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Reportajes y análisis

Un saludable código abierto

[03/11/2009] Existe toda una comunidad que impulsa el código abierto en el campo de la salud. Sus integrantes se encuentran dispersos alrededor del mundo, principalmente en los países en desarrollo, pero su progreso ha sido tal que no sería de sorprender que el mundo desarrollado reciba un poco de ayuda de África y América Latina en este campo.

De hecho, ese es el futuro que avizoran Joaquín Blaya, research fellow, de la Escuela de Medicina de Harvard y cofundador de eHealth Systems, y Heather Zornetzer, ICT for Health Program Coordinator del Sustainable Sciences Institute; ambos coordinadores de la Primera Reunión Latinoamericana de Informática Médica de Código Abierto.
En un principio la reunión que se desarrollo en el local de Socios en Salud -la organización que promociona la plataforma OpenMRS de código abierto en Perú- parecía bastante discreta.
Reunión internacional
Sin embargo, la presencia de varias banderas que representaban a los varios países presentes en la reunión daba pistas del carácter internacional del evento. Blaya posteriormente nos comentó que, en realidad, estuvieron presentes unos 17 países, con representantes presenciales de 11 de ellos, y otros cinco o seis vía webcast. Era una reunión bastante diversa.
Era también una reunión bastante prolongada. Iba a desarrollarse durante toda una semana en la que los asistentes eran divididos en tomadores de decisión, implementadores y programadores/desarrolladores. Con cada uno de ellos, se tenían objetivos distintos pero en general se buscaba promover el conocimiento del código abierto -en este caso la plataforma OpenMRS- en el ámbito de la salud.
El objetivo con los tomadores de decisión era capacitarlos en la implementación de los sistemas informáticos en salud, en general, ya que éste es un tema muy complejo que en nuestros países no se conoce mucho. Y una vez visto el sistema, que evalúen si se acomodaba su realidad. Con los implementadores se buscaba que vieran si el sistema era apropiando para ellos y que lo modifiquen en base a sus propias necesidades. Y con los desarrolladores se buscaba que aprendieran cómo modificar, ampliar y agregar funcionalidades a la plataforma, señaló Blaya.
Las reuniones se han estado desarrollando en África ya por cinco años, y esta es la primera vez que se hace en América Latina. ¿Por qué en África? La razón es simple: la economía. Las implementaciones de las plataformas OpenMRS y OpenRosa -plataforma móvil para salud- se han realizado gracias a la intervención de las ONG que se enfocaron en África y en sus carencias debido a razones económicas. Además, una buena parte del financiamiento de las organizaciones de Estados Unidos se concentra en África, y eso ayudaba a realizar las implementaciones en ese continente.
Experiencias exitosas
La importancia que ha cobrado estas plataformas de salud en el continente africano fue visible en las exposiciones. Las experiencias de países como Ruanda, que pudieron implementar plataformas de registro médico han sido exitosas y, sobre todo, acorde con las restricciones presupuestarias y de infraestructura que en muchas ocasiones tienen que enfrentar las organizaciones de salud en el continente africano.
Y dado que Blaya es chileno -aunque radica hace 10 años en Estados Unidos- sintió la necesidad de realizar una reunión donde se pudiera compartir en América Latina no solo las exitosas experiencias africanas, sino también las experiencias latinoamericanas, que son cada vez más numerosas. Además, el encuentro sirve de punto de diálogo entre usuarios que de otra forma no tenían un punto de reunión.
Como señala Zornetzer, la comunidad de código abierto en salud es amplia, pero no tenía espacios de reunión más allá del ámbito virtual. Existen bolsones de usuarios en lugares aislados que no están conectados a la comunidad, pero el sistema esta creciendo orgánicamente porque hay bastantes que conocen sus beneficios. En realidad, no estamos evangelizando, estamos presentando la plataforma a las organizaciones y si ésta cumple con sus necesidades perfecto, y no obligando a nadie a que la use, sostiene Zornetzer.
La razón por la que la primera reunión se realizó en Perú fue porque es el país en América Latina que primero utilizó la plataforma OpenMRS. La experiencia se ha iniciado recientemente en julio mediante un estudio observacional realizado por la propia organización Socios en Salud.
Como señala una de las presentaciones de la reunión, el estudio tuvo como objetivo medir el riesgo de infección de la tuberculosis en personas que viven en el mismo domicilio que un paciente que sufre de esta enfermedad. Participan 27 mil personas de Lima Metropolitana, y se trabajó con 50 establecimientos de salud de Carabayllo, Comas, Independencia y el Rímac.
La razón por la que se decidió utilizar el OpenMRS fue porque la plataforma posee una aplicación configurable basada en formularios que se ajustan estrechamente con los formatos creados por el equipo de investigadores; era fácilmente configurable para diferentes formularios utilizados por los diferentes programas o estudios, manteniendo el mismo diccionario de conceptos básicos (integración de datos y los mismos reportes), además porque era una aplicación de código abierto, y por tanto se encontraba alineada con la decisión del Gobierno peruano de promover el uso de software de código abierto dentro de las instituciones publicas.

