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Reportajes y análisis

El futuro cercano para nuestro país

[29/12/2009] Anticipar el devenir económico de un nuevo año es, sin duda, el tema favorito de las publicaciones especializadas en economía. Por ello, no es de sorprender que en estos momentos se esté preguntando ¿por qué entonces CIO se ha acometido a esta tarea? La respuesta es sencilla: porque consideramos que los CIO son también hombres de negocio. Y al igual que los otros ejecutivos de la firma deben encontrarse al tanto de lo que le depara la economía local y global a su empresa.

Además, son estos los días en los que los especialistas se animan a lanzar sus conjeturas con respecto al tema. Nosotros tomamos una de ellas -de las más autorizadas- para presentarles lo que podría ocurrir el próximo año. Eduardo Morón, actual catedrático de la Universidad del Pacífico, ha sido viceministro de Economía del actual gobierno, así que tiene mucho que decir con respecto al futuro de la economía. Las siguientes son sus explicaciones con respecto a lo que le ha ocurrido al mundo en este año y sus perspectivas para el futuro cercano.
El contexto global
La reunión en la que se hicieron públicas las perspectivas para la economía peruana no pudo haber caído en mejor momento. La agencia calificadora Moodys acababa de otorgarle el grado de inversión al Perú, luego de un largo periodo de espera por parte del país. Dominion Bond Rating Service (DBRS) de Canadá fue la primera de este tipo de agencias que se animó a otorgarle dicho grado al país en octubre del 2007, y ya en ese entonces Moodys señalaba que estudiaba el caso peruano.
Pero se le adelantaron. La agencia Fitch Ratings, en abril del 2008, y Standard & Poors en julio del mismo año, habían elevado al Perú al grado de inversión (obtener al menos 44 puntos en un rating que va del 1 al 77), y con ello incrementado sus posibilidades de captar inversión en el mercado global. Moodys se resistía pero al fin dio su brazo a torcer antes que finalice el 2009.
La noticia ha incrementado el ya creciente optimismo con respecto a las perspectivas económica del país para el 2010; sin embargo, hay que ser claros, aún existen fuentes de potenciales riesgos para el próximo año, tal y como señaló Morón.
Diría que hay tres temas que van a marcar el contexto global del próximo año. En primer lugar la evolución del Producto. Claramente el riesgo de una gran crisis destructiva de la economía mundial ha pasado. Las políticas económicas lanzadas para enfrentar la crisis han logrado que la economía vuelva a tener más dinámica, pero lo que estamos viendo -y esa es una de las potenciales fuentes de incertidumbre para el próximo año- es que ese rebote, ese dinamismo, no se encuentra garantizado, hay mas bien dudas con respecto a ese dinamismo, sostuvo Morón.
El segundo tema global que destacó el investigador fue la inflación. Si se observan las expectativas de inflación, especialmente la de Estados Unidos, se puede apreciar que ésta ha venido subiendo, pero manteniéndose muy baja (de 0% a 2%). Esto indica que el temor de que la inflación pueda ser una amenaza para la economía mundial debería ser descartado.
Por último, el tercer tema lo constituyen las tasas de interés. Países como Australia, Noruega e Israel ya han incrementado sus tasas de interés, y en más de una ocasión (Australia lo ha hecho tres veces). Y esto es signo de que estos países consideran que lo que se viene es una economía mundial mucho más dinámica.
Uno baja la tasa de interés cuando hay recesión, pero la sube cuando cree que el dinamismo está reapareciendo. Australia, que es un país que vemos con mucho interés -porque al igual que nosotros exporta commodities, es muy abierto y enfrenta los mismos shocks que Perú- ya viene subiendo tres veces su tasa, y está desarmando el paquete de estímulo que inicialmente construyó, detalló Morón.
A pesar de las coincidencias que se puedan encontrar con otros países, Morón también advierte que el ritmo de la recuperación mundial va a ser muy desigual.
Por ejemplo, países como España o Italia van a pasar por un proceso de recuperación que puede durar hasta el 2013 o el 2014. De hecho, se tiene previsto que España vaya a alcanzar los niveles de PBI que tenia antes de la crisis recién dentro de cinco años.
A pesar de esto, como señala el investigador, la gente no ha percibido en nuestro país las reales dimensiones de la crisis por la que hemos pasado. Una de las cosas en las que insisto es que la gente no se da cuenta del tamaño del golpe que hemos recibido. Si uno observa lo que le ha pasado al mundo durante la crisis, se puede ver que ha sido un evento terrible.
