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Conversando con...

Geoffrey Vince (Cleveland Clinic) y Juan Carlos Rodríguez (UTEC)

Desarrollando la nanotecnología en el Perú

[14/06/2016] Hace unos días pudimos conversar con Geoffrey Vince y Juan Carlos Rodríguez, director de departamento de Ingeniería Biomédica de Cleveland Clinic y profesor de la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC), respectivamente, sobre la alianza que permite que se desarrolle una transferencia tecnológica para el desarrollo de la nanotecnología aplicada a la medicina en el Perú. La presencia de Vince en Lima también se da para compartir conocimientos que aporten en la carrera de Bioingeniería que estará disponible en UTEC a partir del 2017.

Ellos nos relataron sobre los avances en este novedoso campo y sobre lo que se está haciendo y se puede hacer en el Perú. La alianza entre estas dos instituciones ya está llegando a las instituciones de salud locales, y proporcionará novedosas formas de combatir a viejos enemigos de nuestra salud.

Geoffrey Vince, director de departamento de Ingeniería Biomédica de Cleveland Clinic; y Juan Carlos Rodríguez, profesor de la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC), comentan sobre la alianza entre estas dos instituciones.

Sobre nanotecnología se habla hace mucho tiempo, ¿ya nos encontramos en un momento en el que hay productos en el mercado?

Vince: La nanotecnología ha sido utilizada en aplicaciones industriales por mucho tiempo, se encuentra en algunos protectores solares, en pinturas y en otros materiales, pero su aplicación en medicina es relativamente nueva. Hay productos en el mercado, no en Estados Unidos, sino en otras partes del mundo, que usan nanotecnología, pero son básicamente para aplicaciones tópicas; por ejemplo, existen gotas para los ojos que fueron creadas por una compañía de Israel que contienen nanoproductos.

¿Cuál es el estado actual de la nanotecnología en la medicina?

Vince: Ya ha comenzado y está ocurriendo, es relativamente nuevo y creo que muchas personas están en el primer paso. Se está viendo su aplicación en la distribución de medicinas, hablamos acerca de cáncer, Alzheimer, esta es una aplicación muy difícil. Estamos en el primer paso y esta es una de las cosas en las que nos emociona trabajar con la UTEC, personas de ambas instituciones ya están trabajando juntas en proyectos para hacer avanzar las fronteras de la nanotecnología en medicina.

¿Cuando hablamos de nanotecnología hablamos de soluciones de tipo químico o de otros tipos?

Vince: La nanotecnología en sentido estricto es todo aquello que se encuentra en la escala nano, y los materiales que se encuentran en la escala nano tienen propiedades químicas y físicas específicas. Sin embargo, cuando hablamos de nanotecnología para aplicaciones médicas generalmente hablamos de cosas que son muy pequeñas; es decir, materiales de tamaños de micrones también pueden considerarse nanotecnología.

Existe un campo en medicina que se llama microsistemas mecánicos electrónicos o MEMS que pueden involucrar micro fluidos para la detección de células cancerígenas, eso podría incluirse en aplicaciones de nanotecnología.

¿Esta tecnología es muy costosa, se requieren de instalaciones muy grandes como la de los chips?

Vince: No es tan complejo. Los materiales en sí no son caros, sin embargo, todas las cosas que van en medicina tienen que pasar por una regulación como la de la FDA, y por ello hay un gasto en llevar los productos al mercado. Entonces los materiales son relativamente baratos, pero cuando pasan por las pruebas clínicas y las regulaciones se añaden costos.

Entonces, ¿el mercado de nanotecnología no es un mercado de grandes farmacéuticas, sino que es más académico?

Vince: Sí, el problema que siempre tenemos cuando hacemos investigaciones es cómo lograr involucrar a las grandes farmacéuticas. Si es demasiado pronto no van a invertir, si es demasiado tarde el problema es conseguir dinero para investigaciones; porque siempre hay dinero de investigaciones para hacer ciencia, pero no hay dinero de investigaciones para hacer desarrollo. Y por ello siempre estamos en búsqueda de fondos para remover algo del riesgo de la investigación, para que las grandes empresas farmacéuticas puedan llegar y hacer suya la tecnología.

La forma en que hacemos esto es que la UTEC y la Clínica Cleveland tienen personas cuyo trabajo es salir y conseguir dinero a través de la filantropía.

