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Reportajes y análisis

m-Banking para todos

¿Cómo llevar el banco a las personas? A pesar del gran crecimiento económico del que ha disfrutado el país en los últimos seis años, solo se ha pasado de un 20% de bancarización a un 28%, de acuerdo a las cifras a julio de la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS). Menos de un tercio del país puede disfrutar de los beneficios que ofrece el tener una cuenta bancaria y las facilidades que a su vez ello otorga a las empresas comerciales.

Aparentemente los métodos tradicionales -básicamente el crecimiento económico- aún no ofrecen resultados muy tangibles, por lo menos no los que muestra, por ejemplo, el grado de penetración de la telefonía celular. La densidad móvil supera el 80% a setiembre del presente año, una cifra que supera en 50 puntos porcentuales a la de la bancarización.
¿Cómo hacer que la primera logre los resultados de la segunda? Es una respuesta complicada, pero a manera de solución, lo que se ha planteado recientemente es que la primera utilice a la segunda como medio para llegar a las personas. Si 8 de cada 10 peruanos tienen celular entonces hay que llevar el banco a las personas a través del celular, o dicho de otro modo, hay que desarrollar la Banca Móvil, el m-Banking.
 
La innovación
Esta posición se presentó como parte del Segundo Congreso de Innovación Financiera – Cofinnova 2009, organizado por la Corporación Financiera de Desarrollo (Cofide) hace unos días. Ahí Santiago Fernández de Lis, director del Departamento Internacional de Analistas Financieros Internacionales (AFI) de España, sostuvo que las condiciones se prestan para este tipo de innovación financiera.
El m-Banking es dentro de las innovaciones del retail de la banca una de las más espectaculares, y que ha registrado casos de éxito muy impresionantes en distintos países del mundo y tiene un potencial enorme, sostuvo Fernández de Lis.
Los motivos: América Latina, en el ámbito de la penetración celular, no se encuentra muy lejos de países como España o Estados Unidos. Tienen niveles comparables a países desarrollados; sin embargo, la brecha en el campo del acceso a servicios financieros formales es muy grande.
Por tanto la oportunidad de utilizar los celulares para llevar los servicios financieros a la población que no los tiene es obvia. Además, se sabe que los teléfonos móviles han servido como canal transformacional para llevar servicios financieros a la población que no los tiene, como, por ejemplo, en el caso de Filipinas. La oportunidad de usar la enorme capilaridad que tiene la telefonía móvil, su capacidad de llegar a zonas rurales y remotas es evidente.
Según la literatura sobre el efecto del acceso a servicios financieros sobre la desigualdad, se afirma que un incremento de 1% en el crédito privado reduce la desigualdad en un promedio de 0,3%. Y que por cada incremento de 1% en la atención bancaria en zonas rurales, se reduce la pobreza en 0,34%. Es decir, hay un círculo virtuoso de la bancarización y el papel que tiene la tecnología es significativo.
Creemos que la tecnología de la información y las comunicaciones puede ser el catalizador que pongan en marcha este tipo de logros, sostuvo el expositor.
La banca a la mano
A partir de la experiencia internacional se puede afirmar que cuanto más cercanos se encuentran estos modelos de banca móvil a los depósitos (el valor es almacenado en una cuenta bancaria) hay más presencia de los organismos reguladores y viceversa. Con lo cual se conforman dos tipos de modelos: unos liderados por las empresas de telecomunicaciones (el valor no se encuentra en una cuenta bancaria), cuyo ejemplo clásico es M-Pesa en Kenia; y otros que están impulsados por entidades financieras o joint ventures entre bancos y empresas de telecomunicaciones, como por ejemplo G-Cash de Filipinas.
¿Cuál escoger? Las experiencias son variadas y de todo el mundo, y eso implica que se han desarrollado en entornos muy diferentes. Por lo general, se toma en cuenta el grado de apertura del marco regulatorio para tener una idea de cuál es el modelo que podría desarrollarse. Por ejemplo, el caso de Kenia que se citó es un modelo que se ha desarrollado gracias a la gran apertura que existe en su sistema financiero, aunque ello, por otro lado implica poca certidumbre. En Kenia existen siete millones de usuarios en M-Pesa, pero ello se ha debido a la existencia de un vacío regulatorio que permitió el desarrollo del modelo.
