Llegamos a ustedes gracias a:



Noticias

Conozca a Nadine, un robot que cambia de humor

[12/01/2016] Los científicos de la universidad tecnológica de Nanyang han creado un robot con apariencia humana que es capaz de cambiar de humor dependiendo de los temas de conversación y de las actitudes de las personas con las quien interactúa. Eso significa que Nadine, así llamada por la semejanza con su creadora, es capaz de reconocer palabras y expresiones específicas para poder contestar en acorde.

El robot tiene integrado un software de inteligencia artificial similar al de Siri, de Apple, o Cortana, de Microsoft. En primera instancia, Nadine está diseñada para trabajar como recepcionista, saludando a la gente, dándoles la mano y mirándoles a los ojos mientras habla, lo que da al androide un comportamiento muy humano. Durante años, se venía investigando sobre robots que trabajaran como asistentes en los hogares o en las oficinas.

Robot Nadine

Nadia Thalmann, profesora en de la universidad, dice que han sido cuatro años de investigación en ingeniería, ciencia informática, lingüística y psicología para que este proyecto esté a la altura, sobre todo dirigido a facilitar la vida de la tercera edad. Nadine ayudaría en lo referente a la salud, a la organización doméstica y serviría como compañía útil solucionando el problema de la cada vez más escasa ayuda que reciben nuestros mayores. Bromeando, Thalmann también añade que "en el futuro, estos robots inteligentes podrían parecerse al androide dorado de la guerra de las galaxias, C-3PO, por ser un compañero que es consciente de su entorno y reacciona conforme a lo que ocurre o lo que se le dice.

Sin embargo, Ezra Gottheil, analista de Techology Business Research, reconoce que, aunque la industria robótica esté avanzando a pasos agigantados, a su parecer, no ve que la compañía de los robots sea algo que interese todavía a la gente. "Es horrendo. Es todo por la apariencia, el hacer que parezca semihumano pero sin que lo sea. En definitiva, piensa que aceptar que los robots tengan comportamientos humanos cuando en realidad son puramente artificiales, puede llegar a confundir en profundidad.

Nadine no es el primero ni último robot en adaptarse al entorno familiar o de oficina. Ya en Sillicon Valley, el Alof Hotel presenta un mayordomo electrónico que saluda e incluso entrega cosas directamente en las habitaciones por sí mismo. Y Toyota en octubre mencionó el desarrollo de un compañero del tamaño de un puño que daría conversación, aconsejaría sobre la conducción y ayudaría al conductor del vehículo a desempeñar tareas que por sí solo serían complicadas.

Sharon Gaudin, Computerworld (EE.UU.)