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Columnas de opinión

Entendiendo la nube

Por: Luisa Márquez, managing director de Oracle Perú

[29/03/2017] En estos momentos de transformación digital se habla de la nube y de los beneficios que representa en términos de tiempo, ahorro, seguridad y agilización de los procesos. La nube tiene el poder, es el presente, e indiscutiblemente el futuro de los sistemas para las personas y las empresas de todo tipo y de cualquier tamaño. Pero, ¿sabemos realmente qué es y lo que significa su implementación?

En la actualidad muchos usuarios sin saberlo utilizan la nube, ya sea para acceder a una cuenta de correo electrónico en Internet; cuando juegan usando una aplicación que guarda sus progresos en algún lugar del mundo; o al archivar documentos en un servicio de almacenamiento online, el cual probablemente está alojado en una nube pública.

Por otro lado, las empresas también se benefician de la nube en varios aspectos: les permite ser ágiles y responder oportunamente a sus clientes, ya que su información está siempre disponible; al contrario de lo que pasaba antes cuando las compañías solo podían acceder a sus datos desde servidores ubicados físicamente en las oficinas. Esto, además, genera grandes ahorros en recursos administrativos y de mantenimiento que pueden destinarse a la innovación y a la creación de nuevos productos.

La nube es una alternativa ideal para las empresas pequeñas que están iniciando operaciones, porque al utilizar esta tecnología ya no se deben preocupar por inversiones en servidores, en espacios con aire acondicionado y demás especificaciones que requiere la instalación de equipos. Por otro lado, la activación de los servicios en la nube se realiza en línea y su implementación es casi instantánea, así una operación puede durar minutos, lo que antes demoraba días e incluso meses.

Según algunos estudios que hemos realizado, una compañía puede ahorrar hasta 50% de su dinero al utilizar la nube, gracias a la eliminación de gastos de mantenimiento, administración y gestión de equipos. Además, obtienen 90% más de velocidad en las implementaciones, sus accesos y la configuración necesaria para comenzar a operar.

¿Qué tipos de nube existen y cuál es la que más se adapta según el tipo de negocio?

Nube pública: Permite el acceso de diferentes personas a los servidores de un proveedor. Dropbox es un ejemplo de una nube pública, ya que almacena la información de millones de personas y aquellos que necesitan más espacio pagan una mensualidad. Lo mismo ocurre con Google Drive o iCloud, entre otros.

Es muy importante resaltar que la nube pública cuenta usualmente con los más altos estándares de seguridad, y aunque cientos de millones de personas guardan información en este tipo de servicios, es casi imposible que un usuario pueda acceder a la información de otro.

Nube privada: Se implementa sobre recursos dedicados de la empresa, ya sea dentro o fuera de sus instalaciones, por lo cual es exclusiva para guardar información corporativa y nadie, a excepción de los usuarios de la compañía, puede acceder a estos datos. Bancos, empresas de telecomunicaciones, gobiernos de todo el mundo, tiendas mayoristas y un amplio número de clientes utilizan una nube privada.

Nube híbrida: Es la mezcla entre la nube pública y privada. Muchas organizaciones tienen información confidencial sobre sus negocios dentro de su nube privada, como facturación, información tributaria, entre otros; mientras que en la nube pública se almacenan datos no críticos, como listados de precios, piezas publicitarias, entre otros.

Las pequeñas y medianas empresas tienen en la nube un sistema que les permite disminuir el Time to Market (tiempo desde que se concibe una idea de negocio hasta que se ofrece al mercado), ya que la tecnología está disponible para ser utilizada en cualquier momento y lugar. Si la compañía comienza a ofrecer servicios de forma rápida, se genera un valor diferencial para el consumidor y, de esta manera, mayor impacto en su público objetivo.