confundir. Sí, generalmente hay personas involucradas o a cargo de los centros de innovación, y éste solía ser el caso en el mundo de I+D; pero ahora esto se está trasladando a otros sectores, porque para afrontar el futuro tenemos que ser innovadores en todos los aspectos de nuestros negocios.

Entonces, cuando hablamos de la innovación relacionada a optimizar costos, estamos hablando acerca de la innovación en torno a la creación de valor, y esto tiene que ser parte de la cultura, tiene que ser algo que se encuentra incorporado, algo que surja de forma regular de muchas personas, no reside en un solo pequeño grupo, sino que lo hace en toda la compañía.

¿Qué tan rentable puede llegar a ser el ser innovador?

Esto no solo se refiere a la rentabilidad, hablamos de muchas cosas que van desde algo que la gente valora porque hace mejor su vida, como los cambios en las políticas educativas de un gobierno. Por ello, al hablar de innovación, tenemos que entender el término de forma más amplia, no solo en dólares, sino también en términos de la calidad de vida.

¿Cuál es la diferencia entre una empresa innovadora y otra que no lo es?

Las organizaciones que no son innovadoras tienden a ser muy estables, las cosas no cambian, tienen agradables políticas de retiro; las firmas que son innovadoras son disruptivas, no cómodas, temibles.

Las empresas que tienen políticas de retiro agradables son muy sensibles a los cambios. Las firmas innovadoras son menos cómodas, pero son muy buenas respondiendo a lo inesperado, son firmas que responden a lo inesperado y se vuelven más fuertes.