Hemos sido testigos de caídas del comercio mundial del 50%, en términos de valor; y de 40%, en términos de volumen. Son caídas masivas del comercio global; el golpe que hemos recibido desde afuera ha sido brutal, y por ello es tan destacable que a pesar de ese inmenso golpe estemos parados, sostuvo Morón.
En general, el escenario exterior ha sido negativo, pero de todos los países hay uno que merece nuestra particular atención: Estados Unidos, nuestro principal socio comercial.
La superpotencia no solo es el motor de la economía mundial sino que también ha sido la fuente de la crisis. Por ello, es muy importante vigilar los indicadores económicos que muestra en la actualidad. Y de entre todos ellos hay uno que llama poderosamente la atención: su déficit fiscal.
Este indicador se encuentra ahora en medio de una coyuntura bastante anecdótica pues se prevé que para los siguientes años, Estados Unidos se va a encontrar en la misma situación en la que se encontraba Perú en los años 80.
Y si alguien hace memoria podrá recordar que, en aquellos años, la forma en que se enfrentó aquel problema no fue la más saludable: creando inflación. ¿Podría hacer Estados Unidos inflación? Es improbable, de acuerdo a Morón, aunque no del todo ilógico. ¿Por qué?
El gran déficit fiscal de la superpotencia esta siendo financiado por los Bonos del Tesoro, los cuales no se encuentran indexados a la inflación, sino que son nominales. Es deuda expresada en dólares corrientes, señala Morón.
Por ello los bonos que han estado comprando los bancos asiáticos -especialmente los de China- son bonos en dólares corrientes cuyo valor, de manera muy sencilla, podría reducirse con un incremento en los niveles de inflación.
Sin embargo, para mi, este temor esta poco justificado. Lo que hay que entender es que cuando vemos un déficit tan grande, lo que vamos a encontrar detrás de ese financiamiento es a mucha gente dispuesta a tomar estos papeles. La gente esta voluntariamente tomando deuda de Estados Unidos porque cree que ese papel tiene bajo riesgo y no se va a optar por la inflación, asegura Morón.
A nivel local
Lo bueno es que en el frente interno las noticias son más positivas que en el externo. Y por ello no es de extrañar que Moodys le haya otorgado el ansiado grado de inversión al país.
El Perú, como señala Morón, no ha pasado por una crisis crediticia -el crédito ha crecido todo el tiempo-, no ha sufrido ninguna crisis cambiaria, y no ha padecido una recesión en los términos clásicos (una caída sostenida del producto acompañada por una caída en el empleo). Ciertamente, ha sufrido una breve interrupción del crecimiento, pero ningún banco o institución ha quebrado.
El empleo -a diferencia de lo que ocurrió en la crisis del 1997-1998, cuando se derrumbó en todos los sectores- no ha caído significativamente, aunque ciertamente sí se observa que el empleo asociado a manufactura y exportaciones ha sentido con mayor fuerza la crisis internacional.
Tampoco se ha producido ningún desequilibrio macroeconómico. El país no ha transitado por ningún gran déficit fiscal (siempre se ha mantenido por debajo del 2% del PBI), desbalance externo (también, siempre por debajo del 2% del PBI), o una gran inflación (siempre menor al 2%), ni tampoco se ha observado una gran depreciación del tipo de cambio. Nuestra capacidad de absorción de la crisis ha sido muy buena.
Particularmente, si se observa el desarrollo del PBI, se puede observar que éste se desaceleró desde el 2008 pero que en julio del 2009 esa desaceleración se acabó, y lo que se percibe en la actualidad es una rápida recuperación del mismo.
Ahora la duda es cómo será esa pendiente, si va a ser empinada o será una salida de la crisis mas bien moderada. En general siento que hay un optimismo fervoroso en los distintos analistas y en los empresarios que empiezan a decir que el 2010 va a ser un año espectacular. Yo siento que somos exagerados y creo que por los riesgos externos ese optimismo no esta garantizado, apunta Morón.
Ciertamente, hay motivos por los cuales se puede ser optimista y el principal es que el dinero va a estar barato.
Las tasas de interés en el mundo se encuentran excesivamente bajas y eso hace que los capitales busquen rentabilizar esos recursos. Y cuando los inversionistas busquen dónde enviar los capitales, el Perú va a destacar de entre sus vecinos. Esa es la principal razón por la cual uno podría ser marcadamente optimista sobre el futuro.
