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Reportajes y análisis

Cómo obtener provecho de los exámenes anuales de rendimiento

evaluación de rendimiento

[07/10/2016] Algunas organizaciones están dejando de hacer los exámenes anuales de rendimiento a favor de una retroalimentación continua, o están en un estado de cambio constante a medida que hacen la transición entre los dos. Los exámenes de rendimiento, anuales o de otra manera, sirven a un propósito en su organización; el de proporcionar retroalimentación a los empleados e información sobre el progreso, las habilidades, los talentos y el valor de los trabajadores para el negocio. Aquí les explicamos cómo sacar el máximo provecho de los exámenes de rendimiento, incluso si solo pasan una vez al año.

Ajuste sus expectativas

Las revisiones anuales de desempeño, a menudo, traen con ellas una sensación de temor, ya que tienden a enfocarse, principalmente, en áreas de mejora en lugar de realizaciones y logros si es que no se maneja correctamente, señala Dominique Jones, directora de personal en la compañía de software de gestión de talento y rendimiento llamada Halogen Software.

"Las revisiones tradicionales se hacen de tal manera que parezca que es algo que han hecho para usted, en vez de algo en lo que usted tiene un rol importante en la creación y que puede dejarlo muy deprimido y fuera de control. Sin embargo, esa es una mentalidad que se puede cambiar enfocándose en las áreas que quiere cubrir, no solamente donde puede mejorar, añade Jones.

No ignore todas las demás pequeñas conversaciones que tiene sobre su rendimiento a lo largo del año. En su lugar, asegúrese de que le está haciendo seguimiento a todos los éxitos positivos que experimenta, y traerlos a colación en el contexto de la conversación.

"Rete a su propia mentalidad negativa, si es que está luchando con eso. No todas las revisiones de rendimiento son sobre cosas que no puede controlar -son un resumen de su rendimiento en general, así que puede dirigir la conversación con la preparación adecuada, anota.

Primero, debe aclarar cuáles son las expectativas y normas alrededor de su examen de rendimiento y determinar el formato. Eso lo ayudará a entender cómo es que el proceso funciona y cuáles son sus limitaciones dentro de ese marco de trabajo, indica Jones.

"¿Tiene que llenar una auto evaluación de antemano? ¡Necesita solicitar retroalimentación de sus compañeros de trabajo? ¿Hay documentos y datos que necesita traer? Una vez que conoce el formato puede aparecer completamente preparado para la conversación, indica Jones.

Cree su propia agenda

Parte de hacerse cargo de su revisión anual es establecer su propia agenda para no estar hablando solamente de los logros y áreas de mejora, sino de los objetivos a largo plazo y de la estrategia de desarrollo de la carrera, indica Rajeev Behera, CEO de gestión del rendimiento y de la compañía de software de retroalimentación Reflektive.

"En una revisión anual, a menos que tome la iniciativa, la mayoría del tiempo puede ser invertido repasando una y otra vez sus competencias genéricas. Eso está bien, pero si realmente quiere hacer que la revisión valga la pena y el tiempo, tiene que comenzar a pensar sobre los desafíos que enfrenta, hacia dónde quiere crecer, la dirección que quiere que tome su carrera y cómo llegar ahí, indica Behera.

Es importante, también, pensar sobre el futuro de la empresa y la tecnología, y cómo usted y su rol encajan en eso, ya que los avances digitales y las innovaciones tecnológicas de hoy en día, pueden cambiar en una sola noche. Eso puede hacer que sus habilidades se tornen en obsoletas en un instante, así como también afectar su potencial dirección de carrera. Por todo esto, asegúrese de estar tratando de darle a estas conversaciones un enfoque a prueba del futuro, añade.

Prepárese con anticipación

A veces, entrar a su revisión anual puede ponerlo a la defensiva, si es que no está seguro de cuáles son los puntos que van a ser cubiertos. Vea si puede obtener una idea general sobre los temas que se van a tocar y prepárese con base en eso y en su agenda personalizada, señala Jones. Si ya ha trabajado en cambiar su mentalidad a una más ofensiva, ha dado un gran primer paso. Luego, debería recopilar datos, materiales e información que resalten sus logros y pruebe su valor en la compañía, añade.

"Debería estar recolectando datos y registrando sus logros todo el año. Así podrá juntarlos al momento de la revisión y tener ejemplos concretos de todo lo que ha hecho bien, el éxito que ha tenido y la manera en que ha beneficiado a la empresa. También debería tener apuntadas algunas áreas que ha identificado que se pueden mejorar, indica Jones.

Armarse con notas de la agenda, seguimiento de proyectos, datos de venta y otras evidencias puede hacer de su tiempo de evaluación de desempeño menos una batalla de opiniones, y más una conversación sobre sus fortalezas y debilidades, anota Jones. Esto puede eliminar la mayor parte del miedo y la ansiedad del proceso y, en su lugar, infundir confianza y positividad.

Solicite retroalimentación de todo el mundo

La retroalimentación, positiva o no, no está limitada al ámbito de los gerentes y líderes. Debería solicitarla de todo el personal con el que tenga la oportunidad de trabajar y agregarlo a su agenda de logros, indica Jones.

"Es algo para lo que se necesita valor y puede parecer inesperado, pero proporciona una visión mucho más holística de su rendimiento a lo largo del año. No solo trabaja con su gerente y su jefe ¿no es cierto? Probablemente está trabajando mucho más seguido con compañeros de trabajo y practicantes, razón por la cual es importante conseguir su participación, agrega.

Haga un post-mortem

Después de la revisión, es importante tomarse el tiempo y, reflexionar objetiva y calmadamente sobre la retroalimentación que ha recibido. También, debería examinar sus objetivos y estrategias para determinas qué está funcionando y qué no, y mejorarlo para el próximo año, indica Behera.

"Si puede, pruebe e implemente un programa de reuniones uno a uno, de manera regular, con sus gerentes, para cerrar la brecha entre las revisiones anuales. No querrá ser atrapado hablando sobre las minucias del día a día y descuidar los objetivos y estrategias de mayor tamaño. Es un acto de equilibrio, pero la misión general es asegurarse de que usted y su empresa están mejorando año tras año, finaliza.

Sharon Florentine, CIO (EE.UU.)