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Reportajes y análisis

El futuro del ERP, Parte II

[03/12/2009] ¿Tiene datos? Entonces, deles algún sentido

Desde los primeros tiempos de la captura electrónica y automatizada de la información sobre finanzas corporativas, operaciones, cadena de suministro, recursos humanos y ventas -que se convirtió, más o menos, en lo que conocemos como ERP- las compañías han gastado acumulativamente miles de millones, siendo optimistas, en administrar y tratar de darle valor a sus vastos depósitos de datos.
Jim Hayes de Accenture, director global de la consultoría en Oracle, afirma que las compañías saben lo que quieren hacer -comprenden el valor de la inteligencia de negocios y de los informes analíticos para sus usuarios- pero muchas veces se bloquean. "Sabemos cómo realizar procesamiento de transacciones. Sabemos cómo cerrar libros, capturar órdenes, preparar presupuestos, asignar stock y brindar soporte al negocio con ERP", explica. "Pero el desafío era usar todos esos datos y convertirlos en información. Muchos clientes preguntaban cómo podíamos ayudarlos a capitalizar el valor de los datos. Y en eso nos sorprendió el terremoto económico. De repente, hubo que enfrentar un dramático cambio de planes: la reducción de costos". Y muchos de esos proyectos que esperaban ser "capitalizados", agrega, han quedado en stand by.
En nuestros días, las empresas están inundadas con terabytes de datos: sus propios datos internos; datos de clientes y socios, así como nuevos flujos "no estructurados" de datos -provenientes de redes sociales basadas en Internet y dispositivos móviles-. Sin embargo, a que no adivinan: esto es solo el comienzo. Durante los próximos cinco años, Gartner predice que la cantidad de datos corporativos crecerá en un delirante 650%. Y la gran mayoría de esos datos será de tipo no estructurado, lo que quiere decir que no estarán incluidos ni vinculados a ninguna base de datos en particular, subraya Gartner. Este vertiginoso crecimiento, opina David Cappuccio, jefe de Gartner para investigación de los equipos de infraestructura, en un artículo de CIO.com, "nos va a costar muy caro si no le prestamos la debida atención".
Philip Say, vicepresidente de SAP Business Suite, considera que, en efecto, esta área es "una de las más interesantes en términos de innovación dentro de la compañía. "La profundidad, el volumen, la sofisticación detallada de todos los datos generados -por los sistemas corporativos, e-mail y otros- es como si estuviéramos alcanzando un punto en que las cosas se vuelven casi inmanejables para el usuario final y no hay más alternativas para la empresa", agrega Say. "En nuestra visión del futuro, esta es una de las áreas más vibrantes en que SAP está invirtiendo".
Say se refiere a la adquisición de Business Objects, a las herramientas y aplicaciones analíticas y los desarrolladores abocados a asumir este reto. También alude a las nuevas herramientas "in-memory" de SAP y a las técnicas orientadas a manejar grandes bloques de datos corporativos de maneras más veloces, fáciles e intuitivas que en el pasado. "Esto dará lugar a una nueva definición de lo que conocemos como ERP", pronostica.
Sin embargo, estos datos no estructurados también pueden representar una gran oportunidad para que otros jugadores menos conocidos en la canchas del ERP irrumpan en el mercado. Por ejemplo, Google posee y opera virtualmente el mercado de data no estructurada. ¿Y si Google diera un paso hacia el espacio de aplicaciones de negocios? En el Simposio de TI de Gartner 2009, el CEO Eric Schmidt no trató de ocultar el hecho de que Google tiene diseños en el mercado corporativo. Schmidt pronosticó que, para Google, los negocios corporativos pueden representar miles de millones de dólares, en sus propios términos: algo "colosal". La compañía de 11 años tiene la mirada puesta en Microsoft; recientemente renovó su suite Google Apps alojada para hacerla más atractiva para los usuarios del sector gobierno (según un artículo de Computerworld.com, anunció planes de ajustar sus servicios de computación en la nube para varias agencias federales). Google Wave apunta al espacio de aplicaciones colaborativas (hello, Microsoft Sharepoint), y Android se dirige al nicho móvil con la estrategia de extender la empresa a servicios móviles. Sin embargo, al menos por ahora, no son pocos los CIO que ven a Microsoft como el malo conocido y no como el bueno por conocer.
