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Reportajes y análisis

El valor de un MBA

[09/02/2010] Nunca ha sido tan evidente la necesidad de contar con un estudio de postgrado como en la actualidad. El título universitario se ha convertido en moneda tan común que ya no representa una ventaja comparativa para ningún profesional. Es entonces que el ejecutivo de TI tiene que sentarse a meditar su siguiente paso: ¿qué estudiar? ¿Un postgrado de especialización o una maestría de administración de negocios?

Sin que el estudio de uno implique el abandono del otro, queda claro que son cada vez más los profesionales de TI que escogen estudiar un MBA, no solo para avanzar académicamente sino para ser más competitivos en el mercado laboral. Un MBA complementa los estudios tecnológicos y prepara al profesional para la gerencia de una compañía, desde una perspectiva de negocios.
Pero ¿cuál escoger? Son muchas las opciones y ante ello decidimos preguntar a algunos profesionales que ya pasaron por uno de estos programas, su experiencia en los mismos. Lo vivido por ellos es un valioso relato de las formas en que los futuros MBA de TI pueden escoger el programa que consideren más conveniente para ellos. La experiencia aquí mostrada -junto con la información brindada por las propias escuelas- servirá para realizar la mejor elección.
¿Por qué un MBA?
Creo que, llegado a un momento de la vida profesional, toda persona percibe que su desarrollo llega a estacionarse y sientes que o haces algo al respecto o el mercado puede dejarte de lado. Yo venia de dos años de ser jefe de proyecto, había tenido un proyecto de casi un año y medio, bastante interesante, y creo que había llegado el momento de arriesgarme, porque al final la maestría es eso, un riesgo, afirma el Ing. de Sistemas de la UNI, Raúl Chiquillán Salcedo, egresado de la maestría en Dirección de Empresas, a tiempo completo, del PAD, Escuela de Dirección de la Universidad de Piura.
Uno de los motivos por lo que los ejecutivos de TI estudian una maestría en administración de negocios es que estos estudios se han convertido prácticamente en paso obligatorio para aquellos que desean seguir subiendo en su línea de carrera. Los conocimientos adquiridos durante la etapa de pre grado, generalmente, son orientados hacia el uso de la tecnología, pero poco enfocados en sus aplicaciones de negocios o en la gerencia de una unidad empresarial.
Las habilidades que implican la dirección de una compañía son ahora más importantes que nunca, pues, como señalamos anteriormente en CIO PERÚ, el nuevo rol del CIO obliga a los profesionales de TI a enfocarse más en los negocios, a hablar el mismo idioma que el ejecutivo de finanzas, de márketing o administración, todos deben hablar el lenguaje de los negocios. Eso es precisamente lo que buscan los profesionales de TI que ingresan a los programas de MBA.
Creo que la maestría cubre muy bien este aspecto, porque hay una mixtura de profesiones en la maestría; puedes encontrar psicólogos, abogados o biólogos, carreras que hace unos años no era usual en una escuela de negocios, sin embargo la maestría logra homogeneizar [a los profesionales], agrega Chiquillán.
Un argumento similar se puede encontrar en otros profesionales que han decidido también por una maestría.
Por ejemplo, Oscar Pizarro, gerente de ventas de la Unidad de Negocios de Salud Ocupacional, Seguridad y Servicios de Protección de 3M Perú, estudió ingeniería industrial en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) -la misma casa de estudios de donde procede Chiquillán- pero se sintió siempre atraído por la gestión comercial, financiera y estratégica de las empresas, por lo que decidió estudiar el MBA en la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL).
Yo he tenido la oportunidad de practicar en una empresa multinacional en el área de logística en la planta de la empresa, y luego tuve la oportunidad de trabajar en una corporación como es 3M. Cuando presenciaba las presentaciones de la alta gerencia de 3M podía ver que si bien tenia conocimientos de los procesos me faltaba una parte importante, la relacionada con la gestión financiera-estratégica, y eso era porque la carrera de ingeniería no estaba bien enfocada en el tema, sostiene Pizarro.
Y de hecho, uno de los motivos por los cuales decidió estudiar en la USIL fue por el decidido enfoque empresarial de la universidad.
Otras opciones
¿Cambio en la línea de carrera o potenciación de lo que ya se sabe? Tradicionalmente, el MBA ha sido la forma en que los ejecutivos de TI le han dado un giro a su línea de carrera. Para pasar a posiciones gerenciales no solo han confiado en sus años de experiencia, sino que también decidieron equipararse a los demás ejecutivos estudiando las maestrías de administración de negocios.
