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Allen Cueli, jefe regional de la División Móvil de Visa

Pagar sin tocar, con Visa

[12/10/2016] En las pasados olimpiadas en Rio de Janeiro vimos cómo los atletas podían realizar sus pagos gracias al uso de wearables. Ahora esa tecnología podría ser usada por todos gracias a la expansión de los pagos móviles. Aunque aún no estamos en la fase de usar brazaletes, anillos o incluso casacas, sí podemos acceder a sistemas de pagos como Apple Pay o Samsung Pay que básicamente funcionan bajo el mismo principio: El pago por proximidad.

Mediante el uso de la tecnología NFC de los teléfonos móviles, Visa está impulsando los pagos móviles, haciéndolos tan cotidianos, seguros y convenientes como el uso actual de las tarjetas de banco.

Sobre este tema conversamos con Allen Cueli, jefe regional de la División Móvil de Visa, en su paso por Lima.

Allen Cueli, jefe regional de la División Móvil de Visa, muestra un brazalete mediante el cual pueden realizarse pagos.

¿Cuáles son los obstáculos para el desarrollo de los pagos móviles?

Cuando vemos el tema de los pagos móviles, buscamos tres métricas para identificar si el país está listo o en qué estado está. Una es la aceptación, ahí estamos trabajando con nuestros socios en expandir la red y asegurar que los puntos de venta tienen la capacidad para aceptar el pago sin contacto.

Generalmente, nos concentramos en giros donde la rapidez es importante para el cliente; es decir, supermercados, farmacias, gasolineras, restaurantes de comida rápida, ese tipo de giro, donde el cliente está buscando agilidad y rapidez.

La segunda es la infraestructura. Estamos trabajando con nuestros emisores y una de las plataformas importantes para apoyar los pagos móviles es el servicio de tokenización. Con él, cuando registras tu teléfono para hacer transacciones con Samsung Pay o Apple Pay o una billetera de emisor, el número real de la tarjeta no reside en el teléfono, sino que ponemos un número sustituto que viene con un código único por transacción y, por tanto, es una forma de asegurar este tipo de transacciones. Entonces, trabajamos en la infraestructura para apoyar este tipo de transacciones.

Y, por último, tenemos al consumidor, es decir, observar el número de teléfonos con capacidad de realizar estas transacciones. No todos pueden hacerlas, solo las que tienen la tecnología NFC (near field communications). Cuando se lanzaron las billeteras al inicio, generalmente solían ser con teléfonos de un costo elevado, pero ahora cada vez más esos teléfonos se reducen en costo, antes se encontraban por 700 dólares y ahora bajan a 300. Los manufactureros están creando dispositivos de menor costo con lo cual se hacen más accesibles.

Entonces, estamos trabajando en estos tres ejes para preparar las condiciones para lanzar este tipo de soluciones. Pero esto es como una maratón y nos encontramos en los primeros kilómetros de la carrera.

Cuando hablan de pagos móviles ¿se refieren solo a pagos a través de teléfonos móviles?

El caso de uso principal es la transacción sin contacto. Lo que se ha visto es que ahí han comenzado todos los actores, en este tipo de transacción, pero también se están viendo transacciones que con la misma experiencia de uso se pueden realizar dentro de una aplicación, lo que se llama el in-app payment o incluso a través del navegador. Pero básicamente es la transacción por proximidad.

Algunos, como Google, tienen la funcionalidad de hacer transacciones in-app, Apple Pay también permite estas transacciones, pero todos tienen en común hacer la transacción por proximidad, por rapidez y agilidad, especialmente en los lugares en donde esto es importante.

Una de las preocupaciones es que cuando uno realiza un pago en el banco por web hay muchas medidas de seguridad, pero en el pago por proximidad no son evidentes. ¿Cómo hacer para que las personas entiendan que se tienen las mismas seguridades?

Lo que nosotros queremos asegurar es que las transacciones sean simples y seguras. Entonces, hay dos dimensiones. Una es la autenticación, y para ello se usa la biometría. Para usar el Apple Pay, el Samsung Pay o la billetera de mi emisor tengo que usar una lectora de huella digital en mi teléfono, de esa forma si alguien me robara el teléfono, no podrían realizar una compra porque no van a tener mi huella digital.

Por otro lado, Visa tiene una suite de soluciones digitales para soportar estas transacciones y uno de los elementos clave es la tokenización. Antes de poder usar el teléfono tengo que registrar mi tarjeta, me valido con el banco y en lugar de tener mi número de cuenta original se pone un número sustituto; es decir, cada transacción que realice con mi teléfono va a usar ese número. Es más, cada transacción va a tener un código único, que se llama "criptograma; mediante un algoritmo se va generando un código. Y todo esto lo puedo hacer sin afectar a mi cuenta original, ya que estoy usando el número sustituto.

Pero también es necesaria la comunicación, pues existe ese miedo natural, hay que educar al público de que el sistema es simple pero seguro. Esta es nuestra preocupación y parte de lo que tenemos que hacer es estimular un primer uso para que vean que es simple y establecer el hábito, eso toma tiempo.

Cuando se comenzó a hablar de NFC se dijo que se utilizaría para transacciones con un cierto límite pequeño ¿Qué se ha establecido hasta el momento?

A nivel de industria se define lo que se llaman los pagos rápidos, que por debajo de cierto monto pueden darse sin PIN o firma. La industria va a determinar esto. En los países en donde se ha implementado ese límite cada vez ha ido aumentando porque se sienten seguros y es conveniente. Entonces, esta es una discusión que debemos tener a nivel de la industria porque generalmente hay un estándar de pagos rápidos.

Además del teléfono ¿hay otros wearables donde se implementan los pagos?

Lo que hemos visto es que el teléfono celular es uno de los canales más importantes, hay más teléfonos celulares en el mundo que cepillos de dientes, eso nos da una idea de la penetración de estos dispositivos.

Pero, además, tenemos los wearables, la Internet de las cosas, es decir, todos los dispositivos que están conectados a Internet, creo que hay ocho mil millones ahora y para el 2020 se estima que habrá entre 20 a 50 mil millones de dispositivos.

El wearable que lanzamos en Brasil era una especie de brazalete y también un anillo. Entonces, este tipo de tecnología es para apoyar las transacciones sin contacto con un teléfono, con un wearable y otras ideas que vayan surgiendo, depende de los casos de uso que se vayan desarrollando; pero teniendo esta infraestructura instalada ya podemos realizar todos estos distintos casos de uso. Lo que queremos es acompañar el cliente, cada uno va a tomar su propio camino, algunos quieren comprar con teléfono, otros con anillo, pero independientemente del caso de uso, lo que queremos es que sea tan simple y conveniente como son las transacciones cotidianas de hoy.

¿Todos los POS ya tienen capacidades NFC?

No, justamente estamos trabajando con nuestros socios para tener esa expansión. Hay muchos que tienen la capacidad, pero falta activarla, entonces estamos trabajando en la activación de los terminales.