Llegamos a ustedes gracias a:



Reportajes y análisis

El futuro del ERP - Introducción

[26/11/2009] ¿Cuál es el futuro del ERP (Enterprise Resource Planning)? Pero qué pregunta más tonta, se estará diciendo usted en estos momentos. En primer lugar, predecir el futuro -especialmente en el mundo de la tecnología- es casi tan insensato como poner nuestra empresa en manos de especialistas en Ouija. Además, ¿acaso no estamos contemplando ya el futuro del ERP? Software como servicio, aplicaciones a pedido, colaboración corporativa 2.0, software de fuente abierta, virtualización, plataformas de nube. ¿Qué más se puede pedir?

En realidad, mucho más. Pero el futuro real del software corporativo no se basa exclusivamente en funcionalidad y en aplicaciones. No solo tiene que ver con estar al tanto de qué nuevas aplicaciones y modelos de entrega de software que pueden ser útiles para el negocio, sino también con mostrar una agilidad de reflejos tecnológicos que nos permita aprovechar rápidamente esas nuevas aplicaciones. Eso significa, no en los próximos 18 meses ni en el siguiente trimestre, sino en cualquier momento que los administradores de la línea de negocios necesiten realmente esa funcionalidad. O sea, cuestión de días.
Además, los equipos de CIO y TI deben estar seguros de que la arquitectura subyacente y las decisiones que han tomado (o que están tomando) en cuanto a los sistemas obedecen a una hoja de ruta que permite flexibilidad, definida en este caso como la capacidad de adaptar la tecnología de la empresa a los imprevistos del negocio conforme estos se vayan presentando. 
A partir de esa definición, resulta bastante obvio que el status quo del ERP, tan impredecible como se ve en Why Is ERP Still So Hard? (¿Por qué el ERP sigue siendo tan difícil? Ver artículos relacionados), tiene los días contados. La agresiva recesión global y el recorte de empleos así lo han demostrado.
Tras varias décadas trabajando con software corporativo, Jim Hayes, director global de la consultoría en Oracle de Accenture, está de acuerdo con quienes afirman que la recesión será un punto de quiebre en la historia del ERP. "Estoy convencido de que toda crisis representa una oportunidad. Ciertamente, hemos sido testigos de una crisis dolorosa pero que también puede resultar terapéutica, porque nos lleva a replantearnos las cosas."
Sin embargo, en el universo ERP, el cambio nunca llega ni rápida ni fácilmente. En su nuevo libro, Wired for Innovation (Conectados a la innovación) Erik Brynjolfsson, del MIT, y Adam Saunders, de The Wharton School, sostienen que cuando se trata de grandes inversiones en TI, como sistemas ERP, el retorno de ingresos sustanciales puede tomar entre cinco y siete años. Esto se debe a que las organizaciones actuales necesitan un lapso de varios años para realizar los cambios de amplitud corporativa que les permitan capitalizar realmente las nuevas aplicaciones y sistemas de TI, explican Brynjolfsson y Saunders.
¿Alguien cuenta con tanto tiempo en nuestros días? Me temo que no.
La recesión que transformó el futuro del negocio de software
Si algo positivo nos han dejado estos 18 meses de caos económico y comercial, es que las compañías, de todo tamaño, industria y lugar, han realizado un saludable y muy profundo replanteamiento de sus inversiones y estrategias en ERP. (En algunos casos podríamos agregar: ¡por fin!).)
¿Cuál es el costo real? preguntan  los CEO. ¿El beneficio es equivalente a la inversión?, quieren saber los CFO. ¿Los sistemas ERP estarán a la altura de nuestras expectativas?, insisten los gerentes de negocio.