Entonces ¿qué tan complicado es hacer la transferencia tecnológica?

Vince: Ese es otro de los motivos por el que estamos aquí. Tenemos representantes de la oficina de transferencia tecnológica, yo trabajo estrechamente con esa oficina y estamos trabajando con los profesores de la UTEC para desarrollar caminos basados en los modelos que usamos o derivaciones de los que usamos, de tal forma que podamos trabajar juntos para hacer esto más eficiente.

¿Desde cuándo están realizando este proceso?

Vince: Es un proceso en marcha. Cuando se tiene una tecnología hay un proceso que se debe seguir, esperamos tener varias tecnologías pasando al mismo tiempo y en diferentes etapas, así que el tiempo depende del proyecto.

Rodriguez: De ahí la necesidad de tener aquí una carrera de bioingeniería que todavía no hay en el Perú, para tener gente que esté más ligada a personas como Jeff y los investigadores de la Clínica Cleveland para poder asegurar que esta transferencia tecnológica también pueda ocurrir y que no solo es copiar y pegar sino transferir, y luego en base a lo transferido, buscar soluciones para problemas de nuestra realidad.

¿El modelo es como una alianza o como un proyecto?

Rodriguez: Es una alianza, tenemos convenio por los próximos cinco años en los cuales se involucra tanto la parte de investigación como la parte de educación. Es un modelo que busca nivelarnos con respecto a las mejores instituciones del mundo y la Clínica Cleveland es una de ellas; y después en base a eso, la estrategia es relacionar profesores de distintas áreas. Tenemos a un profesor que está haciendo robótica, que está desarrollando nuevos modelos para poder hacer extensiones y prótesis, etcétera. En mi caso estoy colaborando con dos investigadores en el tema de nanotecnología, y la idea es que podamos primero nivelarnos para luego responder a otras necesidades.

Ahora, por ejemplo, todo lo que está orientado en la Clínica Cleveland a la solución de problemas como aneurismas abdominales y cosas similares que son más necesarias allá y que acá aún no tienen mucho impacto, también se ven; pero este conocimiento base se usará para resolver problemas locales como la disminución de bacterias en el agua, que es una de las causas principales de muerte de niños en el Perú y en el mundo. Todo esto lo hacemos con la base nanotecnológica, pero con distintas aplicaciones.

¿Cómo esto luego llega a los doctores?

Vince: Sí se quiere pasar estos hallazgos a los doctores, pero creo que aún es muy temprano para hacerlo. Creo que primero tenemos que pasar por las partes científicas y logísticas. Trabajamos con un doctor especialista en cáncer y las pruebas preliminares se hacen en la Clínica Cleveland, y supongo que UTEC tiene relaciones con hospitales aquí. No tenemos aún un plan para hacerlo porque no nos encontramos en esta etapa. Todavía estamos haciendo las partes básicas de la ciencia, pero tenemos muchas opciones en cuanto a las aplicaciones clínicas.

Rodriguez: En todo lo que es aplicaciones biomédicas o nanomedicina tenemos la dificultad de tener que pasar por un comité de ética, es un camino muy largo, no es que yo desarrolle algo y mañana puedo probarlo en una persona, tiene que haber un desarrollo más largo. Pero de hecho tenemos convenios con algunas instituciones aquí. En particular en la parte de prótesis, hemos comenzado a trabajar con la Clínica San Felipe, ahí tenemos algunos de nuestros dispositivos para poder ganar flexibilidad en manos después de una cirugía, por ejemplo.

En el caso de la nanotecnología estamos trabajando con la Clínica Internacional en cosas muy concretas, no especialmente en algo que sea invasivo para la persona, pero sí en el uso de la nanotecnología para acabar con bacterias súper resistentes que están en cualquier lugar dentro de un hospital. Esas sí son cosas que podemos hacer, y de hecho hay un plan con la Clínica Internacional para que una vez que desarrollemos algún tipo de resina con compuestos nanotecnológicos que se pueda probar en áreas que ellos han identificado como las más contaminadas y que son cruciales para los pacientes (charolas, camas, etcétera). Ahí sí podemos aplicar lo ya hecho, pero para algo que use una persona directamente o que vaya dentro de su cuerpo sí se necesita más investigación.