Al analista independiente Jon Reed -mentor de SAP y blogger en JonERP.com-, se le hace difícil imaginarse a Google construyendo una suite ERP o comprando una compañía de ERP, "sería muy radical," opina. Sin embargo, "si alguna compañía tipo Google puede presentar una manera de organizar toda esta data no estructurada en un entorno basado en la nube, y además logra conectarla a una plataforma estructurada -uniendo así la información estructurada y la no estructurada- estaríamos ante algo realmente importante", asegura Reed. "Imagínense lo patéticas que son estas grandes compañías por ahora. No tienen ninguna visibilidad en ese sentido".
Al respecto,  Hayes, de Accenture, agrega: "Mirando unos cinco años hacia atrás, nos daremos cuenta de que la data no estructurada fue otra fuerza renovadora con la que no habíamos contado".
El futuro de los superproveedores
¡Atención superproveedores! Suena como una línea de la película Transformers: tenemos OptimusOracle, IBM-Bot, MicroScream y MegaSAP. (Mejor no pregunten de qué lado se encuentra cada uno.)
Los gigantes del hight-tech, Microsoft, IBM, SAP, Oracle y HP (conocidos como "MISOH" por las siglas iniciales de sus nombres) han redefinido la industria del software corporativo con adquisiciones costosas, audaces y estratégicas que han llevado a una consolidación masiva. Tal como muestra un cuadro de Forrester Research, en el mundo ERP, SAP y Oracle le llevan la delantera a los otros proveedores.
Oracle, en especial, nunca se ha hecho problemas respecto a las adquisiciones arriesgadas (lo cual llevó a un analista de la industria a decir que Oracle es a la industria de software, lo que los Yankees de New York al deporte de la canasta). Con 8.8 mil millones de dólares en efectivo a su disposición y varios "buenos tratos" pendientes, cabe esperar que Larry Ellison & Co. seguirán haciendo compras sorprendentes.
En el reporte El estado del ERP en el 2009: las fuerzas del mercado impulsan la especialización, la consolidación y la innovación (requiere subscripción), el analista principal de Forrester, Paul Hamerman, se muestra confiado en que la tendencia de la consolidación continuará guiando los pasos de Oracle y sus semejantes. ¿Las razones? Impulsar sus ingresos recurrentes (provenientes de los nuevos clientes y los cargos por mantenimiento); eliminar a la competencia (como por ejemplo, la adquisición hostil de de PeopleSoft por parte de Oracle); establecer su presencia en nuevos mercados (incursionar en nuevas industrias, jugadas verticales, segmentos de clientes o territorios); complementar plataformas y servicios (en los cuales IBM compraría aplicaciones ERP), y encontrar joyas tecnológicas" (como compañías de software poco aprovechadas que tengan una propiedad intelectual valiosa"), escribe Hamerman.
¿Todavía quedan firmas de software corporativo para comprar? Si bien desde inicio del siglo su número se ha reducido significativamente, aún queda más de una docena disponibles.
Dejando de lado las adquisiciones, ¿cómo enfocarán el futuro los proveedores de ERP? Al igual que los robots de las películas de Transformer, el grupo "MISOH" y otras entidades tradicionales del ERP tendrán que cambiar sus "formas" y estrategias para ponerse a tono con los tiempos (y, de alguna manera, ya lo han hecho). Esto significa adoptar -en lugar de rechazar- los modelos de entrega de software on-demand y SaaS. Sin lugar a dudas, cada vez oiremos menos ejecutivos de Big ERP despotricando contra la computación en la nube, como hizo Ellison, de Oracle, a comienzos del 2009.
Por ejemplo, en una entrevista concedida en el 2008 a ZDNet, Harry Debes, CEO de Lawson Software, proclamó que la industria del SaaS "colapsaría" en dos años. En la entrevista, Debes también dijo que Lawson era un muy feliz usuario de Salesforce.com. Meses después, durante una entrevista con CIO.com, Debes insistió en lo mismo, agregando que la reacción de los clientes de Lawson en aquella época, en la que no querían una solución SaaS, era muy convincente". Las cosas han cambiado. Ahora, dice Debes, "soy un gran fan del cloud computing", aunque, asegura, su negocio de instalación local todavía tiene un futuro prometedor. 
