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Ballmer: Cada uno puede tener su propia Nube

[09/03/2010] Hace unos días Steve Ballmer, CEO de Microsoft, visitó el centro Paul Allen de Ciencias de la Computación e Ingeniería de la Universidad de Washington. Ahí el expuso cinco principios o tendencias que, considera, se encuentran dando forma a la nube.

Aquel concepto que parece gaseoso adquiere la forma de oportunidades, técnicas, interacciones, dispositivos y servidores, en palabras del actual hombre más importante de Microsoft. Su perspectiva es práctica y apunta a mostrar que la nube ya se encuentran aquí, que la conocemos desde hace tiempo y que ella ha ido cambiando nuestra forma de trabajar, pero también de divertirnos e interrelacionarnos. La nube es la red, y es nuestro conocimiento y acciones.
Oportunidades y responsabilidades
El primer principio que identifica Ballmer son las oportunidades y responsabilidades que crea la nube. Aunque en un inicio la nube se conformaba por discursos poco consistentes sobre ella, en la actualidad se puede apreciar que puede ser el origen de muchas innovaciones, muchas inversiones y nuevos modelos de negocios, ya que se trata de toda una infraestructura de software comercial que nunca antes había existido.
Sin embargo, la nube también conlleva responsabilidades, y la principal de ellas es la protección del propio usuario de la nube. Esta protección toma la forma de aquellas medidas necesarias para proteger su privacidad y la confidencialidad de sus actos. Y aunque esto podría parecer solo un tópico social también se trata de temas técnicos, de invenciones y de innovación, señaló el ejecutivo.
Ballmer apunta a que la nube ha dado pie a toda una nueva raza de creadores de propiedad intelectual. Ya no solo se trata de personas que crean un sitio web, sino de programadores que crean un software y desean encontrar a las personas que puedan adquirirlo y pagar por él. Antes estos programadores tenían que acudir a empresas bien posicionadas para intentar vender su software, pero ahora con las tiendas de aplicaciones se ha producido toda una revolución en la forma en que los creadores de software pueden monetizar sus creaciones. Ese es un aspecto de la nube que emociona a Ballmer y del cual espera mucho.
Por otro lado, las personas cada vez se encuentran más al tanto de los problemas de seguridad que implica la relación cada vez mayor que se produce entre las personas y la red. La publicidad es un campo en el cual estas preocupaciones han tomado cuerpo y se presentan bajo la forma de la pérdida de privacidad.
El otro aspecto de la nube, la responsabilidad, tiene que ver, de acuerdo con Ballmer, a la capacidad que los creadores le dan a la personas de tener el control. Es necesario entonces, que los creadores de software creen las herramientas necesarias para que las personas se sientan en control de su vida en línea y por tanto se sientan más seguras.
Ballmer señala que este tema fue de particular discusión al momento de crear Internet Explorer 8. Las características de navegación privada fueron un tema que preocupaba, pues iban a ser una buena herramienta para la seguridad y privacidad de los usuarios, aunque, por otro lado, implicaban una restricción a la actividad comercial de las compañías.
En Microsoft queremos tener un punto de vista interesante sobre este tema. Creemos que como gran compañía debemos ser líderes en cuanto a la privacidad, sostuvo el ejecutivo.
Aprender, decidir y actuar
Existe una segunda dimensión en la nube. La nube aprende, ayuda a aprender, decidir y actuar. Sin embargo, este proceso es continuo. De hecho, en la actualidad, si buscamos un dato como, por ejemplo, el gasto en salud de Estados Unidos en Internet, podríamos encontrar miles de enlaces que nos señalan todos los debates que se están produciendo alrededor del tema del gasto de salud sin que en muchos de éstos encontremos la cifra que buscamos.
Es tan solo una cifra, pero nos da una idea de cómo funciona la nube, porque la nube para las personas es Internet. Y la Internet, en estos momentos, en términos de saber aquello en lo que me encuentro interesado, se encuentra muy lejos de lo que podría hacer en los próximos cinco años, señaló.
El aprendizaje de las máquinas (machine learning) es una ciencia, pero una ciencia que no ha sido de mucho provecho práctico en su pasado reciente, en los últimos 10 años. Sin embargo, en la actualidad se podría calificar como uno de los tópicos de mayor actualidad de la ciencia de la computación. Ahora deseamos encontrar en la información lo que realmente buscamos.
Ballmer señaló, por ejemplo, que cuando uno ingresa a la Red y busca flores en un buscador, en realidad uno no se encuentra interesado en saber mucho sobre las flores, lo más probable es que uno desee encontrar unas flores para comprar, a un buen precio. Entonces, ya no solo es cuestión de buscar información, ni siquiera es cuestión de tener un buscador, como señala Ballmer, Microsoft cuenta con un producto –OneNote- que se encarga de recolectar información de una serie de fuentes a modo de buscador. Entonces lo que verdaderamente importa es que la nube aprenda del usuario, aprenda del mundo, llegue a conclusiones y ayude al navegante a tomar decisiones, indicó.
Y este terreno no es el campo solo de una cuantas grandes compañías, de hecho hay muchos personas que deben tener ideas innovadoras en muchos campos específicos, añadió.
Interacciones sociales y personales
Para Ballmer, la nube nos ayudará a mejorar nuestras interacciones sociales y profesionales. Todos conocemos las herramientas de socialización que nos proporciona la red (el correo electrónico y las redes sociales, por ejemplo) y consideramos que ya se encuentra en la red todo lo necesario para seguir socializándonos; sin embargo, aún queda campo para la innovación.