Últimamente, cuando estos participantes protagónicos no se sienten satisfechos con las respuestas ofrecidas por los líderes de TI, se permiten el descaro de formular preguntas que alguna vez fueron consideradas casi como herejías: ¿Qué alternativas tenemos? ¿Tenemos que continuar con SAP u Oracle solo porque siempre hemos trabajado con ellos? ¿Y si probamos con software como servicio? Así, por ejemplo, Siemens, el gigante alemán de la electrónica y la informática, ha sido cliente de SAP por mucho tiempo y, justamente, por eso se armó un enorme revuelo cuando se filtraron rumores de que estaba cuestionando el mantenimiento de ERP y el acuerdo de servicio de soporte. Aunque Siemens y SAP lograron llegar a un acuerdo -muy poca gente conoce los detalles del mismo- los involucrados y las relaciones implicadas, hicieron que esta disputa marcara un antes y un después para el resto. Si Siemens desafiaba el status quo, ¿por qué los demás no podían hacerlo?
El cambio ya se podía respirar en el aire. La recesión no hizo más que acelerarlo.
En opinión del analista independiente Jon Reed, mentor de SAP y blogger (JonERP.com), los modelos arcaicos de precio (como los acuerdos de mantenimiento de ERP) y la lentitud de la innovación en los sistemas ERP, serán dos aspectos decisivos para la comunidad de proveedores en el futuro cercano. "La economía es un  transformador de las reglas de juego," indica. "Incluso cuando vuelva a su cauce, lo hará de manera tal que favorecerá modelos de negocio ERP muy distintos de los que predominaban anteriormente. Las compañías se pueden reinventar -dándole más flexibilidad a sus propuestas de servicio- y eso será un punto clave."
No nos equivoquemos: En los últimos tiempos, los proveedores de software corporativo han sentido el golpe de la crisis económica y se ven obligados a ser más tolerantes que antes frente a las objeciones de sus clientes. Para muchas de ellas, además, lo peor todavía no ha pasado: "Los grandes proveedores de ERP van a sufrir un fuerte remezón, y de alguna manera ya lo están sintiendo. Ya tienen varios rasguños", indica Reed. "Será realmente interesante ver cómo reaccionan ahora."
En la venerable SAP, que ha hecho miles de millones gracias a las instalaciones tradicionales de Big ERP, el futuro del ERP comenzó con la constatación tácita de que el cambio no solo era inevitable sino también positivo, tanto para la compañía como para sus clientes (y para los accionistas, como veremos luego.) "El software corporativo está atravesando una transformación muy significativa", opina Philip Say, vicepresidente de SAP Business Suite. Entre los conceptos que SAP ha adoptado para delinear su propio futuro en ERP, podemos mencionar: claridad, innovación, mejoras sin crisis, y software duradero.
"En cierto sentido, se trata de una respuesta a las necesidades y los deseos del cliente, [el futuro del ERP] tiene que ver con la simplificación", sostiene Say. "Estos sistemas cumplen funciones decisivas, y por lo mismo pueden resultar difíciles de implementar y administrar. [En SAP], hay todo un mundo de actividad orientado a hacer que el consumo, la inversión y la implementación sean más fáciles y que, en consecuencia, para el usuario final también sea más sencillo utilizar nuestros productos".
¿Les resulta poco creíble la nueva actitud Sí se puede de gente como Say y otros proveedores de Big ERP? En realidad, según Say, SAP está desafiando el pensamiento convencional" en torno al ERP, incluyendo el propio (y ya obsoleto) acrónimo. "Es irónico: en SAP estamos sumamente involucrados con la noción de ERP, pero cuestionamos la definición misma. Creo que ese es un cambio radical", afirma. "La percepción clásica consiste en que se trata de productos para finanzas, recursos humanos, back-office y punto. Yo no estoy de acuerdo con esa idea, porque he podido comprobar que las operaciones y la forma en que las aplican los usuarios [el software corporativo] ahora son muy distintas".
El sueño de la "única instancia global" llega a su fin
Un sistema ERP: instancia única y global de aplicaciones para software de negocios que manejan la integralidad de nuestro negocio y líneas de negocio, uniendo de manera uniforme las aplicaciones de CRM (Customer Relationship Management), cadena de suministros, y análisis de negocios. Eficiencia. Integración. Ahorro. Pocos dolores de cabeza.
