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Columnas de opinión

El cómputo en la nube causará tres revoluciones de TI

Por: Bernard Golden, CEO de la firma de consultoría HyperStratus

[22/02/2010] Cada revolución ha resultado siempre en ganadores y perdedores. Durante la misma, el caos ocurre en tanto la gente trata de discernir si ésta es la verdadera revolución o solo una rebelión menor. Todas las partes presentan sus posiciones, tratando de convencer a los espectadores de que el suyo es el camino hacia adelante. Mientras tanto, las prácticas e instituciones establecidas son trastornadas e incluso derribadas, quizás temporalmente o tal vez de forma permanente. Eventualmente, los resultados se desplazan y se vuelve claro cuál punto de vista prevalece y se vuelve la nueva práctica establecida –y a su vez se convierte en un titular, maduro.

Esto es tan cierto en tecnología como en cualquier otro dominio. En el negocio de la tecnología, generalmente nos concentramos en enfocarnos en fabricantes ganadores y perdedores. Apunte hacia la revolución cliente/servidor, y es obvio: Microsoft e Intel. En el lado del perdedor están los fabricantes de minicomputadoras. Este fenómeno de ganador/perdedor puede ser visto en cada cambio de tecnología significativo (y realmente el ganador de un cambio, se puede volver un futuro perdedor). Esto es entendible: todos amamos el conflicto y las guerras de fabricantes contribuyen a la buena prensa.
Hay menos conciencia en cuanto a los efectos de estas revoluciones sobre lo que constituye la vasta mayoría de la industria de la tecnología: los usuarios. Uno podría arriesgar una suposición de que para cada dólar de ganancia que generan los productos de Microsoft, las organizaciones deTI gastan 10 o 20 dólares adicionales (o quizás incluso más) en construir y ejecutar los sistemas. De lejos, el mayor impacto de cualquier revolución tecnológica está sobre los usuarios de tecnología (por lo cual quiero decir aquellos que trabajan con la tecnología, por ejemplo, las organizaciones de TI).
Otro aspecto del cambio es cómo los individuos reaccionan a él. Es un cliché que "a la gente no le gusta el cambio". Eso es absolutamente erróneo. La gente acepta -e incluso adoptarán- el cambio cuando vean que trae un beneficio directo. Mire la inmediata adopción del iPhone -no vio mucha resistencia contra eso, ¿verdad?-. Una comprensión más matizada de la reacción de la gente ante el cambio interpretaría las probables reacciones basadas en cómo el efecto al cambio es percibido por el individuo: ¿es un beneficio o una amenaza?
Cuando se trata de organizaciones, es una equivocación asumir que la organización reaccionará como un todo -cada organización está constituida por grupos y actores individuales, cada uno de los cuales tendrá su propia lectura de las implicaciones de un cambio. Si vemos al movimiento original de las PC hacia las compañías, algunas porciones de las organizaciones de TI las adoptaron, mientras otras, casadas con el modo existente de realizar las YI, las vieron como una distracción, una amenaza o un juguete. En otras palabras, hubo diferentes bandos que surgieron en reacción a la disponibilidad de esta nueva forma de cómputo, y se dieron lugar encarnizadas batallas por influencia personal y organizacional que tomaron el aspecto de una evaluación técnica.
Cuando se trata de cómputo en la nube, debemos esperar que ocurra la misma dinámica. En los siguientes dos a cinco años, espere ver enormes conflictos sobre los pros y contras técnicos del cómputo en la nube que estarán motivados, en el fondo, por la percepción de parte de los participantes de si el cómputo en la nube representa un beneficio para ser adoptado o una amenaza para ser resistida.
En particular, tres características del cómputo en la nube: la ilusión de escalabilidad infinita, la falta de un compromiso a largo plazo, y el pago por el uso, resultarán en tres revoluciones en la forma en que lasTI son realizadas, y cada una de las revoluciones tendrá sus partidarios y sus detractores.