Y por innovación se debe entender herramientas no solo que nos ayuden en el trabajo o en lo personal, sino aquellas que nos ayuden a unir estos dos campos de la vida que aún algunas personas tienen por separado. Estas herramientas nos tienen que ayudar a estar en contacto con las personas con quienes queremos, de la forma en que queremos. Y todas estas acciones se llevan a cabo dentro de un contexto: en el contexto de un proyecto, en el contexto de un juego, o en el contexto de un programa de televisión. En todos estos lugares queremos encontrarnos en contacto con las personas y la nube nos va a ayudar en este objetivo, indicó.
Es irónico. Estoy aquí hablando de interacción virtual y socialización porque no me parecía correcto no encontrarme presente aquí para hablarles. Y la verdad del asunto es que creo que tendremos éxito con este aspecto de la nube el día en que todos estemos de acuerdo en que la interacción virtual a través de la nube es tan buena como encontrarme presente aquí, sostuvo Ballmer.
Y señaló que ciertamente se trata de tener el software correcto y la infraestructura correcta para lograr una imagen virtual en tiempo real de las personas y el ancho de banda necesario; pero acotó nunca habrá suficiente ancho de banda.
La apuesta de Microsoft que Ballmer presentó fue el Xbox Live como una forma en que la nube puede mejorar la interacción social y profesional.
Dispositivos más inteligentes
La nube quiere dispositivos más inteligentes. Por su puesto, esto no significa que se vaya a dejar de lado el software o la infraestructura, pero va a haber un cambio cualitativo en la forma en que los dispositivos se conectan con la nube, y nos conectan con la nube, sostuvo.
Ballmer señaló que el dispositivo importa; ya sea que se trate de una PC, el teléfono o la televisión, se debe de tomar en cuenta que ahora aprendemos de nosotros mismos a través de sensores, cámaras, dispositivos de grabación de voz y demás. Por ello, los dispositivos tienen que ofrecer más posibilidades, una interfase rica y todo lo necesario para mejorar nuestra experiencia en la nube.
Las PC no se parecen a como eran las PC hace cinco años, y los teléfonos tampoco se ven igual a como eran hace cinco años, y esto es algo que se debe a la interacción que van ganando en la nube, a la inteligencia que van adquiriendo. Pero por su puesto, estos aparatos cuestan. Lo que se requiere entonces no es solo que haya más dispositivos más inteligentes sino que ellos, poco a poco, se encuentren más al alcance de las personas en términos monetarios, continuó.
Ballmer señaló que ello sucede con los lectores de libros electrónicos, y también sucede en los televisores, que ya no son solo aparatos para ver programas de televisión sino para complementarse con dispositivos como el Xbox y conectarse a la nube.
Pero sin duda el celular es el rey. Esto es evidente porque el propio Ballmer señaló que nos encontramos en el proceso de relanzar nuestras actividades alrededor del teléfono. Por ello es que tienen una nueva versión de Windows Phone 7 Series, un dispositivo más inteligente que los anteriores -refiriéndose a los anteriores sistemas operativos para celulares- y realmente diseñado para la nube.
Las versiones anteriores se encontraban diseñadas para la voz, y para el mundo legacy. Pero, a medida que lanzamos Windows Phone 7 Series al mercado, comenzarán a darse cuenta de muchas cosas interesantes que ocurren cuando se unen las tecnologías, sostuvo el ejecutivo.
Servidores
La nube genera avances en los servidores, los cuales a su vez generan avances en la nube. Si uno se pone a pensar, la Red es tan solo un grupo de servidores, y quizás en 1969 solo se trataba de dos máquinas conectadas entre sí.
Pero cada día crecieron en número. Cada vez hay más servidores y en la actualidad se pueden contar unos dos millones de servidores tan solo para sustentar las operaciones de la nube.
Pero ahora la forma en que vemos a los servidores y al software para servidores tiene que cambiar. La nube nos ha hecho ver realmente lo que significa tener que crecer con rapidez, ya que ahora nos encontramos en una época en la que deseamos digitalizar cada foto, cada archivo, sonido o video del mundo, y ello es tan solo una parte de todo el contenido que inunda la red. Entonces, el crecimiento es una tendencia continua y hay que enfrentarla, añadió el ejecutivo.
Por ello ahora los servidores han cambiado, ahora se puede contar con una caja -un container- que tiene el equivalente a 10 mil servidores convencionales y puede enfriarse con tan solo conectarlo a la manguera del jardín, cuando antes se requería conectarlo a una bomba contra incendios. Es nueva tecnología en la forma de nuevo hardware pero también de nuevo software.
El nuevo software tiene un nuevo mantra: la virtualización. Todo se virtualiza. Pero no se puede dejar de lado el hecho de que se necesita nuevas aplicaciones que tengan sentido en la nube, y una de los primeros esfuerzos que la compañía de Ballmer ha ideado para afrontar el reto es su plataforma Azure. Pero se necesitan más ideas. Simplemente, no se puede dejar de lado todo el software que se ha escrito hasta ahora, señaló.
Pero también es necesario que la nube sea más de las personas y las instituciones, que ellas tengan sus propias nubes privadas en términos de esos contenedores que se conectan a una manguera de jardín, a una conexión eléctrica y comienzan a funcionar. Las nubes privadas pueden ser tan sencillas de instalar como llevar estos containers a los clientes y hacerlos funcionar.
¿Por qué no usar la nube pública? Porque las instituciones quieren su nube, las personas quieren su nube. Y si en un principio la nube cambió a los servidores ahora el cambio de los servidores ha hecho lo propio con la nube. El cambio es que cada uno pueda tener su propia nube, sostuvo el ejecutivo.
Jose Antonio Trujillo, CIO Perú