Sin embargo, hay que considerar que la mayor parte de los países latinoamericanos se encuentran en niveles de apertura relativamente baja y certidumbre también baja, aunque hay ya signos de cambio. México está buscando incrementar su apertura y certidumbre, al igual que Perú que ya tiene estudios en progreso sobre este tema, algo que podría impulsar la adopción significativa del m-Banking en el país.
Por su puesto, hay algunas precondiciones que es necesario observar. Entre ellas se tiene que tomar en cuenta el desarrollo de las redes celulares, el grado de la tecnología disponible en ellas, y la ausencia de impedimentos regulatorios. Por otro lado, entre los facilitadores del m-Banking se tiene a la alta penetración de la telefonía móvil, la seguridad de dicho canal y el grado de alfabetización en el uso de tecnologías en la población.
Perú cumple con los requisitos y los facilitadores existentes en el país son significativos (se hace un buen uso del celular, como por ejemplo, las recargas virtuales).
Fernández de Lis señaló que el terreno está dado y que a partir de la experiencia internacional podemos decir que el m-Banking, de aplicarse, significaría una verdadera transformación para la población, de acuerdo a la cifras presentadas líneas arriba.
El m-Banking también propiciaría alianzas estratégicas entre bancos y operadoras que podrían fomentar el uso del llamado dinero virtual, ya que de la compra de minutos-aire al uso del dinero para otros tipos de compra existe solo un paso. Además, la escala necesaria para lograr que el modelo sea un éxito puede lograrse dada la gran penetración de la telefonía celular en el país.
¿Es posible el m-Banking en el país? Narda Sotomayor, jefe de análisis de instituciones de la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS) se encontraba presente en la reunión, y señaló que ya se encuentra trabajando junto con Fernández de Lis en el marco que es necesario conformar para este tipo de servicios. Probablemente, pronto se tengan buenas noticias al respecto.
A modo de conclusiones, el expositor señaló que el entorno de América Latina permite el desarrollo del m-Banking. De hecho, ya en la región se ofrecen servicios financieros móviles con tecnología madura, y hay una buena cantidad de lecciones aprendidas sobre alianzas, oferta de servicios y modelos de negocios.
Es clave la colaboración entre operadores y bancos, ya que esto implicaría un enfoque transformacional mucho más prometedor, pero también es muy importante el papel impulsor de la administración pública y los organismos reguladores, la SBS en el caso peruano. Ello permitirá que se logre un marco prudencial (sobre todo en torno a los impuestos que se puedan aplicar) que anime el desarrollo de este nuevo mercado.
Una necesidad
El m-Banking no es solo un instrumento para alcanzar a más clientes. En realidad, desde otra perspectiva se puede considerar una forma de adaptación de las instituciones financieras a los cambios que han impuesto las nuevas tecnologías.
Algo que tenemos que observar aquellos que estamos trabajando en innovación financiera, es el mundo de la Internet. Es sin duda un elemento que está provocando y está abriendo un espacio de desintermediacion financiera para el cual los bancos no estamos dando una respuesta acertada, sostuvo Ignacio Quintanilla, gerente de Innovación y Desarrollo del BBVA.
El ejecutivo señaló como ejemplo de los cambios que se están produciendo a las finanzas el fenómeno de los préstamos P2P, en donde las personas son los clientes, pero también se han convertido en los bancos.
Hoy en España hay tres soluciones informáticas que están funcionando y creciendo cada día más, y que no son de ningún banco. Tenemos una solución que es el comunitae.com que a través de las opciones P2P está permitiendo que las personas otorguen préstamos sin ninguna intervención financiera. Es un problema para el regulador y un riesgo, pero es algo que ya está sucediendo, sostuvo Quintanilla.
¿Préstamos sin bancos? En el sitio de Comunitae se encuentran prestamistas y prestatarios que acuerdan libremente los montos y las tasas de interés a pagar, y todo gracias a una plataforma tecnológica que reúne a ambos grupos en un mismo mercado virtual. Y no es simplemente un movimiento local, otras instituciones similares en toda Europa y Estados Unidos están realizando los mismos tipos de operaciones; de hecho, fue en Inglaterra con el exitoso caso de Zopa donde todo se inició.
La tecnología ha abierto esta nueva opción y es cuestión de tiempo saber si ésta le asestará un duro golpe a la banca formal y clásica de los bancos, o si estos se adaptarán con soluciones similares al m-Banking que usan contra la falta de bancarización.
José Antonio Trujillo, CIO Perú