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Reportajes y análisis

La billetera en el celular

[18/08/2009] La seguridad es un tema prioritario cuando se habla de dinero, y más si este dinero va a fluir libremente a través de la telefonía celular, algo a lo que los peruanos aún no estamos muy habituados.

Por ello, Miguel Lei, gerente de Cuentas del Sector Telecomunicaciones de Gemalto Cono Sur, se ha dado al trabajo de visitar a los actores involucrados (bancos y compañías de telefonía móvil) para promover el uso de la tecnología de las SIM Card para estas operaciones. Lo que tiene en mente nos podría cambiar la forma en que realizamos muchos de nuestros pagos.
Nuevo terreno
El trabajo de Lei es necesario, y no porque las empresas involucradas no sean innovadoras en sus servicios, sino porque no hay tradición de hacerlo juntas. Empresas de telefonía celular y bancos solo recientemente se han unido para ofrecer servicios conjuntos, como lo señalamos a finales de mayo (ver Pague con su celular en artículos relacionados) por lo que la relación, aunque existente, es bastante nueva.
Pero hacia ahí va el mercado. La unión entre estos dos segmentos ya se ha producido exitosamente en otros países como Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México, y era cuestión de tiempo el que llegara al Perú. Y de hecho, ello implica cambios.
Tradicionalmente, los ataques electrónicos a las finanzas de una persona se han producido vía la PC, no el celular. La razón es obvia: en el celular no había mayor información crítica que robar, pero eso está cambiando con la banca móvil y el pago móvil, ambos servicios que se proporcionan desde un teléfono móvil. Entonces, como se dijo en un inicio, el tema de la seguridad va a cambiar cuando el movimiento de dinero sea común en la telefonía móvil.
Y el cambio que propone Gemalto, a través de Lei, es que la seguridad descanse en lo que la tarjeta SIM puede ofrecer.
La tarjeta SIM es la que ahora utilizan todos los operadores de telefonía GSM en Perú. Dentro de la tarjeta existen diferentes mecanismos de seguridad que evitan, por ejemplo, que se clonen las cuentas del usuario. En otros países como Colombia, Brasil y México hemos implementado soluciones de mobile banking, y mobile payment a través de los operadores de telefonía celular, propiciando así un punto de convergencia entre las telcos y la industria financiera, señala Lei.
Como señala el ejecutivo, ya se han generado en otros países experiencias de servicios conjuntos. En el caso de México, se realizó con Telcel y Banamex; en el caso de Colombia, se hizo con tres empresas de telecomunicaciones (Tigo, Movistar y Comcel) y un grupo de seis bancos, entre los que se encuentra el conocido Davivienda, y se están incorporando. En Chile también se produjo una experiencia con el operador Claro y el banco BCI, donde en base a la tarjeta SIM se ofrece un aplicativo que permite un acceso seguro al servicio de mobile banking.
Seguridad
¿Por qué usar la tarjeta SIM? Por el nivel de seguridad que proporciona este tipo de tecnología. Lei afirma como ejemplo que cuando Visa y MasterCard realizaron programas de migración de tecnología -para cubrirse del fraude existente en las tarjetas de banda magnética- trasladando los clientes hacia las tarjetas con chip, el fraude comenzó a pasar a otros países y a otros mercados.
La tarjeta SIM tiene de por sí niveles de seguridad que permiten que un aplicativo pueda ser cargado en ellas y mantenerse guarecido de las diferentes amenazas que ahora existen. De hecho, esa una de las diferencias que resalta Gemalto dentro de la propuesta que maneja: el aplicativo se instala en la SIM.
A diferencia de otras soluciones que operan desde fuera o instaladas en el teléfono, la aplicación instalada dentro de la tarjeta ofrece todas las garantías de seguridad que esta tecnología proporciona, es decir, encriptación y certificaciones de transacciones.
Adicionalmente, el que el aplicativo se encuentre en la tarjeta le proporciona portabilidad, puede pasar a otro teléfono tan solo pasando la tarjeta a otro dispositivo, y contar en él con el mismo servicio y las mismas llaves de seguridad que se tenían antes.
Por su puesto, una vez que se implemente esta tecnología, todos los usuarios tendrán que cambiar su actual tarjeta SIM (popularmente conocida como chip) por una con el aplicativo cargado en ella.
Podría llegar a bajarse parte de la aplicación vía OTA (Over the Air), en forma totalmente transparente para el usuario. Sin embargo, en el caso de aplicaciones financieras éstas no pueden descargarse de esta manera, porque se maneja un esquema de llaves de certificación que se tienen que grabar según un protocolo de la industria bancaria en el momento de la personalización de la tarjeta, sostiene Lei.
Facilidad
A diferencia de las soluciones que se tienen actualmente en el mercado, el esquema que Gemalto plantea es el uso de menús escritos en el teléfono para realizar las transacciones. En la actualidad, por ejemplo, se emplean tecnologías que usan SMS o IVR (interactive voice reponse) para guiar al usuario a través de la transacción.
Dependiendo de lo que se acuerde con los bancos, las transacciones pueden cargarse contra una cuenta de debito, una cuenta de crédito, e incluso contra una cuenta pre cargada. En este último caso el teléfono celular se convertiría en un monedero electrónico, una facilidad de la que se hablaba incluso desde finales de los años 90, y que en otros países ya se viene utilizando mediante tarjetas sin contacto para el pago de, por ejemplo, el pasaje en los buses o el metro.
Ahora en Argentina y Brasil se está implementando una tarjeta que se llama SUBE (sistema único de boleto electrónico) que es un monedero electrónico que se usa en el metro o el bus, o incluso se busca integrar en cines y peajes. Esta tecnología se puede integrar a los teléfonos móviles; el SIM actuaría como la tarjeta sin contacto y el teléfono serviría como interfase de antena para acceder al lector sin contacto, sostiene Lei.
Por lo general, con esta tecnología se ha comenzado ofreciendo banca móvil y dentro de ella accediendo a las transacciones mas elementales (consulta de saldo es la más utilizada). Luego se van integrando otro tipo de transacciones como las de solicitud de chequeras, y transferencia entre cuentas.
Hoy en día se está utilizando intensivamente en la recarga del saldo del celular prepago, de ahí se puede pasar al pago móvil y luego se incorporan el pago de facturas de servicios como el agua, o la luz. Hay una evolución desde las transacciones más sencillas hasta las más complejas que permiten habituar al usuario en el uso de esta tecnología y este servicio a nivel de América Latina.
¿Por qué pasar al teléfono? Porque lo tenemos siempre a la mano. Porque la aplicación está hecha de tal forma que puede operar incluso con teléfonos sencillos, no es necesario tener un smartphone para acceder a estos servicios. Y, al final, porque de esta forma se está cumpliendo con las expectativas que se tenían con respecto a la ubicuidad de los servicios, señala Lei.
José Antonio Trujillo, CIO Perú