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Reportajes y análisis

Teletrabajo: ¿Qué nos falta para aplicarlo?

[16/02/2010] El teletrabajo, o trabajo a distancia, aquél mediante el cual el trabajador realiza sus funciones en un lugar diferente a su centro laboral, es una modalidad que en otros países está siendo cada vez aceptado e implementada. Sin embargo, no es así en nuestro país. ¿Qué nos falta para hacer del teletrabajo una modalidad más común? ¿Cuáles son los impedimentos o restricciones? Algunas entrevistas a los involucrados en el tema y un poco de comparaciones con lo que se está haciendo en otros países, puede darnos una idea de lo que necesitamos para elevar el nivel de teletrabajo en nuestro país, y así aprovechar mejor las ventajas que ofrece tanto para la empresa, el empleado y la sociedad en general.

Todos los entrevistados coincidieron en que no nos falta tecnología; sino legislación, impulso, cultura de teletrabajo, conocimientos y confianza.  Lo que nos ofrece, y de alguna manera todavía no estamos aprovechando al máximo, es lo siguiente: una mejor distribución del tiempo para trabajar y compartir con la familia ya que se evita el traslado hacia y desde la oficina cinco días a la semana. Ahorro, por gastos de transporte o gasolina, estacionamiento y comida en la calle. Salud, por la disminución (solo disminución, ya que no se trata de aislar al trabajador del mundo) del riego de accidentes automovilísticos, de ser contagiado por pandemias como la gripe y de sufrir de estrés.
La empresa también ahorra en gastos de alquiler y energía, cuando el teletrabajo significa alquilar una oficina de un solo piso en vez de una de tres pisos, por ejemplo. Y, también, en cuanto al medio ambiente, la disminución de la congestión del tránsito y de las emisiones de carbono. Para tener una idea sobre un caso real de estos beneficios, una encuesta realizada por Cisco sobre el sistema de teletrabajo en la empresa destaca, entre otras cosas, que la compañía ahorra anualmente 277 millones de dólares gracias a esta modalidad.
Tenemos tecnología pero falta legislación
Refiriéndose a qué nos falta para elevar el nivel del teletrabajo en la región, Gerardo Chaves, gerente de Soluciones de Colaboración para Centroamérica, Caribe & Región Andina de Cisco, sostuvo que no se trata tanto de tecnología. Creo que hoy, la gran mayoría de trabajadores de información, puede conseguir un enlace desde su casa para trabajar. Lo que falta todavía son las políticas de recursos humanos, el nivel de confianza que se le pueda tener a un empleado, y que maduren las leyes para que una empresa se sienta cómoda teniendo a sus empleados trabajando desde la casa.
Si bien el teletrabajo está presente en nuestra región -y específicamente en nuestro país-, la forma en que ha evolucionado es más lenta en unos países que en otros. En la región en general su adopción es más lenta que, por ejemplo, en Estados Unidos y países europeos. Algunos datos para entender el panorama se publicaron en ElArgentino.com el 11 de octubre del año pasado: En América, Estados Unidos lidera el ranking de países con esta modalidad. Le siguen Brasil, Argentina (donde el Ministerio de Trabajo ofrece capacitación gratuita), Perú, y Colombia. En Europa, España, Italia, Dinamarca y Suecia son los más avanzados; en este último, el 90% del mercado laboral funciona bajo la modalidad de teletrabajo, señaló Chaves.
Vale mencionar que Estados Unidos tiene su propio sitio dedicado al tema. La página incluye legislación, políticas y procedimientos, reportes y estudios, herramientas y recursos, y un blog para hablar sobre telework. Un caso de teletrabajo en Argentina, con el aval del Ministerio de Trabajo de la Nación se puede encontrar en aquí. También un caso de teletrabajo del 2003, es decir de hace siete años, de una empresa chilena exportadora de vinos, resulta ilustrador como caso de éxito en Latinoamérica.