Las soluciones
Por su puesto, si uno no pertenece a la comunidad es poco probable que conozca que es el OpenMRS o el OpenRosa. Aunque poco conocido fuera de los ámbitos de salud, en realidad son plataformas bastante difundidas. Como señala un documento de la Reunión, el OpenMRS es una plataforma para fichas clínicas electrónicas que fue creada por la Universidad de Harvard y Partners In Health (Socios en Salud), el Instituto Regenstrief de la Universidad de Indiana, y el Medical Research Council de Sudáfrica.
La comunidad de OpenMRS actualmente cuenta con más de 30 organizaciones incluyendo el Millennium Villages Project (Columbia University), Johns Hopkins University, y el Sustainable Sciences Institute (Universidad de California, Berkeley).
OpenMRS ha sido implementado en más de 20 países incluyendo Kenia, Nicaragua, Ruanda, Pakistán, Estados Unidos y Perú; además cuenta con el apoyo de Google, la Fundación Rockefeller y la Organización Mundial de Salud (OMS).
Por su parte, el grupo de organizaciones de OpenROSA promueve el uso de herramientas móviles de código abierto basadas en estándares para la recolección, agregación, análisis, y reporte de datos de salud. En realidad, pocas otras iniciativas de software móvil han atraído una comunidad tan grande y activa de desarrolladores de Bangladesh, Kenia, India, Noruega, Pakistán, Sudáfrica, Tanzania, Uganda, y Estados Unidos. OpenROSA ha sido patrocinado por la Fundación Rockefeller, la OMS, y el International Research and Development Centre de Canadá (IDRC).
La plataforma se puede descargar libremente y existe, al igual que en otros casos de código abierto, toda una comunidad virtual que se encarga de ayudar a aquellos que requieran de soporte. Sin embargo, la idea es ya pasar a una siguiente etapa y contar con organizaciones tipo Red Hat que puedan -cobrando una tarifa- proporcionar soporte y asistencia a las organizaciones que se decidan a implementar OpenMRS u OpenRosa.
El enfoque es empoderar a las organizaciones locales, no solo mejorar la salud de los pacientes. Los países en desarrollo tienen mucho que aportar no solo a su propia salud, sino que también nosotros tenemos algo que mostrarle y capacitar a los países desarrollados. Los sistemas informáticos en países desarrollados están muy fragmentados, y África y América Latina tienen una oportunidad de mostrar cómo de verdad deberían funcionar los sistemas de salud y los sistemas informáticos en salud, sostuvo Blaya.
Y no es solo buenos deseos, de hecho, ya en otras regiones están pensando a nivel gubernamental cómo implementar soluciones de código abierto de nivel no solo nacional sino regional.
Existe un sector de informática medica en América Latina que no tenía en general África cuando se comenzó la implementación de la plataforma. Por tanto, es evidente que existen comunidades y existe el concepto de código abierto y software libre, y que por ello las oportunidades del OpenMRS y OpenRosa son incluso más promisorias que las de África, agrega Zornetzer.
Una prueba de ello es que los representantes de Comisca (Consejo de Ministros de Salud de Centro América) se encuentran interesados en usar OpenMRS para tener una plataforma común entre los países.
La razón es simple: existe mucha heterogeneidad en el sector. Y dado que la plataforma no solo es código abierto -que se puede descargar y modificar a voluntad- sino que también el sistema mismo fue diseñado para ser modular y modificable a la medida de la organización, y es óptima para su uso común entre varias organizaciones.
Como señala Blaya una de las lecciones mas grandes que se ha aprendido en salud es que no hay un sistema que cubra todo, como un sistema de contabilidad lo hace. En salud la heterogeneidad en normas, vocabulario y otras variables es muy grande. Se intentó hace 20 años implementar un sistema único pero no se puede hacer porque los sistemas tienen que ser muy cambiantes para ajustarse a las realidades locales. Eso hacen OpenMRS y OpenRosa.
Como también señalaron los entrevistados, ellos no hicieron la reunión para vender nada. Su objetivo es crear la comunidad y que ésta crezca y se ayuda a sí misma.
José Antonio Trujillo, CIO Perú