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Procesador experimental de Intel se adapta a problemas ambientales al momento

[15/02/2010] Los laboratorios de investigación de Intel tienen el prototipo de un microprocesador resilente que ofrece hasta un 41% más de funcionalidad, con la misma cantidad de energía que usa un núcleo convencional.

Si se aplica a procesadores comerciales, este diseño resilente y adaptable, en condiciones ideales, ofrecería un mejor desempeño que el garantizado, aseguró Keith Bowman, investigador del Circuit Research Laboratories de Intel. El resultado sería un mayor desempeño, de un chip el que se espera un menor desempeño, afirmó Bowman.
Bajo condiciones menos ideales -marcadas por caídas de energía, cambios de temperatura y transistores antiguos- este diseño optimizaría el desempeño y ofrecería garantía de funcionamiento más eficiente que los núcleos que se adhieren a arquitecturas convencionales.
Este autoajuste por medio de la detección y corrección incorporadas de errores consume ciclos, pero no tantos como los que serían devorados por el método convencional que se basa en búferes que desperdician ciclos llamados guardbands. El resultado neto es un procesamiento más eficiente. Creemos que es un gran compromiso, añadió Bowman.
Los investigadores de Intel están desarrollando prototipos para ampliar la escala de detección y corrección de errores, y están determinando qué tipo de impacto tendrían estos núcleos adaptativos sobre los procesadores comerciales que algún día puedan utilizarlos. Aunque resulta prometedora, la tecnología aún no está en el camino formal para ser incorporada en productos comerciales, agregó.
Los núcleos de microprocesadores de hoy están diseñados para funcionar en niveles garantizados, independientemente de las fluctuaciones de temperatura y voltaje que podrían enfrentar. También están diseñados para abarcar esos niveles de desempeño sobre un ciclo de vida determinado, teniendo en cuenta la degradación esperada del material tenga lugar en el tiempo, señaló Bowman.
Para responder al cumplimiento de estas garantías, los fabricantes de chips construyen guardbands que proporcionan ciclos de reserva para asegurar la entrega de un desempeño especificado, incluso en los peores escenarios donde el voltaje, la temperatura y los parámetros de envejecimiento de hecho perjudican el funcionamiento. Como resultado, los procesadores convencionales utilizan más energía para un funcionamiento inferior a lo que utilizarían sin guardbands, agregó.
El núcleo prototipo de Intel incluye circuitos adaptativos que eliminan los guardbands. En cambio, estos circuitos detectan errores causados por el voltaje, la temperatura y los factores de envejecimiento y los corrigen al momento, sin necesidad de ciclos de reserva. Esto da como resultado o un desempeño maximizado o requerimientos de energía minimizados, que en cualquiera de los dos casos supera el desempeño de los procesadores convencionales, afirmó.
Estos circuitos adaptativos gastan recursos, pero menos que lo que gastarían con guardbands, porque las variaciones que afectan el desempeño son relativamente infrecuentes. Con el tiempo, es más eficaz gastar los ciclos de acuerdo a las necesidades, que mantener los guardbands todo el tiempo.
Tim Greene, World Network (US)