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Reportajes y análisis

Exchange 2010: Desafíos y recompensas

[26/10/2009] Si está evaluando la posibilidad de migrar a Exchange 2010, le informamos desde ya, que en esta nueva versión encontrará numerosas opciones que mejoran la plataforma pero que, advierte un experto en la materia, dependen estrechamente de una implantación muy cuidadosa, incluyendo el despliegue del Windows Server 2008.

Exchange 2010: primer vistazo
Exchange 2010, que pasó a la etapa de fabricación hace algunas semanas, incluye nuevas opciones de almacenamiento e implantación, capacidades mejoradas de bandeja de entrada, archivo incorporado de e-mail, nuevo clustering de base de datos y alternativas adicionales de hardware. Y pese a que todo esto ha sido diseñado para ofrecer un Exchange mejorado, aún hay que lidiar con la complejidad de la implantación del servidor de mensajería, asegura Lee Dumas, director de arquitectura de Azaleos, empresa proveedora de servicios de administración remota para Exchange y SharePoint.
Para que se haga una idea, le adelantamos que las dificultades empiezan aun antes de haber sacado Exchange de su caja, pues el software requiere Windows Server 2008. 
"Windows 2008 es un todo constituido por numerosos elementos, así que más vale tener un buen plan para implantarlo", indica Dumas, uno de los menos de cien arquitectos certificados Microsoft  y ex miembro del equipo de desarrollo de Exchange de Microsoft. "Es importante tener una buena imagen del servidor antes de empezar a construir el servidor de mensajería en base a él".
Desde ya, Exchange representa por sí mismo un buen puñado de desafíos. "No es por hablar mal de Exchange, pero lo cierto es que la complejidad es inevitable cuando hay que lograr estar a la altura de los SLA (Service Level Agreement), y lidiar con grandes volúmenes de información, varias copias de bases de datos, roles de servidores y balance de carga", explica.
Sin embargo, para aquellos que cumplan con todas las exigencias, las recompensas no se harán esperar.
Uno de los atributos de bandera para las TI es la nueva Database Availability Groups (DAG), o disponibilidad de grupos de bases de datos. "Es una estrategia de limpieza para el clustering local y para recuperación de desastres. Uno puede profundizar cuanto quiera con más copias de la misma base de datos, sin el límite de dos copias que impone la tecnología de replicación continua de la tecnología cluster (CCR por sus siglas en inglés)", precisa. Además, los usuarios no necesitarán atributos adicionales para sacar las replicaciones de la base de datos del sitio original. 
Dumas señala que otra mejora importante es el soporte para hasta 16 bases de datos en una DAG. "Gracias a lo cual, los administradores pueden tener copias locales en el mismo centro de data, así como un segundo o incluso un tercer centro de data con copias actualizadas de Exchange", indica.
Microsoft también le ha dado unos retoques a la replicación a fin de conseguir que las cargas sean distribuidas de manera más uniforme mediante un nuevo atributo llamando MAPI on the Middle Tier (MOMT), que reduce significativamente los tiempos de recuperación de fallas, incluyendo el lapso de respuesta de 60 subsegundos. 
"Anteriormente, los usuarios solo podían obtener semejantes tiempos de recuperación de fallas recurriendo a tecnología de terceras partes," asegura Dumas.
Dumas anota que otro cambio que los usuarios percibirán es que, en general, pueden usar hardware menos caro. De cara al usuario, Microsoft afirma que los servidores front-end se pueden escalar usando varios servidores baratos en lugar de pocos servidores más grandes.
"Microsoft ha publicado recomendaciones sobre el uso del balanceo de carga de hardware delante de los servidores front-end, una información que no solo es interesante sino también plausible", afirma Dumas.
En cuanto al back end, continúa, la posibilidad de usar hardware menos caro depende de cómo se hayan implementado los roles de Exchange 2010.