Los líderes de la industria, como SAP y Oracle, están comenzando a sentir los pasos de NetSuite, Workday, Salesforce.com y otros proveedores que ofrecen alternativas sólidas. Pese a todas sus promesas tecnológicas, Business ByDesign, la propuesta on-demand de SAP para mercados medianos, es casi un enigma. El hecho es que SAP ha dado un traspiés, al menos desde una perspectiva de marketing -o sus ejecutivos prometieron más de lo que podían cumplir o manejaron muy mal las enormes expectativas de los clientes y los socios-: limitar el servicio a un reducido grupo de sus clientes. Dicho sea de paso, SAP ha incorporado nuevos atributos y correcciones (por ejemplo, la integración de las herramientas de Business Objects, una de sus adquisiciones). Si todo sale según lo planeado, en el 2010 asistiremos a la fiesta de presentación en sociedad de Business ByDesign.
En el lado de Oracle, la nueva generación de su suite Fusion Applications tiene dos alternativas: ser la carta que cambie el juego a su favor o convertirse en un agujero en el bolsillo de sus clientes. Sin embargo, al igual que Business ByDesign, Fusion Apps sigue siendo una gran interrogante a pesar de que estamos casi en el 2010. Según un reciente reporte de China Martens, analista de 451 Group, estas son algunas de las preguntas que aún no tienen respuesta: ¿Cómo fijará Oracle los precios de las licencias de Fusion Apps? Oracle ha anunciado que las aplicaciones estarán "listas para SaaS", ¿pero qué significa eso en realidad? ¿Qué impacto tendrá la compra de Sun Microsystems en Fusion Apps? ¿Y qué pasará con los clientes de Oracle que no deseen seguir el camino de Fusion Apps? (Oracle declinó nuestras numerosas solicitudes de entrevista sobre el futuro de sus propuestas ERP).
"Cada vez que Oracle o SAP hablan sobre sus esfuerzos entorno a SaaS ERP, dan la impresión de estar dándoles los toques finales a sus proyectos", escribe Martens en su reporte de noviembre sobre SAP y Oracle. "Todavía queda mucho por mejorar antes de que sepamos si lo que tenemos son cisnes o pavos".
Con la década a punto de terminarse, finalmente muchos proveedores se han decidido a prestar oídos a los que sus clientes dicen. Sin embargo, también hay que tener contento a otro patrón más poderoso: los accionistas. En consecuencia, el futuro de los ERP no solo será dictado por lo que los clientes quieren y necesitan, sino también por la habilidad de los proveedores para satisfacer a sus accionistas, aumentar los márgenes y pagar dividendos. Finalmente no es nada personal, son solo negocios.  
CIO: ¡que pasen las herramientas analíticas ERP!
Ciertamente, los proveedores de instalaciones tradicionales on-premise soportan una gran presión para diversificar sus mecanismos de entrega de software. Pero los CIO sufren la misma presión -quizá incluso más-conforme avanza el nuevo siglo. "La rápida proliferación de las soluciones SaaS dentro de las organizaciones requiere de un fuerte liderazgo por parte de los CIO para coordinar las estrategias de datos, procesos de negocios e integración de meta-data", escribió en agosto Ray Wang, socio de estrategia corporativa de Altimeter Group.
El negocio reclama especialmente data analítica digerible, usable y coherente en las funciones corporativas. Un estudio realizado en el 2009 por IBM entre más de 2500 CIO globales arrojó que la prioridad número uno de los CIO es "aprovechar la información analítica para obtener ventajas competitivas y mejorar la toma de decisiones en el negocio. Un aplastante 83% de los encuestados respondió que la BI (business intelligence) y la información analítica -"la capacidad de detectar patrones en una gran cantidad de datos y extraer directivas aplicables"- son las herramientas con las que esperan mejorar la competitividad de sus negocios.
Muchas compañías se encuentran actualmente ante una paradoja: si bien la inestabilidad económica ha obligado a tratar de reducir costos y "hacer más con menos", eso muchas veces significa descuidar este almacén de datos y correr el riesgo de ponerse en una situación de "más es menos", advertía en julio último un reporte de Aberdeen Group (solicita registro). "La capacidad de proveer un mejor soporte a la toma de decisiones con datos corporativos integrados, es un factor importante para convertir la data en una inteligencia activa", escriben los analistas de Aberdeen. "La relación de sinergia entre ERP y BI puede ser una tormenta perfecta que dé lugar a un rendimiento y una visibilidad mejorados".
