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Reportajes y análisis

Las LAN cumplen treinta años

Pero...¿llegarán a los cuarenta?

[21/03/2008] La tecnología LAN acaba de alcanzar un hito: ha conseguido permanecer entre nosotros durante 30 años, algunos de ellos bastante turbulentos. Pero aunque la LAN parece ser ya un ingrediente ubicuo en los entornos TI empresariales —e incluso empieza a desplegarse en los entornos domésticos- algunos expertos creen que su futuro no será demasiado largo.

En realidad, la tecnología lleva existiendo desde hace más de tres décadas, pero no fue hasta diciembre de 1977 cuando se lanzó la primera LAN comercial. Comparando el actual entorno con nuestra visión original, resulta tentador decir que preveíamos cuál sería la evolución de las LAN desde un principio, comenta Bob Metcalfe, uno de los inventores de Ethernet -hoy, de lejos, el protocolo LAN más vendido-, fundador de 3Com y en la actualidad socio general de Polaris Venture Partners. Pero, honestamente, tengo que reconocer que me parece asombroso el éxito a largo plazo de nuestro proyecto.
Ethernet, según explica Metcalfe, fue desarrollada a principios de los años 1970 como parte de un proyecto del centro de investigación de Xerox en Palo Alto (PARC). Este proyecto pretendía conectar computadoras personales de escritorio entre sí y con impresoras láser. La velocidad original de red no superaba los 3 Mbps soportados por un procesador de la computadora del centro que PARC desarrolló específicamente para esta iniciativa.
Metcalfe recuerda que ya estaban operativos 100 nodos de la red de PARC cuando en julio de 1976 se desarrolló el documento técnico describiendo Ethernet, en cuya elaboración él participó. El texto fue publicado en la revista de la asociación Association of Computing Machinery (ACM).
La primera LAN comercial
Pero los treinta años de vida de las LAN no son resultado del cálculo de los años transcurridos desde el nacimiento de Ethernet sino, como se ha apuntado al principio, de la primera instalación comercial de una red de área local, un acontecimiento que no tuvo lugar hasta transcurrido algo más de un año desde la publicación del documento al que se refiere Metcalfe.
La primera instalación LAN comercial no estaba ni siquiera basada en Ethernet. La red se desplegó en Chase Manhattan Bank, en Nueva York, y estaba basada en la tecnología ARC (Attached Resource Computer o ARCnet) de la ya desaparecida compañía Datapoint Corporation. Resultó una idea impresionante porque era algo que la gente ni siquiera había pensado hacer, asegura el analista de Amy Wohl, máximo responsable de Wohl Associates, recordando la primera demostración del funcionamiento de una ARCnet en la sede de Datapoint, poco después del primer despliegue en Chase Manhattan Bank. Hasta entonces, se necesitaba una línea dedicada para
conseguir una conexión de networking, lo que resultaba caro y difícil de implementar.
Harry Pyle, por aquel entonces parte de la planilla de Datapoint y ahora ingeniero principal de diseño de software de Microsoft, recuerda cómo comenzó el proyecto que dio nacimiento a ARCnet. Datapoint vendía máquinas de escritorio que soportaban múltiples terminales de entrada de datos. El soporte de más terminales requería máquinas de mayor tamaño, y cuando un ingeniero de campo comunicó que su cliente deseaba soportar más terminales de forma inmediata generó una tormenta de ideas de la que surgió la visión ARCnet.
Con múltiples máquinas soportando quizá diez conexiones ´tontas´, todas ligadas a los mismos recursos de disco, podrían aprovecharse pequeñas computadoras adicionales, en lugar de tener que construir computadoras cada vez mayores, explica Pyle, quien recuerda haber leído el artículo al que con anterioridad se ha referido Metcalfe en la revista de ACM durante el desarrollo de ARCnet, pero presumió que se trataba de algo puramente teórico.