La legislación y reglamentaciones sobre el teletrabajo tanto a nivel interno -dentro de la empresa-, como a nivel de gobierno, es un tema importante que necesita más atención. Chaves comenta, por ejemplo, que ya desde hace diez años, en California un tema candente era el riesgo laboral. ¿Qué pasaba si los empleados trabajando en la casa se lastimaban? ¿Qué tipo de reclamos podían hacer?. Agrega que desde ese entonces las empresas estaban tratando de resolver con sus abogados cómo exactamente se interpretaba la ley, cuando el empleado estaba trabajando desde la casa y le pasaba algo. Yo creo que eso es lo que hace falta, agrega el especialista.
Falta impulso y adopción de la tecnología
En la misma línea, lo que Chaves considera es que hace falta una mayor adopción de la tecnología por parte de las empresas, porque sí hay disponibilidad en nuestra región, pero falta adopción. Opina que el impulso al teletrabajo en un país va muy de la mano con la penetración del ancho de banda que permite habilitar el sistema. En los países donde el gobierno está prestando mucha atención a cuántos enlaces de banda ancha tiene disponible para sus ciudadanos, ese mismo país tiende a impulsar el teletrabajo. Comentó que en la región, Costa Rica tiene un plan para impulsar el teletrabajo? el país se está volviendo digital, tiene una entidad puntual que se ocupa del tema del teletrabajo. Pero en otros países todavía hay mucho trabajo por hacer.
Chaves también considera que en algunos de nuestros países los impedimentos podrían ser tecnológicos, la disponibilidad de la banda ancha? La decisión del lugar de residencia se basa en dónde se puede contar con banda ancha, para poder ejercer el teletrabajo. Lo cual no ocurre en los países más desarrollados. Es necesario manejar, por lo menos llamadas de voz, además de toda la parte de datos como el correo electrónico y páginas web.
Otra de las limitantes contempladas por Chaves se refieren a la parte cultural. El tema de la forma en que los jefes están pendientes del desempeño de los empleados, se trata un poco de cercanía, del trabajo en equipo, por nuestra cultura latina, de estar ahí, de socializar a la hora del almuerzo; contra otras culturas que son quizás un poco más independientes. Pero yo no creo que sea un gran factor, es algo totalmente superable. Yo hablo con mucha gente de distintos países de la región que hace teletrabajo,  y nunca he encontrado a alguien que diga nosotros no podemos hacerlo, ni venezolanos, ni colombianos? jamás he encontrado argumentos fuertes al respecto.
Existen falsas percepciones
En un ámbito más local, otro de nuestros entrevistados, Luis Ballester, gerente de Servicios de Voz de Global Crossing Perú, asegura que en nuestro país estamos arrancando con este tipo de servicio, primero porque existe la falsa percepción de que el teletrabajo o la utilización de herramientas colaborativas desde la casa o desde la calle, reducen la productividad, que es mucho más eficiente estar todos juntos en una sala y tener una reunión ahí. Ballester opina que ésta es una falsa percepción y pone como ejemplo, si tengo un documento en World y quiero que varios gerentes trabajen sobre él al mismo tiempo, físicamente sería un caos, pero a través de estas herramientas, se le puede dar el documento a cada uno para que vaya haciendo las modificaciones necesarias.
Lo que realmente está sucediendo es que el trabajo desde casa realmente permite aumentar la productividad?cuando se pierde tiempo en transporte no se obtiene retroalimentación inmediata, hay que regresar a la oficina después de una reunión que se tuvo en otro país para poder ver los resultados de la reunión. Eso también es tiempo perdido y el tiempo finalmente es costo. Entonces yo creo que es eso, una falsa percepción de que reduce la productividad o una falta de conocimiento de las bondades que nos dan este tipo de soluciones, agregó.
Ballester considera también al teletrabajo como una opción interesante que podría adoptar el gobierno para la atención a los ciudadanos, por ejemplo. Es una idea que está moviéndose por allí. Había algunos proyectos dando vueltas, como capacitación a los ciudadanos en asuntos tributarios o actualización en el uso de algunas herramientas, o poder darle mejor servicio a los ciudadanos en general, que puedan acceder a los servicios en línea pero no solamente desde sus casas, sino desde un aplicativo móvil?pero todavía no ha sido explotado.
