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Mike McGill, director de programa de la Health Sciences Initiative de Internet2

Networking al servicio de la salud

[20/07/2009] El protagonismo que la administración Obama quiere darle a las TI en el sector salud -incluyendo historias médicas electrónicas y redes de información a nivel nacional- depende de un importante requisito: una conectividad a Internet altamente confiable y con elevado ancho de banda.

Hace ya varios que Internet2, un consorcio de 200 universidades de Estados Unidos, 70 corporaciones y 45 agencias de gobierno, aplica networking avanzado para sus trabajos de investigación médica, capacitación y práctica clínica. Con su Health Network Initiative (Iniciativa de red de Salud), Internet2 está reforzando el programa piloto Rural Healthcare (Atención médica  rural) de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés), que promueve el uso de servicios de telemedicina a nivel nacional.
Mike McGill, director de programa de la Health Sciences Initiative (Iniciativa de Ciencias de la Salud) de Internet2, conversó con Carolyn Duffy Marsan, de Network World, sobre la manera en que una red a velocidad de gigabits puede transformar la industria de la salud. A continuación, un extracto de la conversación:
¿Puede describir la Iniciativa de Red de Salud de Internet2?
Tanto investigadores, como educadores y doctores esperan que Internet2 les muestre todo lo que se puede hacer dentro de una red en el entorno médico.
Permítame darle algunos ejemplos en el área clínica. Yo vivo en Columbus, Ohio, y tenemos un excelente hospital infantil en la ciudad que, a su vez, está en contacto con diferentes instituciones rurales, sobre todo para brindar atención a los recién nacidos. En un principio, el protocolo para los neonatos que pesaban medio kilo, exigía que fueran traslados inmediatamente por helicóptero para que los atendieran los expertos del hospital. Pero este trámite resultaba muy caro por el costo de los vuelos y porque los padres de los bebés también tenían que hacer el viaje para acompañarlos. Así que se empezó a experimentar con la red regional, que es una contraparte de Internet2. Mediante equipos de video que ofrecen alta resolución de imágenes -sin llegar a ser demasiado costosos- el hospital envía videos a especialista que puede determinar la condición del bebé para saber si es factible trasladarlo. La mitad de las veces, no es necesario. En esos casos, el resultado es más positivo para el recién nacido y su familia. Y cada vez que se evita usar un helicóptero se ahorran cinco mil dólares.
Otro ejemplo viene del Departamento de Veteranos, que está a cargo de velar por el bienestar de los heridos de guerra que retornan al país. Muchos de ellos viven en áreas rurales y, cada vez más frecuentemente, regresan con trastornos de estrés postraumático. Los psiquiatras que tratan estos problemas por lo general trabajan en zonas urbanas. Hemos demostrado que en un entorno de telepresencia, un psiquiatra puede hacer una evaluación remota. Los psiquiatras decían que los síntomas que les interesan -color de ojos, signos de alcoholismo, llagas en la boca, tics- no se pueden apreciar mediante una conferencia de video normal. Pero con la telepresencia es posible ver todo eso y mucho más. Esta tecnología ofrece el mismo nivel de claridad que se tiene cara a cara.
¿Qué cantidad del tráfico de Internet2 está relaciona a la ciencia médica?
En Estados Unidos, tenemos 125 escuelas de medicina, 120 de las cuales son miembros de Internet2. Esto significa que todo el tráfico entre estas instituciones, y sus investigadores y centros de salud asociados se realiza a través de Internet2. Este tema representa una parte importante de nuestro tráfico.
¿Qué de nuevo ofrece Internet2 a la comunidad médica?
Hace dos años y medio, la FCC creó sus premios para el programa piloto de salud rural y fuimos escogidos como su eje nacional. El proyecto de Iowa está en nuestra red, y el de Carolina del Sur también lo estará pronto.
A raíz de estos dos proyectos empezamos a hablar de la Iniciativa de Red de Salud de Internet2. Estamos concentrados en las redes, y en lo que éstas pueden hacer por la atención médica. Gracias a este esfuerzo ya se han formado varios grupos, uno que se ocupa de la seguridad, otro para los aspectos técnicos, otro para los recursos de red y otro más para capacitación.