El nombre original dado internamente al proyecto ARC fue Internet, pero finalmente se desechó por considerarse demasiado frívolo, según Gordon Peterson, entonces desarrollador de software en Datapoint y ahora programador por encargo. En un primer momento, ni siquiera se quiso introducir la palabra `red´ (net, en inglés) porque las redes eran percibidas como algo complicado, costoso y difícil de gestionar, añade Peterson. Así, el primer nombre oficial elegido para la tecnología por Datapoint fue simplemente ARC.
Antes de terminar de desarrollar ARC nos asombramos muchas veces de lo fácil que era, nos preguntábamos si estaríamos pasando algo por alto porque nos extrañaba que nadie lo hubiera hecho hasta entonces, recuerda Peterson. El resultado fue una red que funcionaba a 2,5 Mbps, aunque, como ocurrió con Ethernet, después fueron apareciendo versiones con mayores velocidades.
Ethernet vs. ARCnet
La principal diferencia entre Ethernet y ARC era que en esta última los nodos utilizaban un esquema de paso de testigo (token) para organizar los turnos de transmisión y evitar colisiones. Por el contrario, Ethernet emplea técnicas de detección de colisiones para resolver la situación que se produce cuando dos nodos transmiten al mismo tiempo. Usar este esquema implica permitir que las colisiones se ocasionen, y, cuando ello sucede, cada nodo interrumpe su transmisión durante un número aleatorio de milisegundos antes de volver a intentarlo.
Según Pyle, el programador de Datapoint encargado del proyecto ARC, se resistía a introducir el azar propio de Ethernet en su producto. Pero a los diseñadores de Ethernet lo que más les molestaba no era la naturaleza aleatoria de las transmisiones por parte de los nodos. Lo que consideraban inaceptable era la lentitud y precariedad del sistema de paso de testigo, según Metcalfe. Queríamos que todo fuera pasivo y sencillo, simple, explica. La ´gente del paso de testigo´ -y esto incluye a la tecnología Token Ring de IBM- decía que su sistema era determinista y, por tanto, predecible, dado que se podía tener la seguridad de que el testigo pasaría por cualquier nodo transcurrido un determinado período de tiempo. Pero no era cierto, teniendo en cuenta los procesos que deberían emprenderse si el testigo se perdía.
Sin embargo, Metcalfe reconoce el mérito del concepto ARCnet a pesar de que, al igual que Token Ring, adopta el sistema de paso de testigo. El único motivo por el que hoy no es un estándar es que Datapoint decidió no someterlo como tal a IEEE, indica Metcalfe, quien asegura que él mismo contactó con el fabricante para pedirle que se uniera al grupo de estandarización de networking de IEEE en 1980. Pero Datapoint se negó.
Wohl coincide en líneas generales con Metcalfe. ARCnet nunca fue considerada como una LAN. Como se ha dicho, Datapoint quería evitar que su tecnología fuera asociada al concepto de red, algo de lo que, según Wohl, el fabricante tuvo que finalmente arrepentirse. Cuando el networking local ganó popularidad, el mercado no pensó siquiera en ARCnet como uno de las propuestas en este juego, aunque realmente lo era. Este caso constituye un ejemplo perfecto de que llegar el primero con un buen producto no es suficiente para ganar.
Aún así, Metcalfe recuerda que ARCnet fue un formidable competidor de Ethernet durante los años 1980. Ellos tenían una mayor base instalada y, al tratarse de una tecnología no estandarizada y de menor velocidad, resultaba más barata. Sin embargo, según este experto, los precios de Ethernet comenzaron a bajar y sus velocidades a aumentar, y cuando se produjo el gran desarrollo del mercado LAN ya era demasiado tarde para ARCnet.
En los 90 derrotamos también a Token Ring y entonces Ethernet se convirtió en la tecnología LAN claramente vencedora. Metcalfe explica que dejó Xerox para crear 3Com en 1979 con el fin de centrarse por completo en el mercado Ethernet. Lanzó su primera tarjeta Ethernet para el segmento de microcomputadoras en 1981. El costo de esta tarjeta era de nada menos que cinco mil dólares, y su velocidad máxima, de 10 Mbps.