Sin embargo, también hay opciones al interior de estas maestrías. Si un ejecutivo busca reforzar sus cualidades gerenciales con un MBA, puede tomar una de las maestrías que son calificadas como generales; pero si desea adentrarse en el uso de la tecnología para la buena marcha de una compañía puede tomar las llamadas maestrías especializadas, aquellas que otorgan un título de MBA pero con especialización en TI.
Ese es el caso, por ejemplo, de José Díaz, coordinador de Sistemas de la Gerencia de Fiscalización de Hidrocarburos Líquidos del Osinergmin, quien estudió una maestría especializada en Esan, luego de llevar un PADE en TI. Lo curioso es que Díaz ya contaba con un MBA, y a pesar de ello decidió que era necesario cursar otro postgrado.
Considero que hay tres aspectos fundamentales. En primer lugar la maestría me dio los conceptos teóricos necesarios como para ampliar los conocimientos que tenia en cuanto al MBA, pero que no tenia en el tema de TI; por tanto, amplió mi capacidad en el ámbito de poder ver las TI como una herramienta de apoyo para la solución de la problemática en el trabajo, sostiene.
Un segundo aspecto considerado por Díaz fue el hecho de que en los viajes que realizó a España -tanto por el PADE como por la maestría-, solicitó a Esan y a la universidad Ramón Llul de España -con la que Esan tiene un convenio de doble grado- que le dieran las facilidades necesarias para visitar las empresas del sector de hidrocarburos en España, y realizar un benchmarking de cómo se trabaja.
En tercer lugar, además de la parte teórica y el benchmarking, Díaz sostiene que la tesis que escogió su grupo estaba dirigida a una solución específica y práctica que se vería concretada en corto plazo dentro de la institución. La practicidad de la maestría fue otro de los factores que le atrajeron.
Sin embargo, hay otros factores que también pueden tener que ver con la elección de uno u otro tipo de maestría. Uno de ellos, por ejemplo, es el simple pero fundamental hecho de que es la unión académica de los campos en los que actualmente ya se desenvuelven los ejecutivos TI. Ese es el caso de Víctor Flores, chief information officer de Pesquera Diamante, quien a sus 46 años se decidió por una maestría especializada.
Lo interesante en mi caso es que en alguna oportunidad apareció una publicidad en donde decía MBA IT, e inmediatamente me atrajo pues nunca había escuchado ese concepto, MBA y IT, todo junto. Pensé este programa si lo quiero estudiar. Había escuchado MBA pero no me había llamado la atención porque había conversado con personas de los MBA y no satisfacían mis inquietudes, recuerda Flores.
Como señala el ejecutivo el MBA IT -que estudió en la Universidad de Lima- unió dos conceptos que siempre los había visto aislados. Soy conciente que la unión o el hilvanar estos dos mundos era algo que faltaba, porque ahí se encontraba un vacío, una necesidad que faltaba en el mercado. Este MBA no es propiamente una administración de negocios solamente, sino que tiene que ver con la forma en que uno puede manejar los negocios y a la vez con qué herramientas tecnológicas puedes hacer realidad todos esos planes de administración de negocios, agrega el ejecutivo.
Elementos a tener en cuenta
¿Cómo escoger la maestría adecuada? Existen varios elementos que se pueden tomar en cuenta. Uno de ellos, por ejemplo, es el número de alumnos. Chiquillán señala al respecto que dada la mecánica de los estudios de la maestría en el PAD, se revisan prácticamente 900 casos de estudios durante el programa, cada uno de los cuales son discutidos al interior de cada grupo de trabajo y a continuación debatidos en las aulas con todos los alumnos -aunque sustentados de manera individual-.
No es difícil entender que este debate es parte importante del aprendizaje y que en un aula con 20 a 25 alumnos es más probable que los alumnos participen con mayor frecuencia en los debates, que en un aula conformada por 70 u 80 personas.
Dentro de la selección creo que los criterios que más recomendaría es investigar la plana docente, priorizando que no sean profesores que se dediquen solo a la docencia, sino que sean profesionales que se dediquen a la docencia; porque el MBA es muy aplicado y uno se enriquece con los casos de la vida diaria, sostiene Pizarro.
Además, los convenios que tenga la escuela son claves porque hoy en día, con un mundo tan globalizado, la primera maestría es solo un inicio. En el caso de Pizarro los convenios que mantiene la USIL con universidades de Europa le han servido en la actualidad para iniciar sus estudios de doctorado. Además, amplía el horizonte al estudiar la casuística y la metodología de diferentes continentes. Los convenios te dan proyección, te dan oportunidades, agrega el ejecutivo.
Pero por sobre todo, un elemento que ayuda mucho en la elección de la maestría correcta es conversar con quienes ya la han estudiado. Lo que nos han relatado nuestros entrevistados es tan solo el inicio de una investigación que cada profesional interesado puede realizar en su círculo de amigos, colegas y red de contactos. Después de todo, un MBA puede significar un cambio de vida.
José Antonio Trujillo, CIO Perú