Hamerman, analista de ERP, escribe en el reporte Forrester que la información analítica embebida representa una funcionalidad clave para el futuro: "En vez de tener que abandonar la aplicación y activar herramientas separadas de reporte y análisis, las aplicaciones ERP se dirigen hacia el análisis embebido dentro del contexto de la aplicación misma", precisa. "Esto se puede apreciar en una serie de productos entre los que se incluyen Epicor 9 y, el aún por lanzarse, Oracle Fusion Applications". Muchos proveedores ya están enfilando sus armas hacia este terreno tan fértil (algunos lo calculan en 100 mil millones de dólares). IBM, por ejemplo, está tomando un gran impulso en el mercado de herramientas analíticas gracias a la combinación de SPSS, una de sus adquisiciones, con su hardware, software y líneas de servicio de negocios.
¿Cómo responderán los CIO a las demandas de ERP y BI? Nectarios Lazaris, CIO de la firma de diseño arquitectónico Woods Bagot, con sedes en Dubái, Bangkok, London y Hong Kong, dice que lo está haciendo lo mejor que puede. "Necesitamos un sistema ERP para hacer una serie de pronósticos predictivos que nos permitirán elaborar diferentes modelos de proyecto y escenarios", señala. Lazaris describe el complejo proceso que sigue Woods Bagot para competir en los nuevos negocios y cómo, por lo general, estos proyectos globales siguen su curso -abarcando datos no estructurados e información de todo el planeta- y lo que suele hacer para visualizar mejor esa data.
¿Misión cumplida? "Sí, pero con un gran nivel de dificultad y, supongo, mucho escepticismo sobre el resultado", responde. De hecho, Lazaris lamenta que los usuarios todavía tengan a veces más afinidad con Microsoft Excel que con el sistema ERP (que prefiere no mencionar). "A veces [como CIO] uno tiene que asimilar algunos golpes de parte de los usuarios. Tienes que dar un paso atrás, intentar conversar con el ejecutivo de cuentas y con el proveedor ERP, y hacer lo posible para que las cosas salgan mejor la próxima vez. Pero mi gente dirá: Por qué un sistema ERP no puede ser tan poderoso como Excel, lo cual es irónico".
Este no es el futuro del ERP pero, casi en vísperas del 2010, bien podría ser la realidad de muchos CIO.
Hablemos sobre la nueva generación
Nunca antes, en sus casi cuatro décadas de historia, los vientos de cambio habían soplado tan fuerte en el ecosistema ERP: nuevos modelos de entrega de software, nuevos acuerdos de licencias, nuevas ofertas de interfase de usuario, nuevas opciones de soporte, nuevo énfasis en el valor. Para los analistas, todos estos cambios son muy positivos: "Ahora el valor es lo más importante", opina Hayes de Accenture.
"Con tantas tendencias diferentes para el futuro, los CIO tendrán que acostumbrarse a definir mejor el valor: El TCO (total cost of ownership o costo total de propiedad) es tanto, el incremento de ingresos es tanto, y las mejoras en ventas diarias ascienden a tanto; ese es el valor de negocio que obtendremos usando esta aplicación".
No es que las compañías estén reduciendo gastos en sistemas relacionados a ERP, de hecho es todo lo contrario: las inversiones en ERP siguen encabezando la lista de las inversiones corporativas en TI y en el 2009 mostraron ser "a prueba de recesión".
Es solo que la recesión, sumada a varios años de retorno poco satisfactorio, ha terminado por introducir una estrategia: dejar que los ERP seencarguen del back-office (como planillas y recursos humanos), pero asegurarse al cien por ciento de que los usuarios del front-line no tengan que soportar las banalidades y la inflexibilidad de los ERP del pasado.
El consultor Reed lo resume de esta manera: "Dame poder. Dame las herramientas para crear procesos de diferenciación que me permitan definirme respecto a mis competidores. Y hazlo de manera que sea más fácil para mí, que no me vea obligado a contratar 100 programadores. Dame los ladrillos para organizar todo rápidamente, que apenas haya algo de ruido al fondo, y déjame libre para concentrarme en lo que nos hace mejores que las otras compañías. Eso es lo que los clientes esperan y lo que quieren en realidad".
Thomas Wailgum, CIO.com