Si uno observa los CDS -que es el premium que le ponen a cuánto más tienes que pagar para garantizar deuda peruana- el Perú se encuentra al nivel de Polonia o Israel, que son países que tienen cuatro grados de inversión por encima de nosotros. Entonces, el mercado está viendo al Perú, no en el primer escalón del grado de inversión, sino cuatro grados por encima. Por ello, creo que el próximo año Standard & Poors y Fitch puede que nos suban un grado de inversión más. Y esas van a ser noticias extremadamente positivas para el Perú, y eso sin duda hará que el Perú crezca más el próximo año, observa el analista.
Y eso es lo que esta comenzando a pasar. Los inversionistas consideran que la situación va a mejorar mucho en los siguientes meses y por tanto uno podría esperar que la inversión -en un contexto en el que va haber financiamiento barato- va a ir a contramarcha de las brutales caídas que tuvimos en este año (20%) situándose entre un 5% al 10%.
¿Cuáles son los pronósticos? De acuerdo a Morón, es probable que el país crezca aproximadamente 5% el próximo año. Sin embargo, Morón nos advierte que no debemos ver esta cifra como algo demasiado importante. Actualmente, las personas se encuentran muy preocupadas con respecto a la velocidad de crecimiento con la que vamos a ingresar al 2010, pero igual atención nos debería merecer el ritmo de crecimiento con el que vamos a concluir el próximo año, el cual va a ser significativamente más lento.
Riesgos globales
Nuevamente, hay que hacer hincapié en que los riesgos que más nos deben preocupar son los que provienen del exterior. Y el primero de ellos es que aún no sabemos que tipo de salida estamos experimentando. ¿Se trata de la famosa V o una Vv?
En el primer caso, la caída ha sido abrupta (siguiendo la forma de la letra V) y la salida es recta y creciente. En el segundo se puede producir un segundo bajón pero no tan intenso como el primero. Morón descartó lo que otros economistas planteaban: la W, que implicaba otra fuerte caída de la economía mundial.
Otro de los riesgos globales que se debe enfrentar es la posibilidad -muy grande- de que nos encontremos ante una recuperación sin empleo entre los principales socios comerciales del país. Hay que entender que esta es una crisis estructural para Estados Unidos; y si se observa a Europa, el panorama es incluso peor.
Lo que tenemos es que el consumidor de Estados Unidos ha pasado por esta crisis de manera brutal, le han pegado en su riqueza de manera muy fuerte. Tiene unas perspectivas de empleo que aún son bastante inciertas y por tanto va a estar forzado a comportarse como nunca se comportó: ahorrando. Y eso va a afectar al dinamismo de la economía, sostiene Morón.
Si se observa el periodo desde la Segunda Guerra Mundial en adelante, se puede apreciar que después de las recesiones las tasas de desempleo de Estados Unidos siguieron subiendo. Por ello, es probable que en esta recesión la tasa de desempleo de este país pueda llegar a 11% o 11,5%, lo que va a constituir un pico histórico y una terrible noticia para el consumidor estadounidense.
Y esto es importante para el mundo, ya que lo que consume un estadounidense lo consumen seis consumidores chinos. A pesar del gran crecimiento económico del gigante asiático, el consumidor chino no es reemplazo del consumidor de Estados Unidos. De hecho, no existe reemplazo para este gran consumidor mundial.
Morón también llamó la atención sobre la excesiva liquidez que se encuentra actualmente en el mundo.  Algo de lo que sí nos tenemos que preocupar es de este ambiente de excesiva liquidez. Nuevamente, vamos a tener un escenario como el que creó la burbuja financiera: un enorme periodo de abundante liquidez que busca rentabilidad en lo que sea. Entonces el dinero va a entrar a mercados a los que no debería entrar, a activos a los que no debería entrar y va a financiar cosas que no debería financiar, y lamentablemente creo que eso está en el escenario del 2010 para el resto del mundo, sostuvo Morón.
Por otro lado, la gran afluencia de capitales -producto de la gran liquidez mundial y de la buena posición macroeconómica del país- tiene una cara negativa: su ingreso masivo puede ocasionar una gran apreciación del tipo de cambio, es decir, una baja del dólar con respecto al sol. Esta situación haría menos competitivo al país y complicaría el escenario al sector exportador.
Pero cerremos con optimismo la reunión, agregó. Podemos decir que Perú, en la última década (2002-2009), le ha ganado a todo el mundo menos a cuatro países: China, India, Vietnam, y Kuwait. Y eso ha sido notable, esa capacidad de aprovechar una buena oportunidad ha sido lo más notable de la década. La próxima década será de menos crecimiento, pero si uno mira las perspectivas de largo plazo con respecto a sus vecinos, Perú siempre es puesto por encima. Hay una sensación de que al país puede irle mucho mejor que a sus vecinos, concluyó entusiasta.
Jose Antonio Trujillo, CIO Perú