Ballester menciona algunas empresas transnacionales mineras y petroleras que han adoptado este sistema en nuestro país, y cuando le preguntamos qué pasa con las empresas nacionales señala que lo están adoptando pero en menor escala. Lo que pasa es que recién están conociendo las bondades de este tipo de soluciones? las casas matrices de las empresas transnacionales vienen de mercados mucho más maduros en los que estas herramientas se utilizan día a día, entonces es mucho más fácil recibir una recomendación de parte de la casa matriz, que señala que a mediano o largo plazo se van a reducir los costos, va a aumentar la productividad, etc. Hacen que [las empresas transnacionales] estén mucho más propensas a contratar este tipo de servicio, señala el ejecutivo. Y recomienda que para el caso de las empresas peruanas tenemos que hacer mucha evangelización en el tema, mucha generación de demanda.
Falta tomar decisiones drásticas
Fernando Vereau, director comercial de Telefónica Empresas, afirma que en el Perú, en la práctica, en todos estos años, lo que hemos visto en las empresas, es que usan el teletrabajo como una facilidad de poder trabajar en un horario distinto, de dar acceso al trabajo fuera del horario laboral, cuando la gente está en períodos de descanso; y lo que no hemos visto más bien es una acción decidida o más drástica.
En otras palabras, Vereau considera que en nuestro país el teletrabajo se está utilizando como una herramienta, como una facilidad. Pone como ejemplo el caso de una compañía X, que ocupa un edificio de tres pisos, y decide quedarse con un solo piso y desplazar al resto de la fuerza laboral hacia sus hogares. Ese tipo de acciones no se ha visto en el Perú pero sí en otras realidades como Europa, por ejemplo, y en las prácticas de los negocios de empresas transnacionales. Nosotros tenemos proveedores de tecnología que son empresas multinacionales que sí tienen esa práctica; es decir, acá solamente tienen una oficina alquilada y más bien tienen a todos sus empleados trabajando en su casa con acceso a Internet con todas las herramientas necesarias.
Vereau tocó también el punto de la legislación, probablemente sea necesario algo de legislación o de impulso para que las empresas se decidan a hacerlo. Por ejemplo, nosotros estuvimos revisando un caso de teletrabajo con un cliente importante del rubro de venta de cosméticos, y la limitación era que el cliente -por un tema de intermediación laboral- como persona jurídica no le puede dar las herramientas [contratadas por el cliente] a una fuerza del área de ventas que es tercerizada, la fuerza de ventas es a través de comisiones, no están en planilla. De alguna forma la ley impide que se le pueda dar herramientas que son pagadas por la empresa, porque hay un problema de intermediación laboral. Eso por ejemplo es una limitación en este punto, afirmó.
Creo que el tema tiene que ir evolucionando de la misma forma en que han evolucionado tendencias como el outsuorcing, señaló.
Las empresas más interesadas hasta el momento, según el ejecutivo de Telefónica, son las que se dedican al telemarketing o ventas por teléfono, o los propios call center. Los call center usan bastante el teletrabajo para tener flexibilidad en su demanda de exposiciones, cuando tienen una campaña muy grande, y cuando les queda corta la propia infraestructura del call center, ellos tienen la posibilidad de recurrir a gente que está pre contratada y entrenada en distintas zonas y activar sus posiciones en condiciones de agente bajo demanda. Entonces ahí hay algo interesante. También, en general se ve mucho las contrataciones de teletrabajo para improvisar ventas de forma dispersa en la población, anotó Vereau.
Y finalmente, sobre qué porcentaje de empleados trabajan desde la casa en una empresa que opta por el teletrabajo, Vereau estimó que sería entre un 10 y 20%, y que por experiencia se está viendo en el país la tendencia a dar la facilidad de teletrabajo a la plana gerencial directiva, como una facilidad para acceder a los recursos de la compañía. Los ejecutivos que se desplazan, ya sea de viaje u otras razones, necesita acceder a las herramientas de la compañía fuera de ella. Otro gran bloque de gente a quien se le da la facilidad es a los empleaos que están en el campo, como la fuerza de ventas o gente que hace alguna labor como mediciones, etc. Si salen a hacer una ruta de ventas, no necesitan regresar al centro de trabajo para descargarlas, sino que las pueden ir liquidando y generando órdenes desde cualquier lugar, finalizó Vereau.
Roxana Rojas, CIO Perú