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Microsoft podría beneficiarse de la iniciativa antimonopolio de Europa contra Google

[09/03/2010] A finales del mes pasado, la Comisión Europea anunció que había iniciado una investigación antimonopolio sobre Google basándose en las demandas presentadas por tres compañías europeas, dos de ellas relacionadas con Microsoft.

Steve Ballmer, CEO de esta última, reconoció la semana pasada el papel de su empresa en el intento de que los reguladores gubernamentales llevaran a cabo tal investigación.
Las quejas de Microsoft ante la Comisión representan solo la más reciente batalla en la escalada competitiva que el fabricante y Google mantienen en varios frentes, incluidos los de sistemas operativos, aplicaciones empresariales, y, en particular, el de las búsquedas en línea.
Según los analistas de la industria, la investigación de Europa podrá perjudicar el buen momento de que disfruta Google, forzando a sus ejecutivos a desviar su atención del desarrollo de nuevas herramientas y la entrada en nuevos mercados a la defensa de la compañía frente a las acusaciones antimonopolio.
"Al fin y al cabo, lo cierto es que esto obligará a Google a dedicar tiempo y recursos a cumplir con las exigencias que se le hagan durante el proceso de investigación y a articular su defensa legal", explica Dan Olds analista de Gabriel Consulting Group.
Desde hace algo más de un año, Microsoft ha estado invirtiendo mucho dinero y recursos de desarrollo a intentar hacerse con parte del 60% de cuota de mercado de que disfruta Google al día de hoy en el negocio de las búsquedas.
Aunque, lograr su objetivo "podría costearle a Microsoft muchos años y una inversión enorme", según Rob Enderle, analista de Enderle Group. "La actual disparidad en penetración de mercado resulta, sencillamente, demasiado grande para poder eliminarla a menos que Google cometa algún gran y sostenido error, o se vea afectada por una acción antimonopolio exitosa", argumenta Enderle, en cuya opinión, "utilizar los instrumentos legales para distraer a Google podría reducir el tiempo y la inversión necesaria.
CIO, España