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Empujando la nube: La estrategia de Microsoft

[29/06/2010] El trabajo con la nube recién comienza. A pesar de los grandes esfuerzos de difusión en los que se encuentran involucrados todos los profesionales de TI, aún es significativo el número de personas que tienen algunas preguntas por absolver en torno a la cloud computing.

¿Qué es exactamente? ¿Qué puede subirse a la nube? ¿Cuál es la diferencia entre los principales proveedores? Todas son preguntas válidas que pueden seguir rondando las oficinas de sistemas de las organizaciones peruanas, y que han animado a empresas como Microsoft a dedicar su esfuerzo y tiempo a la resolución de las mismas.
Eso fue precisamente lo que hizo hace unos días la gigante del software. Microsoft reunió a un buen número de profesionales del área tecnológica de diversas organizaciones y les presentó una exposición en la que se abordaban temas que iban desde los principios más básicos de cloud computing, hasta las características que diferenciaban su oferta de la de otro fuerte competidor: Google.
Primero lo básico
Ervin Flores fue el que dio inicio a la reunión. El director regional de Ventas y Marketing de Pequeña y Mediana Empresa Multipaís de Microsoft, realizó una breve introducción de lo que se desarrollaría durante la conferencia y la forma en que el desarrollo de los negocios ha discurrido hasta el concepto de nube.
Tenemos una agenda muy buena, vamos a tocar varios niveles de detalle del tema, vamos a hablar un poco de estrategia, un poco de visión, pero también nos vamos a ir a los detalles de la tecnología, comparándola con la de otros proveedores, sostuvo el ejecutivo.
Luego de su presentación era hora de ir al grano, de comenzar a explicar qué es la nube y qué se puede hacer con ella. Y para ello se contó con Ernesto Marquina, consultor de Arquitectura y Desarrollo de Soluciones de Microsoft, quien presentó las bases de la cloud computing.
El consultor comenzó por el principio. Señaló que los distintos proveedores ofrecen conceptos que, aunque concuerdan en muchos puntos, aún mantienen algunas diferencias. Así algunos pueden sostener que cloud computing es tener servicios en línea, otros que significa no tener software. Pero ninguna de esas perspectivas es correcta, todo depende del cristal con el que se mire el paradigma, parafraseó Marquina.
¿Qué es entonces? Para Marquina -y, por tanto, para Microsoft- cloud computing es la quinta generación en computación. Las cuatro generaciones anteriores son aquellas conformadas por las distintas olas que transformaron a la industria TI desde los años 60.
Así, en aquella década y en la siguiente la primera generación fue la constituída por los grandes mainframes, gigantescos dispositivos que eran un lujo que solo podían darse algunas grandes instituciones educativas, las empresas más grandes del sector comunicaciones y, por su puesto, del sector financiero.
Los inicios de los años 80 fue el momento en el que hizo su aparición la segunda generación en computación. Ésta estuvo conformada por la naciente primacía de las desktop PC y los aplicativos de productividad (procesadores de texto, hojas de cálculo, etc.) que aparecieron con ellas.
Poco después, en esa misma década, fue el momento de la tercera generación, aquella liderada por el modelo cliente/servidor y por la llamada computación distribuida. La cuarta generación apareció a mediados de los años 90 con el gran fenómeno de Internet, en donde todo el poder de computación trascendió a una red pública. La cloud computing, como quinta generación en computación, por tanto, no es algo que Microsoft haya creado, sino que se trata de un nuevo paradigma que está siendo adoptado por la corporación.
Marquina se preguntó a continuación Pero, ¿cuáles son los factores que impulsan a la adopción de la nube? La reducción de costos, sin duda, es uno de los más importantes.
El ejecutivo mencionó luego la ya muy conocida estadística que señala que aproximadamente un 80% de los costos del área de TI son costos operativos, dejando solo un 20% del presupuesto para la innovación; y señaló además que el paradigma de cloud computing permite tener más presupuesto para la innovación, delegando todos los costos operativos a un tercero.
Evolución y características
Sin embargo, antes de experimentar la nube se tiene que apreciar qué es lo que actualmente se maneja en las empresas. El primer ambiente que se conoció, desde la perspectiva de la ubicación de las aplicaciones, es el llamado On Premise. Éste se caracteriza por mantener las aplicaciones en los servidores que tiene la empresa dentro de su propio centro de datos. Obviamente la empresa tiene que enfrentar todos los costos asociados a este modelo.