Ese ha sido el sueño de muchas empresas y CIO desde el Y2K -un sueño que fue fomentado en gran medida por ávidos proveedores de ERP. Para convencernos, leamos este extracto de un artículo publicado en CIO en el 2003:
Bill McDermott, presidente y CEO de SAP America, fija su mirada en la pared de vidrio polarizado que rodea el recinto de la bulliciosa convención, y adopta el mismo tono que usó ante los ejecutivos [en el evento Sapphire de SAP]. "Tienen ERP. El siguiente paso es expandirlo al CRM y la cadena de suministro". La idea, dice, es controlar toda la información de una compañía estandarizando un sistema para el front-end y usando una fuente de datos para el front-back. Su voz alcanza el clímax cuando McDermott lanza el mensaje que SAP ha martillado durante todo la semana: Es tiempo de pasar a una instancia única.
En otras palabras, McDermott les está diciendo a los CIO que se olviden de los sistemas múltiples que sus compañías usan actualmente, que los borren del mapa y los reemplacen con un solo sistema ERP -con una almacén de datos- que sea usado en toda la compañía sin importar qué tan diversificada o diseminada geográficamente sea esta. Esta es, dice, la mejor manera de sacarle provecho a la inversión en TI.
Para muchas compañías, incluyendo SAP; ese sueño ya es parte del pasado: "El concepto está evolucionando, sugiere Say. "Hay bastante consenso en el sentido de que no es práctico optar por una instancia única para todas las funciones de una empresa global de grandes dimensiones.
Ese objetivo ya no es realista. Vivimos en mundo donde los sistemas múltiples tienen que trabajar en red, comunicarse abiertamente y necesitan contar con infraestructuras lo suficientemente sofisticadas para que el negocio pueda manejarlas".
Ese concepto "evolucionado que Say menciona consiste en lo siguiente: Las empresas pueden lograr consistencia y eficiencia en sus procesos de negocio, sin necesidad de usar un solo sistema que controle todo el panorama. 
Hayes, de Accenture, considera que para muchas -aunque no todas-empresas, la instancia única es un sueño que nunca se hizo realidad. "La homogeneidad fue un gran sueño, y creo que la industria ayudó a los clientes a dirigirse hacia él", indica, "pero como ocurre con muchos de nuestros sueños, las cosas no salieron como se esperaba, así que hay que cambiar de sueño". (Sin embargo, agrega, no es imposible obtener una instancia única y global: "Accenture lo ha hecho con su propio sistema ERP", destaca.) Hayes confía, no obstante, que las empresas no regresen a la época de "la locura del código spaghetti, los sistemas heterogéneos, la información no sincronizada y todo lo que eso implicaba".
Entonces, ¿cuál es el próximo paso? Un "justo medio," propone Hayes, "que aproveche los nuevos avances en middleware, herramientas de los grandes proveedores que permiten una integración fácil entre las bases de datos centrales y la infraestructura, y aplicaciones SaaS donde convenga". Es lo que él llama armonización
Todas estas capacidades se volverán aún más decisivas en el futuro. En primer lugar, dentro de poco muchas compañías enfrentarán la disyuntiva de "actualizar o no" cuando sus ERP resulten cada vez más anticuados: ¿Le guardarán lealtad a PeopleSoft, R/3, eBusiness Suite, JDE u otras versiones ERP, pese al riesgo de perder soporte de los proveedores (y abandonar los servicios de mantenimiento y soporte de ese proveedor para pasar a un tercero); o se entregarán a un nuevo y diferente paquete ERP, como una suite de fuente abierta o un sistema basado en nube? Segundo, las M&A (fusiones y adquisiciones por sus siglas en inglés) cobrarán auge conforme el crédito comience a recuperarse, y los sistemas ERP de las compañías que participen en estos acuerdos deben "poder responder con agilidad y rapidez a los cambios en los condiciones del negocio", explica Hayes.
