Llegamos a ustedes gracias a:



Noticias

IBM desarrolla un proceso para convertir los teléfonos antiguos tóxicos

En plásticos de calidad médica

[01/07/2016] No se espera que el problema de los desechos electrónicos de la industria de la tecnología vaya a desaparecer pronto, pero IBM acaba de hacer un descubrimiento que podría ayudar. Los investigadores han descubierto un nuevo proceso de reciclaje que puede convertir los policarbonatos utilizados para hacer los teléfonos inteligentes y los CD, en un plástico no tóxico que sea seguro y lo suficientemente fuerte como para uso médico.

Los policarbonatos no se encuentran solo en los teléfonos inteligentes y los CD sino también en pantallas LED, reproductores Blu-ray, lentes para gafas, utensilios de cocina y equipos de almacenamiento de los hogares. Por desgracia, son conocidos por filtrar BPA a medida que se descomponen con el tiempo, y hay una gran preocupación por los efectos de ese producto químico en el cerebro.

Mediante la adición de un reactivo de fluoruro, una base similar a la levadura en polvo y el calor, los investigadores de IBM produjeron un nuevo plástico que es aún más duro que el policarbonato en términos de temperatura y resistencia química. Es lo suficientemente seguro para su uso en la purificación de agua y equipos médicos, señala IBM. La fibra óptica es otra aplicación potencial. Además, también es lo suficientemente fuerte para resistir el proceso de descomposición que causa la filtración de BPA.

"A la vez que evitamos que estos plásticos acaben en vertederos, al mismo tiempo reciclamos la sustancia en un nuevo tipo de plástico -seguro y lo suficientemente fuerte para purificar el agua y la producción de equipos médicos, indicó Jeanette García, una de las investigadoras de IBM involucrada en el proyecto. "Es una victoria del medio ambiente en muchos frentes.

Los investigadores utilizaron una combinación de modelos de predicción y trabajo experimental de laboratorio para descubrir el nuevo programa de reciclaje de un solo paso, indicó IBM. Un artículo que describe el trabajo se ha publicado en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias americana.

Katherine Noyes, IDG News Service