Dumas también hace notar que los usuarios que se pasaron a servidores de 64-bit con migraciones a Exchange 2007, pueden reutilizar ese hardware. Sin embargo, aquellos que pasarán de la versión a 32-bit de Exchange 2003 a la 2010 tendrán que comprar servidores nuevos.
En cuanto a la virtualización, los usuarios que elijan servidores con un gran número de núcleos y enorme potencia podrán virtualizar las tareas de Exchange y, al mismo tiempo, disfrutar de las ventajas de sus capacidades de recuperación de fallas. 
Asimismo, Dumas afirma que hay ciertos atributos para los usuarios finales que podrían tener una influencia determinante al momento de tomar decisiones respecto a la implementación. El más destacado de ellos es el rediseñado Outlook Web Access (OWA).
"Debido a la presión online, OWA tiene que ser sumamente funcional", aclara Dumas. "Esta vez, Microsoft se ha lucido en el intento de que el OWA pueda reemplazar al cliente Outlook".
En su opinión, las compañías interesadas en reducir costos encontrarán en el OWA 2010 una alternativa a las licencias Office 2010 o Outlook 2010. De hecho, algunos usuarios precoces, como Ford Motor Co., ya están evaluando la posibilidad de emplear el cliente OWA para su personal móvil.
El OWA 2010 tiene una serie de atributos nuevos, entre los que se incluye: soporte expandido de browsers, arrastrar y soltar, corrector ortográfico, notificaciones, vistas de conversación y nuevas funciones de display.
Dumas considera que los primeros usuarios de Exchange 2010 tendrán que prestar mucha atención al tamaño del buzón y el almacenamiento, dado que ahora los buzones pueden tener varios gigabytes. "Tener un buzón de 5GB o 10GB ya es posible con Exchange 2010", indica.
Quienes vayan a implementar el servidor deben tener claro que no estamos simplemente ante otro upgrade de Exchange. "Para todos los efectos y propósitos, este es un nuevo producto, grandes segmentos del original han sido reescritos", explica Dumas. Lo que no ha cambiado, aclara, es la complejidad global del producto.
"Siguen habiendo varias partes movibles," adelanta. "Habrá grandes volúmenes de información. Conforme la gente coloque más y más datos en sus buzones de entrada, se volverá cada vez más complicado replicar todo eso e impedir que esa información se corrompa."
Dumas agrega que hay otros detalles a tener en cuenta con miras a un plan de implantación. 
"El MAPI on the Middle Tier y el balance de carga para los servidores front-end crearán una serie de desafíos para el networking", sostiene. "Los balanceadores de carga de hardware no son baratos, así que ese será desde ya un factor a considerar en términos de presupuesto".
Asimismo, el MOMT es parte del nuevo Client Access Service (CAS) del E2010, que maneja la conectividad para las principales tecnologías del end point en Exchange, incluyendo Outlook, Outlook Web Access y ActiveSync. Ya hay quienes consideran que CAS es un punto débil.
También hay que tener en cuenta la necesidad de contar con Exchange 2007 SP2 para poder correr entornos mixtos 2007/ 2010, y el hecho de que los usuarios no podrán hacer upgrades in place de 2007 a 2010.
Además, las nuevas herramientas de administración, como el PowerShell remoto, el control de acceso basado en roles, serán un desafío para los administradores y los usuarios finales. Las nuevas herramientas de monitoreo, por su parte, "les crearán a los administradores curvas de aprendizaje que deberán vigilar muy de cerca", precisa Dumas.
En cuanto a los aspectos positivos, si bien los usuarios pueden implementar un almacenamiento barato, no estarán obligados a deshacerse del almacenamiento que ya tienen.
"Me parece que lo que nos quieren decir es que ya no tenemos que correr a comprar discos Fibre Channel", sugiere. "Pero de todas manera hay que prestarle atención al tema de la administración de data y el almacenamiento".
John Fontana, Network World (US)