¿Cómo afectará a la Iniciativa de Ciencias de Salud de Internet2 el énfasis que pone la administración Obama en las historias médicas electrónicas?
Estamos en contacto permanente con la oficina de coordinación nacional para TI en el sector salud, que es la sede de esta iniciativa. El enfoque actual de historias médicas electrónicas tiene una capacidad muy limitada. Para digitalizar historias médicas impresas no hace falta recurrir a Internet2. Pero ese no es el punto que nos interesa a mis colegas y a mí. Nosotros estamos trabajando en historias médicas electrónicas que incluyan análisis clínicos e imágenes, lo cual resulta mucho más útil que una simple historia textual. Es poco probable que Internet, tal y como la conocemos ahora, permita para hacer posible este tipo de cosas.
Además de las historias médicas electrónicas, ¿qué tipo de aplicaciones relacionadas al sector salud se pueden proyectar?
La más importante es mejorar el acceso a la atención médica de forma remota. Ya sea a través de telemedicina o de una consulta, pero en algunas ocasiones también hará falta brindar acceso a historias médicas más profundas. Cuando hablamos de atención médica, lo principal es la posibilidad de acceso, y en ese sentido también es importante el acceso para los investigadores y los estudiantes.
En términos de investigación, estamos creando la red informática biomédica de cáncer que conectará, a través de Internet2, los 33 centros oncológicos del país para ofrecer un entorno unificado de investigación que permita compartir mejor la información.
Todos los médicos desean seguir capacitándose, y para hacerlo tienen que llevar una serie de cursos. Para los galenos que viven lejos de los centros urbanos, es un gran avance poder seguir estos cursos desde sus computadoras con formatos de alta definición a través de Internet2 y de redes regionales. Actualmente esa es la aplicación predominante de Internet2. Tenemos un doctor en Puerto Rico que, mediante Internet2, capacita regularmente en procedimientos endoscópicos a colegas que viven en Estados Unidos. Y también tenemos un especialista en el hospital Johns Hopkins que enseña prácticas clínicas de VIH a doctores de la India.
¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta el networking cuando se trata de compartir información médica electrónica?
Generalmente, el último tramo es todo un reto para nosotros. También hay desafíos culturales: la gente recién se está acostumbrando a la telemedicina. Mientras más lejos nos encontremos de las grandes ciudades, más importante resulta trasladar el know-how técnico a las áreas rurales.
¿Participa usted en alguna investigación de networking aplicada a la atención médica?
Con nuestra red, tenemos un circuito dinámico de networking, lo cual significa que uno puede definir un circuito específico para un determinado periodo de tiempo. La importancia de esto radica en que la estabilidad de la red es la principal preocupación del personal médico. Quieren que la red esté donde ellos la necesiten. El ejemplo más extremo de este requerimiento es la telecirugía. Sin una red no se puede operar a distancia. De ahí la importancia de fijar un circuito por un periodo determinado de tiempo.
¿Qué aplicaciones novedosas podrían evolucionar con las redes de alta velocidad en el sector salud?
Para la comunidad médica es todo un reto actualizarse con las nuevas capacidades de networking. Pero puedo avizorar una serie de posibilidades, como instrumentación remota para hacer diagnósticos a distancia. Otro gran adelanto consistiría en utilizar las redes para la atención de casos crónicos, que representa un fuerte gasto para el sector salud: se podría monitorear a personas con problemas crónicos a través de la red, aunque eso crearía una enorme cantidad de tráfico.
Esperamos que la telesalud se traduzca en un gran crecimiento para Internet2. Los recursos médicos de Estados Unidos están muy mal distribuidos, y esta tecnología nos ofrece la posibilidad de usar de manera más eficiente los recursos a través de la telepatología, la telecirugía y la telesiquiatría. Con estas aplicaciones, es indispensable que nos concentremos en la seguridad y la confiabilidad de la red.
Carolyn Duffy Marsan, Network World (US)