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Columnas de opinión

Windows 7: Cuatro razones para actualizarse y cuatro para esperar

Por: Matt Lake, Computerworld (US)

[28/08/2009] El inicio de la producción de Windows 7 marca también el inicio de un cuento sobre dos sistemas operativos: el que todos queremos y el que nadie quiere. Trae una serie de mejoras y atributos interesantes, pero conserva un airecito de Vista que podría desanimar a los incondicionales de XP. Dicho sea de paso, las personas que ya se acostumbraron a usar Vista, agradecerán el hecho de que Windows 7 se vea y opere de la misma manera, solo que mucho mejor. 

Al igual que mucha gente que usa la computadora tanto en casa como en la oficina, yo trabajo tanto con XP como con Vista, así como con Mac OS X Leopard, y los tres tienen cosas que me gustan. Así que me dediqué a seguir de cerca las versiones beta y RC de Windows 7 para saber si este código final que ha pasado a producción -el mismo que figurará en las nuevas PC y en las versiones de Windows 7 que se comercializarán en octubre-justifica que abandone alguna de mis actuales plataformas. 
La respuesta es sí, y no.
Hay pequeños atributos muy atractivos, como la capacidad de quemar CD a partir de archivos de imagen ISO (ya no tengo que instalar otras herramientas para crear CD-R). Y definitivamente Windows 7 se carga más rápido que XP o Vista en máquinas con configuraciones idénticas. Imposible restarle mérito a 60 segundos menos de tiempo de inicio. 
Pero grrr! Justo cuando todo parecía ir bien, intenté hacer una sencilla edición de video, y descubrí que el Windows Movie Maker no viene en Windows 7. Ahora es parte de Microsoft Live, y todavía está en etapa beta. En su actual presentación, es mucho menos eficiente que la aplicación que viene con XP. Así que después de pasar apenas diez minutos con Windows 7, ya estaba encendiendo una vieja máquina XP para continuar mi jornada de trabajo.
(Luego descubrí que hay una versión descargable de MovieMaker que trabaja con Windows 7, aunque la página de descargas de Microsoft no menciona Windows 7 entre los sistemas operativos soportados. Sin embargo, esa posibilidad no es ni por asomo tan elegante como tenerlo incluido en el sistema operativo).
¿Qué otras alegrías y decepciones trae el nuevo Windows?
Es más fácil encontrar lo que uno busca
Nunca es fácil tener a la mano el trabajo realizado. Por suerte, Windows 7 ha dedicado buena parte de sus esfuerzos a hacer que los archivos sean más accesibles. Windows 7 agrupa diferentes tipos de archivo en shortcuts llamados Libraries (Bibliotecas o librerías), se ven como las carpetas Documentos, Fotos y Videos de Vista, pero llevan a los archivos que correspondan al tipo indicado sin importar en qué carpeta estén localizados. Uno puede agregar sus propias carpetas a las Libraries para hacer que los archivos de proyecto estén más accesibles.
También hay Jump Lists, una manera más veloz para hacer un preview de las carpetas y aplicaciones abiertas. Al mover el mouse sobre la barra de tareas aparecen listas de ventanas abiertas, y al hacer clic derecho en ellas no solo aparece lo que se está ejecutando, sino también una breve historia de lo que hemos hecho con esos programas -archivos abiertos, sitios visitados y otros datos útiles. Este atributo por sí solo basta para darle más eficiencia a una jornada de trabajo.
Asimismo, el mecanismo de Búsqueda (Search) de Windows 7 le lleva kilómetros de ventaja a sus versiones anteriores: Tal como el sistema operativo Spotlight de Mac OS X, este comienza mostrando resultados mientras uno va tipeando -incluso antes de haber terminado una palabra-, y depura la lista conforme se van ingresando más caracteres. También se puede hacer un preview de los contenidos del resultado de la búsqueda antes de decidirse a abrirlos. 
Windows 7 trae varios extras de productividad ? pero son tan difíciles de encontrar como la versión correcta de sistema operativo
Cuando salió a la venta Windows Vista, una de las principales quejas consistía en el abrumador abanico de versiones que presentaba. Y si bien en un principio, XP no fue lanzado con tantos sabores, las adiciones posteriores, como las ediciones Media Center, Tablet PC Professional x64, también terminaron por alargar su lista de versiones. Pese a los ruegos de los expertos por reducir la cantidad de versiones disponibles para Windows 7, no se ha logrado mucho en ese aspecto.
Hay una edición Starter para netbooks, dos versiones Home (Home Basic y Home Premium), además de una Professional, una Enterprise y una edición Ultimate. (Hubo cierta confusión respecto al hecho de si habría versiones diferentes para la Unión Europea a fin de adaptarse a sus regulaciones; pero según los últimos reportes de Microsoft parece ser que la UE recibirá las mismas versiones.) Y, por supuesto, la mayoría de éstas están disponibles tanto en versiones completas como en actualizaciones a menor precio, para los usuarios que tienen licencias de Windows 2000, XP o Vista.