Crispin Read, gerente general de márketing para Microsoft Dynamics ERP, que se orienta a las organizaciones medianas, habla de una tendencia que él ha denominado implantaciones "hub and spoke": las compañías más grandes usan suites Oracle o SAP ERP como sistema central de registro, y además utilizan paquetes de aplicaciones más pequeños, como Dynamics, en las subsidiarias, plantas y otras unidades operativas de la organización. "Todavía es muy reciente", agrega Read, "pero cada vez hay más compañías que adoptan este modelo".
¿Por qué? Un sistema de nivel II más pequeño resulta mucho más barato y se puede implementar con mayor rapidez que los sistemas BIG ERP en las instalaciones de la empresa que no necesitan tanta potencia ni tantos dolores de cabeza. 
"Con el ERP no se puede trabajar bajo la modalidad de talla única" señala Read. "La sede central de una organización de diez mil millones de dólares tiene necesidades diferentes que la oficina de operaciones locales ubicada en Australia. Y si intentamos implementarlos [SAP u Oracle] en todos lados, al final tendremos una solución corporativa instalada en una compañía mediana y los costos se dispararán".
¿Estamos quizá ante el resurgimiento de estrategias de aplicaciones de "lo mejor del mercado" para áreas de negocios verticales específicas -ya sea en la nube o en una instalación local- sin todas las complicaciones de integración de antaño? Bruce Richardson, jefe del departamento de investigación de AMR Research, piensa que sí: "El enfoque Burger King -hágalo a su manera con SaaS, en instalación local, BPO (Business Process Outsourcing)- forzará a los proveedores como SAP, Oracle e Infor a tomar una actitud más agresiva para ofrecer otros modelos de implementación".
La nube avanza, rápido
Llámelo como quiera: software como un servicio, computación a pedido, software basado en web, cloud computing. Poco importa, porque el software de negocios entregado a través de una conexión Internet y un browser ya es una realidad. Resistirse es inútil, estúpido y miope. De todas maneras, por el momento, nadie (salvo, quizás, por los proveedores de SaaS) está proponiendo la desaparición total de los ERP instalados localmente.
Pero conforme se vaya desvaneciendo el entusiasmo por las instalaciones locales de software comunes -que son caras y complicadas-, las opciones de software basado en web, y alojado ya sea en nubles públicas o locales, se volverán cada vez más atractivas para las compañías grandes y pequeñas que buscan aplicaciones de bajo costo y fácil utilización, señalan los analistas. (Cabe mencionar que si bien aparentemente el cloud computing está por todos lados, la definición de lo que es basado en nube o no depende estrechamente del proveedor que tengamos en frente -Salesforce.com se autodenomina "compañía basada en Cloud Computing corporativo"; NetSuite, como un proveedor de "suite de software de negocios basada en web" y sus negocios son prácticamente idénticos).
"Los superproveedores han construido una complejidad enorme para poder vender a través de varias verticales diferentes y en diversas industrias", explica Richardson de AMR. "Lo que ahora se necesita es simplicidad, y la gente de Salesforce.com y Workday lo tienen muy claro". (Oracle y SAP también están conscientes de esto, pero sus procesos son más lentos y costosos -ver: la saga del Business ByDesign y las dudas de Oracle.)
Jim McGeever, CFO of NetSuite, rinde tributo a Google por haber perseverado con la sencillez de su homepage cuando el mundo de los buscadores se estaba transformando en portales, a finales de los 90. El éxito de Google es, en cierta forma, una confirmación de que las aplicaciones web intuitivas y fáciles de usar son decisivas para el ERP, señala McGeever. El slogan acceso donde sea, en cualquier momento de NetSuite es la manifestación de la estrategia de un proveedor de once años que adopta la simplificación UI.
