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Jonathan Murray, vicepresidente, Public Sector Office of Technology Policy

Evangelizando la nube

[16/02/2009] Jonathan Murray estuvo en el Perú para dar a conocer la posición de Microsoft en la nube. Todos nos encontramos en el inicio ante este nuevo concepto y por ello tenemos preocupaciones por la seguridad, pero quizás las organizaciones públicas sean las que más rápido adopten este nuevo entorno.

La nube (la cloud computing), ese concepto del cual tanto hemos oído hablar, se encuentra en sus inicios, no cabe duda. Y por ello, como toda nueva tecnología, necesita de la ayuda de aquellos personajes que la jerga corporativa ha denominado evangelizadores, aquellos hombres y mujeres que al igual que sus pares religiosos se encargan de traer las buenas nuevas a las empresas y organizaciones.
Jonathan Murray es uno de ellos. Premunido de los conocimientos que le toca manejar debido a su posición ejecutiva (vice president, Public Sector Office of Technology Policy) en Microsoft estuvo de visita por el Perú y se reunió con CIO, funcionarios de organismos gubernamentales, ejecutivos del sector privado y, por su puesto, con la prensa para mostrar lo que su compañía tiene pensado hacer en la nube.
Ya con una primera incursión ante el público peruano durante la conferencia El Partido de las TIC, Murray había establecido los principios básicos de la idea de trabajar en la nube. El ejecutivo ya había sembrado la semilla de la curiosidad por este nuevo concepto, incluso entre aquellas personas fuera del ámbito de las TIC.
Pero había que volver, como se dice, al público objetivo y decirles qué es lo que podrían encontrar, desde la perspectiva de Microsoft, si uno decide subir a ese nuevo entorno.
¿Pequeña o grande?
El concepto de trabajar en la nube -y los ahorros en costos e infraestructura que ello implica- parecen ser especialmente atractivos para las empresas que necesitan, precisamente, ahorrar en costos de infraestructura, es decir, las pequeñas empresas. Sin embargo, es bien sabido que son las grandes empresas las que se animan a probar nuevas tecnologías, como la cloud computing. ¿Cómo conjugar estas disparidades?
Murray señaló que la estrategia que ha adoptado Microsoft ha sido la de enfocarse en los requerimientos de las grandes empresas para diseñar sus servicios y productos, y de ahí bajarlos (es decir, adaptarlos) para las empresas de menores tamaños.
Creo que la estrategia que hemos tomado es que hemos comenzado con las grandes compañías. Así que comenzamos con las grandes empresas para empezar a formular la estrategia para proporcionar los servicios en línea. La razón de esta forma de trabajar es la complejidad de las grandes empresas y de sus requerimientos, una vez que se comprenden es más fácil luego llevar esos conceptos a las empresas más pequeñas. Eso es más sencillo que planear para una pequeña empresa y luego expandir ese plan para una empresa grande y compleja, sostuvo Murray.
Además se han generado servicios diferentes para estas compañías, y es por ello que se ofrecen servicios en línea que apuntan a diferentes necesidades para los diferentes tamaños de compañías. Por un lado ya se tiene una suite en línea de productividad empresarial que apunta a las compañías que ya comprenden los beneficios del correo electrónico, la colaboración, y las comunicaciones unificadas, en la nube.
Y por otro lado ya se tiene en el mercado una suite en línea que es un conjunto de servicios para pequeñas empresas. Estas soluciones les permiten a estas organizaciones tener presencia web, y tener capacidades de correo electrónico en la nube. En realidad, es un conjunto completamente distinto de servicios del que desea una compañía grande y compleja.
Creo que con el tiempo vamos a ver un conjunto de servicios en el medio que una esos dos roles. Así que dentro de un año o 18 meses tendremos un conjunto completo de ofrecimientos que apunten a las empresas grandes, compañías de tamaño mediano y luego de tamaño pequeño con un conjunto único de servicios para cada usuario, agregó Murray.
La aceptación
Todo bien. Sin embargo, no es lo mismo tener un correo electrónico en la web que subir a la nube aplicaciones más complejas y críticas para el negocio. La diferencia entre uno y otro es cuestión de confianza. Y la confianza es algo que se va ganando con el tiempo, algo con lo que la nube, en su versión empresarial, no cuenta. Su historia es demasiado reciente. Ahí interviene también el trabajo de evangelización.
Creo que, sin importar el tamaño de la organización, uno se preocupa por la seguridad. Uno debe hacerlo. Así que el nivel de seguridad que ofrecemos en todas estas alternativas es equivalente. Cuando uno proporciona este tipo de servicios, lo que importa es darle a las personas la confianza de que la comunicación es segura, que los datos se encuentran seguros y que la confiabilidad de los servicios es muy alta y todas las compañías de distintos tamaños tienen estos requerimientos básicos, señala el ejecutivo.
Eso es más sencillo de proclamar ante un auditorio compuesto por los responsables de la seguridad de una gran corporación, de un banco o una aseguradora. Ellos tienen personal encargado de la seguridad y comprenden los conceptos. En las firmas de menor tamaño la tarea nuevamente se centra en la educación.
Murray señala que parte de la responsabilidad que han adoptado se traduce en asegurarse que los clientes han comprendido los requerimientos de seguridad que la nube implica. Pero también que conozcan los pasos y procesos que implican la resolución de un problema en caso que se presente. Como señalamos, la nube es nueva, y hay que realizar mucha de esta obra para que los consumidores de las soluciones se sientan seguros.
La adopción
¿Usted ya trabaja en la nube? Si no lo hace en realidad es parte de la mayoría. Por ahora son cientos (no miles) las empresas que están abrazando el concepto y adoptándolo. De acuerdo a Murray, no existe un tipo de empresa o de industria que se caracteriza frente a las otras como early adopter. Son tan diversas que aún no le ve a la tendencia un patrón definible.
Sin embargo, dada su posición (encargado del sector gobierno en Microsoft) sí puede asegurar que las organizaciones del sector público se encuentran entre las más animadas y las que más incentivos tienen para subirse a la nube.
Y esto porque tienen severos desafíos en términos presupuestales, tienen que controlar el costo de sus TI y al mismo tiempo mejorar los servicios que proporcionan a los ciudadanos. Así que en este sector probablemente veamos una demanda más rápida de estos servicios, incluso más rápida que el sector privado.
Si no tienes la habilidad para responder rápidamente a las necesidades de los ciudadanos o de los hacedores de políticas, entonces la nube es algo que se ve muy atractivo porque te permite resolver algunos desafíos realmente significativos que se están enfrentando hoy, sostiene el ejecutivo.
Pero además, una mayor adopción de la nube no solo implica cambios en las empresas y organizaciones, también significa que Microsoft va a cambiar.
Una empresa que por muchos años ha basado sus ingresos a la venta de software para uso on premises (instalado en las máquinas de la empresa), va a pasar a un modelo de negocios en el que su flujo de ingresos dependerá de un modelo de suscripción mensual o anual por servicios en la nube.
Por su puesto, este no va a ser el caso de todos los ingresos, pero implica un profundo cambio para el cual ya se han estado preparando.
Como dijo Murray, nos encontramos en los inicios de la nube, y lo que aconseja a los CIO e interesados en el tema es informarse de las alternativas que se encuentran disponibles para ellos.
Nosotros podríamos agregar que nuestro sitio es un buen lugar para hacerlo.
José Antonio Trujillo, CIO Perú