¿Por dónde comenzar a escoger? Por suerte, la mayoría de usuarios y empresas pequeñas pueden descartar de entrada algunas opciones: la edición Enterprise solo está disponible para grandes corporaciones, y la edición Starter, que únicamente se comercializará con netbooks. Sin embargo, todavía quedan cuatro ediciones para escoger.
Hace ya algunos meses empecé a usar las presentaciones beta y early release de la sofisticada versión Ultimate, pero no salen baratas (320 dólares por la versión completa; 220 dólares por el upgrade). ¿Si no estoy dispuesto a gastar esa suma, cuál de las dos versiones de menor escala se adaptará mejor a mis necesidades? Todavía no encuentro respuesta a esa pregunta.
Pero inclusive luego de resolver esta disyuntiva, todavía hay más dilemas que enfrentar. Todas las versiones empaquetadas para la venta al público vienen como opciones de 32 y 64-bit del sistema operativo, y tiene que escoger cuál instalar. La cuestión con los 64-bit no es fácil ni para los que tienen una CPU a 64-bit: Si bien la computación a 64-bit promete un mejor manejo de los datos y mayor velocidad, la lista de inconvenientes para instalar sistemas operativos a 64-bit incluye el hecho de no saber si los drivers a 32-bit funcionan bien, y si algunas aplicaciones a 32-bit correrán más lentamente en un entorno a 64-bit.
Se ve mejor...
Sí, esto puede sonar relativamente frívolo como criterio de selección pero nadie puede negar el positivo efecto psicológico que produce una buena redecoración de la oficina. Los temas de Windows 7 le dan un aire más fresco al área de trabajo: permiten alternar diferentes imágenes de fondo y salvapantallas, así como elaborar nuestros propios temas de escritorio y compartirlos con otras personas.
Windows 7 también resuelve un atributo que estaba medio crudo en Vista: los Gadgets, esas pequeñas pero útiles herramientas de escritorio inspiradas en los Widgets de Mac que incluyen relojes, datos metereológicos y titulares de último minuto. En Vista, los Gadgets estaban apilados en una horrible barra lateral que ocupaba mucho espacio del escritorio. Windows 7 corrige esta situación: el usuario puede llevar el reloj al lado superior izquierdo, colocar la alerta de clima hacia la derecha... en resumen, ponerlos donde le provoque.
...pero no necesariamente es más rápido
Se ha dicho hasta el cansancio que Windows 7 está más veloz que nunca, en parte gracias a su capacidad de aprovechar las GPU y los chips multicore y multithreaded. No lo voy a negar, pero me sentí un poco decepcionado al actualizar una de mis máquinas XP.
Por supuesto, Windows 7 carga mucho más rápido que XP en mi maravillosa notebook Toshiba Satellite Pro S300M, pero en el uso diario no es más veloz que XP. (Por ejemplo, las aplicaciones Creative Suite de Adobe, famosas por cargarse lentamente, no son nada más rápidas en Windows 7 -¿y me pregunto si incluso no son más lentas?-. Pero es difícil saberlo.) Mi computadora es una notebook con procesador Intel Core 2 Duo de 2.26GHz y 2GB de RAM, pero la evaluación de los componentes de hardware de Windows 7 -el Windows Experience Index- arrojó un pobre puntaje de solo 3.1 sobre 7.9.
¿El culpable? El subsistema de gráficos, basado en el chipset Mobile 45 Express de Intel no es lo suficientemente bueno para la interfase Aero. El mismo Windows Experience Index obtiene un muy superior rating de 4.9 en el mismo sistema para gráficos de negocios 3D y juegos ligeros. Las barras de título y animaciones que Windows 7 heredó de Vista son las que consumen toda la potencia de procesamiento del subsistema de gráficos. Y eso no es nada bueno para las computadoras más baratas que tienen subsistemas de video incorporados.
Lo primero que hice cuando empecé a trabajar con Vista, fue desactivar Aero. ¿Adivinen qué? Lo mismo me ocurrió con Windows 7. Y es lamentable: ¿acaso lo primero que te provoca hacer con un upgrade es desactivar algunas de sus novedades para ganar un poco de performance?
No es tan quisquilloso como Vista...
Basta con tratar de correr cualquier instalación de software, algún add-on de browser o programa que salga de lo común en Vista, para que la pantalla se oscurezca por un segundo y luego vuelva a oscurecerse presentando la pregunta: "ESTÁ SEGURO DE QUE QUIERE HACER ESTO?" . Sí, es la famosa ventana de diálogo User Account Control (UAC). Este comportamiento es definitivamente enojoso -tantos mensajes producen lo que se conoce como "fatiga de click", y muchos usuarios de Vista terminan por desactivar el UAC, que es justo lo contrario que se buscaba al incorporar este atributo de seguridad-.
Afortunadamente, Windows 7 es mucho menos invasivo con sus alertas de seguridad por defecto, y uno puede cancelar las notificaciones que no le agradan, sin quedarse totalmente desprotegido ante las amenazas del sistema.