Para fines del 2009, las previsiones de Gartner indican que los ingresos globales del SaaS ascenderán a 7,5 mil millones de dólares, lo cual representa un incremento de 18% respecto los 6,4 mil millones de dólares del 2008. Para las aplicaciones SaaS ERP, en particular, Gartner proyecta un pequeño incremento de ingresos a nivel mundial: de 1,17 mil millones de dólares a 1,24 mil millones de dólares en el 2009. "La adopción del modelo de implementación on-demand ha seguido creciendo conforme sus proveedores extendían sus servicios a través de alianzas, ofertas de socios y, más recientemente, proponiendo y promocionando el desarrollo de aplicaciones de usuario a través de capacidades de plataforma como un servicio (PaaS)", precisa Sharon Mertz, director de investigación de Gartner, en un reporte. "Aunque su uso y adopción todavía están evolucionando, la implementación de SaaS aún varía entre los mercados de aplicaciones corporativas y los segmentos específicos de mercado, debido a la demanda de los compradores y a la aplicabilidad de la solución". Yendo aún más lejos, Gartner pronostica que el mercado SaaS mostrará un crecimiento consistente hasta el 2013, cuando los ingresos globales superarán los 14 mil millones de dólares para los mercados de software corporativo.
Desde un principio los proveedores de SaaS han tenido que luchar por el título de producto nicho, y Richardson, AMR, considera que la percepción actual es de que "la gente de SaaS sigue tratando de llevarse algunas migajas". Es muy probable que en el futuro tengan que librar batallas aún más duras, según prevé el analista de mercado Saugatuck Technology. Pese a las continuas y considerables inversiones en desarrollo y adopción de SaaS alrededor del mundo, "para fines del 2012 este modelo no será el estándar principal de TI", adelanta el reporte, "Un ciclo interminable de innovación". En cambio, continúa el informe, durante este periodo, SaaS será considerado principalmente como un importante "agente de cambio". Dos años después, en el 2014, será el momento del gran cambio, según Saugatuck: "SaaS se convertirá en parte integral de la infraestructura, los sistemas de negocios, operaciones y desarrollo en todos los aspectos de las firmas de usuario, con algunas variantes en términos de status y roles dependiendo de la región y la cultura de negocios".
Y el futuro de la computación en la nube también se presenta prometedor: David Cappuccio, jefe de investigación de Gartner para los equipos de infraestructura, la colocó entre las principales tendencias que afectarán el uso de tecnología en las empresas durante los próximos cinco años. Las proyecciones de ingresos de los servicios de nube, según IDC, aumentarán de 17,4 mil millones de dólares en el 2009 a 44,2 mil millones de dólares en el 2013.
Por supuesto, todas las proyecciones y especulaciones pueden sufrir cambios sin previo aviso, pero una vez que las más leales compañías de instalación on-premise prueben los servicios de nube y el SaaS, querrán probar más, sin importar qué tan insignificantes les parezcan esas infidelidades a los proveedores de Big ERP, advierten los analistas. McGeever, de NetSuite, se ufana de que el proveedor "obtiene más incremento de ingresos vendiéndole a nuestra base instalada de lo que obtenemos nosotros por los nuevos negocios".
Los que ya se pasaron a esta nueva alternativa afirman que han visto la luz. Todd Pierce, CIO de Genentech, una compañía de biotecnología con sede en San Francisco que maneja un negocio de 13 mil millones de dólares, compró, entre otras cosas, una suite Google Apps para 18 mil cuentas y ha pasado la funcionalidad ERP a aplicaciones iPhone. En una entrevista con Abbie Lundberg (ex editora en jefe de la revista CIO), Pierce plantea una convincente visión  de los grandes ahorros, beneficios y revolucionarios factores de usabilidad que Genentech ha descubierto al migrar sus aplicaciones de software corporativo a modelos de distribución de software basados en web y en cloud computing.
"Están ocurriendo muchas cosas que son buenas para los usuarios, para la profesión de TI, para los negocios. Todo es bueno, bueno, bueno", señala Pierce. "Los que están frenando esta adopción son los predicadores del pasado, los preservacionistas. Todos esos intereses que rodean el edificio del software corporativo.... la computación de nube es un sueño hecho realidad".
Thomas Wailgum, CIO.com