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Columnas de opinión

Valorando la gestión de riesgos

Por: Martín Arévalo y Enrique Zegarra de Deloitte Perú

[18/04/2016] En los últimos años, la importancia de los proyectos como medio efectivo para implementar estrategias organizacionales ha crecido exponencialmente. Las organizaciones buscan, cada vez con mayor frecuencia, de profesionales y herramientas que permitan alcanzar un grado de madurez suficiente en gestión de proyectos con la expectativa de que las iniciativas desarrolladas alcancen los objetivos y entreguen los beneficios esperados.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos, múltiples estudios demuestran que más del 30% de los proyectos ejecutados fallan año a año (y la cifra se ha mantenido constante en los últimos cuatro años). En un contexto donde la tendencia es que la cantidad de proyectos a ejecutar se incremente, así como su complejidad, las organizaciones están obligadas a mejorar sus capacidades de gestión de proyectos.

Deloitte, gestión de riesgo
Deloitte, Gestión de riesgos

De acuerdo al estudio Pulse of the Profession, realizado por PMI en el 2015, las organizaciones "de alto desempeño muestran un índice de éxito en los proyectos superior a otras organizaciones: las cifras indican que éstas alcanzan sus objetivos 2,5 veces más frecuente que las demás.

La pregunta obvia es: ¿qué es lo que hace a una organización ser "de alto desempeño? Pues, además de un entendimiento claro de la importancia de la gestión de proyectos -inmerso en la cultura organizacional-, también lo hace una apropiada gestión de riesgos.

¿Qué es la gestión de riesgos?

"La gestión de riesgos es como el sexo en la adolescencia -señaló mi profesor de 'Definición y Planificación de Proyectos' cuando inició la sesión referida a riesgos- "todos afirman que lo hacen, pero la mayoría no lo hace, y los que lo hacen, no lo hacen bien. Obviamente, la clase entera se rio, pero aquella analogía permite explicar en parte nuestra realidad.

Primero, debemos entender que un riesgo es un evento que no ha sucedido y que no estamos seguros de que podrá presentarse; pero que, de hacerlo, impactará de forma negativa o positiva sobre alguno de los objetivos del proyecto (relacionados al cronograma, alcance, presupuesto o calidad). Debemos entender que la gestión de dichos eventos, sea implícita o explícita, puede contribuir a incrementar las probabilidades de éxito. Y que, a pesar de los esfuerzos, habrá riesgos 'desconocidos' para los cuales también tendremos que estar preparados.

A pesar de la constante evolución de las metodologías y marcos de trabajo en gestión, existen organizaciones que han aceptado que los proyectos 'normalmente' tendrán problemas, que generarán desfases en tiempos y costos; adoptando una actitud reactiva para resolver dichos problemas cuando se presenten. Estas organizaciones son los adolescentes que simplemente no lo hacen.

Las organizaciones restantes comprenden que la incertidumbre forma parte de la naturaleza innata de los proyectos y es el origen de los riesgos que pueden afectar al proyecto. Usualmente, la gran mayoría indicará que cuenta con una matriz, bitácora o herramienta tecnológica para registrar los riesgos y hasta discutirán sobre la necesidad de realizar un análisis cuantitativo de riesgos o la suficiencia del análisis cualitativo.

Deloitte, Gestión de riesgos

Dentro de este universo, existen organizaciones que no logran declarar con precisión la probabilidad y el impacto del riesgo (al carecer de escalas para dichas variables), que confunden el evento de riesgo en sí con las consecuencias que generaría (declarando retrasos o incumplimientos como riesgos), o que no logran identificar cuál es el hecho o la condición preexistente que causa un riesgo (al no lograr identificar la decisión que origina el escenario). Estas organizaciones son los adolescentes que no lo hacen bien.

Pero también están las organizaciones que no han impuesto un método, sino que han demostrado los beneficios de aplicar prácticas estándar de gestión de riesgos. Además, estas han implementado procesos de gestión ordenados, que ejecutan un análisis cualitativo de riesgos completo, designando márgenes de contingencia para aquellos riesgos conocidos y una reserva de gestión para los desconocidos.

Más del 80% de las organizaciones "de alto desempeño indican que frecuentemente aplican prácticas estándar de gestión de riesgos (en comparación con menos del 50% de las de bajo desempeño), realizando una gestión proactiva de los eventos para minimizar el impacto de las amenazas y aprovechar las oportunidades. No debe sorprendernos que estas organizaciones tengan un mayor porcentaje de éxito en sus proyectos e iniciativas que las demás. Ustedes ya saben a qué adolescentes representan estas organizaciones.

CIO, Perú

Martín Arévalo es gerente de Consultoría, y Enrique Zegarra es consultor senior de Deloitte Perú.