...pero los amantes de XP tiene que reaprender todo
Para los usuarios de XP , Windows 7 es una interfase de partida radical. Al igual que Vista, trata de parecerse más a Mac. Por ejemplo, el tan promocionado Device Stage, saca cámaras y scanners de My Computer (que ahora aparece simplemente como Computer) y los coloca en una carpeta llamada Dispositivos e Impresoras (Devices and Printers).
Ahí no hay gran cosa que aprender, pero en cambio sí lo hay en la interfase de scanner. El básico pero familiar wizard Scanner y Cámara (Scanner and Camera) de XP ya no existe. Mientras que el antiguo Wizard de XP permitía que el usuario le pusiera a sus páginas escaneadas un nombre fácil de reconocer -como Reporte-TPS (1).jpg, Reporte-TPS (2).jpg, y así sucesivamente- la herramienta de escaneo de Windows 7 pone los archivos en una carpeta que recibe el nombre de la fecha del día, con una etiqueta opcional (por ejemplo, Reportes-TPS 2009-07-30), y luego les pone por nombre Image.jpg, Image(2).jpg, etc. Y hay que reiniciar el scanner Windows 7 para cada nueva página- pues no hay botón de retorno (Back) como el que había en el Wizard.
La presencia de cambios de este tipo en todo el sistema operativo puede significar que Windows 7 resulte demasiado diferente como para facilitar la transición de personas que se sienten cómodas con XP. En cambio, la gente de Vista, comprobará que este nuevo sistema se ve igual pero actúa mucho mejor, de manera que les parecerá un upgrade natural.
Windows 7 trabaja en red como un profesional de Hollywood ...
Para ser alguien que ayuda a mantener una red basada en Exchange en la oficina, mi red personal es una desgracia. Pero gracias al HomeGroup de Windows 7 esta situación podría cambiar. Este Panel de Control crea un grupo de trabajo con archivos compartidos y hardware mucho más veloz que cualquier otro sistema operativo Microsoft con el que yo haya trabajado antes.
Pero -y este es un gran pero- los HomeGroups son colectivos homogéneos. Las máquinas Windows 7 necesitan membresía, de manera que si HomeGroup es la aplicación determinante para su upgrade a Windows 7, más le vale tener al menos dos copias para hacerlo funcionar. 
No obstante, Windows 7 no solo es un legítimo sucesor de Vista sino que, en general, también sigue siendo más fácil y más eficiente en términos de networking que XP -desde la posibilidad de manejar varios hotspots Wi-Fi hasta configurar mi red de Exchange basada en mi dominio -. En pocas palabras, Windows 7 es el zarpazo ingenioso de un animal del networking.
...pero Microsoft mantiene XP como refuerzo
Aunque oficialmente Microsoft sacó de circulación XP hace más de un año, informando que ya no se vendería preinstalado en las nuevas computadoras, la compañía ha producido series del antiguo sistema operativo para la venta. Dell y otros fabricantes de computadoras también le han sacado partido a una laguna que permitía que las versiones Vista Business y Ultimate pudieran regresar a XP Professional, una opción que se ha vuelto muy popular en los compradores de PC.
Pese al cada vez más próximo lanzamiento de Windows 7, Microsoft sigue tratando de mantener algunas cartas bajo la mesa. La licencia corporativa de Microsoft permitirá que las empresas que compren PC a inicios del 2011, realicen un downgrade de Windows 7 (que vendrá preinstalado) a Windows XP. Las compañías podrán actualizarse posteriormente, una vez que hayan resuelto cómo migrar a Windows 7.
Para las personas que no pueden obtener una licencia corporativa, Microsoft también proveerá XP Mode, una versión completamente actualizada del Windows XP Service Pack 3 que corre en una máquina virtual de Windows 7, y que está disponible como descarga separada para usuarios de Windows 7 Professional y Ultimate.
Todo lo cual me lleva a preguntarme, "¿Si Microsoft no se decide a abandonar XP, por qué debería hacerlo yo?"
Conclusiones
A pesar de haber evaluado minuciosamente las diversas versiones pre-release de Windows 7, todavía no puedo decir si sus virtudes pesan más que sus puntos débiles. Para los usuarios de Vista, actualizarse a Windows 7 es un paso obvio; el nuevo sistema operativo resuelve eficazmente la mayoría de errores de Vista. Mi consejo para ellos: actualícense rápido y ya.
En cambio, para los usuarios XP, la decisión no es tan clara. De un lado, encontrarán algunos atributos ingeniosos y útiles; y del otro, tendrán que renunciar a la manera de trabajo que han aplicado durante los últimos años.
Windows 7 puede ser un upgrade mucho, pero mucho, mejor de lo que Vista pudo ser jamás, pero, en el fondo, hay que plantearse la siguiente pregunta: ¿Es este el mejor o el peor momento para adoptar una interfase desconocida? La respuesta solo depende de usted.
Matt Lake, Computerworld (US)