Todo ha cambiado desde entonces. Hoy las interfases Ethernet son tan baratas (y su consumo energético tan bajo) que se instalan hasta en detectores de incendios y luminosos de salida de emergencia, como indica Abner Germanow, analista de IDC. Y, en lo que a velocidad se refiere, la gran mayoría de los puertos vendidos en la actualidad corren a 100 Mbps. Aunque el interés de los usuarios se concentra ya en los puertos a 1Gbps. En los centros de datos es frecuente ver hoy puertos a 10 y 40 Gbps, y muchos de sus responsables desearían disponer de anchos de banda de 100 Gbps Ethernet, una tecnología cuyo estándar está en fase de desarrollo.
Estamos en el momento justo en que podríamos empezar a hablar de conexiones terabit sin que ello pareciera una locura, explica Germanow. Por lo que a reparto del mercado se refiere, como tecnología LAN, Ethernet disfruta de una penetración cercana al 100%. De hecho, según Germanow, IDC dejó de seguir la evolución de las tecnologías alternativas hace años.
Todos en la misma WAN
Pero quizá, pese a su claro dominio en el mundo LAN, a Ethernet no le queden muchos años de vida dentro de las empresas, aunque pueda seguir abriéndose camino en el mundo de los proveedores de servicio. El motivo no se encuentra en la tecnología misma, sino en la posible desaparición de las redes de área local propiamente dichas, según algunos expertos. Y el catalizador de esta desaparición es, en último término, el mismo fenómeno que paradójicamente asumió el nombre que fue rechazado por Datapoint como denominación de la primera LAN comercial: Internet.
Así, en opinión de Robert Whiteley, analista de Forrester Research, las LAN se irán convirtiendo poco a poco en algo obsoleto, a través del proceso al que este experto define como desperimetrización. Se ha hablado mucho de la tendencia de las fronteras LAN a difuminarse para crear entornos permeables en los que queden incluidos proveedores, clientes, socios de negocio, etc. Además, este tipo de visiones vienen avaladas por la decidida apuesta de los grandes suministradores por conceptos como la utility computing, cloud computing, software como servicio, etc.
Las empresas, según Whiteley, buscan hoy formas de evitar el cableado y están adoptando redes inalámbricas, por ejemplo. El siguiente paso, en opinión de este analista, será dar a cada máquina una conexión directa a Internet, con la apropiada tecnología de seguridad, saltándose las LAN y convirtiéndolas, por tanto, en algo, a fin de cuentas, innecesario. Ya hemos podido ver 20 o 30 de las mayores firmas a nivel mundial hacerlo, y en cinco o diez años la tendencia llegará a alcanzar una masa crítica.
Whiteley señala el rendimiento y la fiabilidad como principales barreras para que esto se produzca. Pero la fiabilidad es ya hoy más fácil de conseguir dado que Internet misma se hace cada día más fiable, y si el precio del hardware baja lo suficiente, sería fácilmente factible simplemente dotando a cada computadora de dos tarjetas de interfase móviles para los servicios de otros tantos operadores distintos. La computadora realizaría el balanceo de cargas entre los dos enlaces. Y, por lo que respecta al rendimiento, las tecnologías de aceleración son ya populares, y en pocos años se incorporarán en la infraestructura u en los sistemas operativos.
En cuanto a seguridad de refiere, los avances en los accesos basados en identidades facilitarán en gran medida el desarrollo de este nuevo entorno informático, en el que la infraestructura de red, incluidos los centros de datos corporativos, podría correr a cargo de los proveedores de servicios.
Según Whiteley, llegará un tiempo en que cada máquina tenga una conexión gigabit móvil directamente a Internet. Poco a poco, el desvanecimiento de las fronteras LAN se irá intensificando, hasta el punto de que finalmente no quede nada definible como LAN. La LAN se desvanecerá y todo el mundo —ya se trata de usuarios particulares o empresariales- estará en la misma LAN.
CIO, España