Revolución #1: El cambio en las operaciones de IT
Se ha dicho mucho de la magia de Amazon Web Services: complete una página web, presione un botón, y diez minutos después tiene recursos de cómputo disponibles. Incluso más impresionante es que puede obtener grandes cantidades con esa solicitud. Y luego, si necesitara que incluso más recursos sean añadidos a su pool original, estos son fácilmente solicitados y agregados a los recursos existentes. Esta es la visión que muchos encuentran tan provocativa, dado el prolongado ciclo de aprovisionamiento actual, el cual en muchas compañías resulta en brechas de meses de duración entre la solicitud y la disponibilidad de recursos. Muchos piensan que remover toda la fricción del aprovisionamiento de recursos es una enorme ganancia. Uno podría pensar que este cambio es la extensión lógica de la visión de que el hardware ha sido transformado de un recurso escaso y costoso en un artículo barato, fácil de adquirir -la consecuencia lógica de lo cual es la necesidad de tratar el aprovisionamiento como un bien masivo, no un preciado lujo. Quizás menos obvias son las implicaciones de esta visión: que los procesos y estructuras organizacionales existentes necesitan cambiar para soportar este nuevo modo de administración automatizada. 
Hoy, las organizaciones de TI interponen un gran conjunto de procesos y requerimientos en el proceso de aprovisionamiento. Solicitudes de presupuesto, discusiones con los diversos grupos de operaciones como red y almacenamiento, planificación de reuniones, todo rodeado con mucho papeleo. Y estos mecanismos tienen sentido en un ambiente en el cual ayudan a racionar los recursos escasos. Ellos están en su lugar para asegurar que cada preciado recurso está dedicado a su máximo uso posible.
El problema es que estos mecanismos son ortogonales al aprovisionamiento modernizado de corta duración, asociado con el cómputo en la nube (el término al corriente es orquestación, que representa la concentración unificada de asignación de recursos en una forma automatizada).
En efecto, hay una incompatibilidad por impedancia entre las consecuencias operacionales del cómputo en la nube y los artefactos organizacionales que existen hoy en día. Y, como fue anotado al principio de este artículo, cada vez que ocurre esta clase de incompatibilidad, de seguro habrá conflicto organizacional -continuado al nivel de discusión técnica. Después de todo, nadie va a decir sobre el cómputo en la nube, "no me gusta porque no estoy seguro de cómo mi trabajo administrando la instalación y la configuración de servidores será necesitado, cuando alguien pueda solo completar una forma web y tener a la infraestructura en sí misma organizando el aprovisionamiento".
¿Así que cómo ocurrirá esto y quiénes serán los ganadores y perdedores?
Ganadores: Grupos de aplicaciones. Los grupos de aplicaciones están dirigidos por grupos de negocios, muchos de los cuales están frustrados por no ser capaces de reaccionar a la presión urgente de negocios. Esto sin mencionar la frustración que muchos sienten cuando son confrontados por los "propietarios" de los recursos, quienes hacen valer su juicio de si la solicitud es justificada. Evitar todos estos gastos operativos y ser capaces de reaccionar mucho más rápidamente a los desarrollos de negocios es una enorme ganancia. Espere ver una enorme presión de los grupos de aplicaciones para "estar en la nube". Y si los grupos de operaciones no responden suficientemente rápido, espere ver a los grupos de aplicaciones buscar proveedores externos, los cuales tienen un incentivo financiero para responder inmediatamente.
Ganadores: Grupos de aplicaciones (2). El proceso de aprovisionamiento de alta fricción no ha sido meramente el resultado del racionamiento de los grupos de operaciones. Este proceso de racionamiento termina siendo respaldado dentro de los propios grupos de aplicaciones, donde diferentes aplicaciones de negocios se disputan por ser puestas en la lista de solicitud. Esto tiene la consecuencia inevitable de que muchas aplicaciones de negocios nunca "dan la talla" para ser presentadas por recursos. Y generalmente, estas son las aplicaciones que representan aplicaciones innovadoras pero no probadas de tecnología de la información. El proceso ocurre más o menos como "bueno, sabemos que tenemos que programar la actualización del paquete XYZ, y sabemos que necesitamos renovar el hardware en el cual corre la aplicación ABC, así que eso básicamente cubre lo que podemos hacer este trimestre. Bob, disculpa que no podamos atender tu aplicación, que coincide con las quejas de nuestros clientes contra los reportes de problemas de nuestro socio fabricante para ver si podemos identificar patrones de mal funcionamiento". Las aplicaciones de baja prioridad tendrán mucha más oportunidad en un mundo de cómputo en la nube. Un complemento de esto es el inevitable crecimiento general en el uso de los recursos de TI.
Perdedores: Operaciones de TI. Poner el aprovisionamiento en las manos de los usuarios de recursos de TI inexorablemente resulta en menos influencia para los "propietarios" de los recursos TI.
Mientras estaba delineando esta visión de un aprovisionamiento automatizado conducido por el usuario en un workshop la semana pasada, uno de los asistentes dijo "puedo ver por qué es tan atractivo, pero no puedo ver a operaciones de TI aceptándolo. Creo que oiremos algo de los grupos de operaciones como 'el aprovisionamiento automatizado es grandioso, pero debería ser hecho en mi grupo para asegurar que las solicitudes se alinean con los estándares aceptados o similares'". Por supuesto. Esto es algo como lo que hicieron los sitios de comercio electrónico hace 10 o 12 años, cuando el comprador llenaba una forma web, la enviaba y eso resultaba en un correo a un empleado, quien se voltearía y escribiría la orden en el sistema existente de manejo de órdenes. Sin embargo, eso no es lo que los sitios de comercio electrónico hacen hoy en día. Y con la presión continua de costo sobre las TI, va a ser difícil justificar esta búsqueda de personal tipo "hombre en el medio", aunque muchas organizaciones no dudarán en intentarlo.
Ganadores: Operaciones de TI. Ajá, este es una sorpresa, ¿eh? Bueno, si la conclusión inevitable de la fricción reducida (sin mencionar los costos) es aumentar la demanda de recursos TI, alguien tendrá que hacer la planeación de capacidad. En cierto modo, el impacto del cómputo en la nube será cambiar las tareas de la gente de operaciones de TI de aprovisionamiento de recursos tácticos a planeación estratégica de recursos -con énfasis en obtener la infraestructura más eficiente y de menor costo posible. Esto dista mucho del outsourcing que ha sido previamente el resultado del enfoque en costos -esto se trata de crear una búsqueda automatizada inmediata por los recursos de cómputo de menor costo, más disponibles y más apropiados necesarios para satisfacer una solicitud de aprovisionamiento. Los grupos de operaciones de TI más exitosos serán aquellos que dejen de pensar sobre controlar la asignación de recursos y empiecen a pensar sobre colocar recursos.
Como dije al principio de este artículo, las revoluciones resultan en ganadores y perdedores después de un período de caos, en el cual ocurren conflictos y luchas. Las revoluciones tecnológicas al nivel de cambio de plataforma -piense en cliente/servidor o el movimiento hacia aplicaciones basadas en web- causan enormes agitaciones en las organizaciones TI mientras luchan por adoptar la nueva tecnología y obtener sus beneficios. El cómputo en la nube indudablemente representa el más reciente cambio de plataforma y está causando tres revoluciones simultáneas. Este artículo se ha enfocado en la revolución en operaciones. Mis siguientes dos artículos se enfocarán en los patrones de costo/pago y la implementación de aplicaciones.
CIO.com
Bernard Golden es CEO de la firma de consultoría HyperStratus, la cual se especializa en virtualización, cómputo en la nube y temas relacionados. Él también es el autor de "Virtualización para Dummies", el libro más vendido de virtualización hasta la fecha.