Otro de los ambientes que se pueden encontrar en las empresas es uno que ha surgido posteriormente al on premise; es el llamado hosted. Este ambiente básicamente se diferencia del anterior en que la empresa le paga a un tercero para que éste aloje sus aplicaciones en un hardware específico. En este caso la empresa se libera de tener que mantener un centro de datos, si así lo desea, ya que solo está alquilando servidores, y conectividad.
Los costos en los que se incurren en este modelo son menores debido a que no tiene la necesidad de comprar, mantener y actualizar el hardware; pero -y aquí la diferencia con la nube- mantienen una capacidad de cómputo fija.
En el esquema de nube uno ya no piensa en el concepto de servidor, sino en el de capacidad de procesamiento.
Si yo tengo un sitio web quiero que éste pueda recibir 10 mil visitas diarias, que aloje los comentarios y las transacciones que en él se realicen ¿cuánto me vas a cobrar por esto?, preguntamos. Es el llamado pay as you go o pago por uso, y los pagos por uso cambian de proveedor en proveedor. Unos dicen yo te voy a cobrar por ciclo de CPU, por memoria y por ancho de banda. Entonces esa combinación genera una tarifa mensual, sostuvo Marquina.
La gran diferencia entre el segundo y el tercer modelo es que el segundo (hosted) no brinda servicio de procesamiento sino que aprovisiona servidores. En el modelo de cloud el proveedor mantiene una granja con, literalmente, miles de servidores, algo que el cliente no percibe -y que en realidad no tiene necesidad de hacerlo- pero lo que ofrece es la capacidad de procesamiento.
Marquina luego señaló las diferentes nubes a las que se puede acceder. La más conocida -la que tienen todos en mente- es la nube pública, pero las empresas también pueden optar por una nube privada, aunque este modelo generalmente es la potestad de los grupos empresariales grandes. En este modelo, el grupo mantiene un área de TI centralizada para todas las empresas del conglomerado que se encarga del procesamiento de las operaciones e incluso se encarga de cobrar a las empresas por sus servicios.
Por su puesto, el mantener esta infraestructura obliga al grupo a aplicar tecnologías más avanzadas, como la de virtualización de servidores, ya que el área de TI debe encontrarse en la capacidad de aprovisionar los servicios que se le soliciten en un plazo oportuno.
Si ya se optó por la nube (pública o privada) es conveniente también saber qué es lo que caracteriza a la nube.
La primera característica que mencionó Marquina es su capacidad de escalar (crecer) de manera prácticamente infinita. Es decir, la capacidad de procesamiento va creciendo a medida que se requiera, no tiene un límite superior.
Otra de las características es el pago por uso. En los contratos de servicio se establece que el pago se realiza por la capacidad de procesamiento utilizada.
La tercera característica es la ausencia de upfront costs. Esto implica que no existe una inversión inicial fuerte, la que generalmente se realiza al comprar infraestructura (gastos de capital), sino que solo existen costos operativos asociados con el procesamiento.
Finalmente, la última característica de la nube es que el cliente se abstrae de la administración del hardware. Dado que contrata capacidad de procesamiento, el cliente ya no tiene que encargarse de las máquinas sobre las cuáles el procesamiento se realiza.
A propósito ¿sabe cuantos servidores aprovisiona diariamente Microsoft en su nube? Aproximadamente, 10 mil. Por su puesto, varios de ellos en forma virtual; pero ello proporciona una idea de las capacidades que se manejan en esta industria.
Los servicios y la demanda
Una vez determinadas las características de la nube, Marquina explicó los tipos de servicios que se ofrecen en la nube.
El primero de ellos es IaaS (Infrastructure as a Service) o Infraestructura como Servicio. Este implica que uno a la nube le alquila servicios de infraestructura. Esto se usa, por ejemplo, cuando uno le pide a la nube que le aprovisione un servicio de File Server para que todos los usuarios de una gran empresa puedan poner y sacar archivos.
En este campo se puede encontrar a Amazon, Go Grid, y por su puesto Microsoft (Azure).
Otro de los servicios es el PaaS (Platform as a Service) o Plataforma como Servicio. Sobre la infraestructura anterior (el PaaS implícitamente corre sobre un IaaS) se otorgan servicios para el desarrollo de aplicaciones. Por ejemplo, si uno desea desarrollar una aplicación de facturación de la empresa, los desarrolladores pueden guardar el código fuente en la nube, probarlo y producirlo (los tres ambientes: desarrollo, prueba y producción). La nube, en este caso, también proporciona un framework de desarrollo.
En este campo se puede encontrar a Salesforce.com, Google App Engine y a Microsoft Windows/SQLAzure.
Finalmente, el último tipo de servicio es el conocido SaaS (Software as a Service) o Software como servicio, que son productos terminados que están corriendo sobre un PaaS. Un ejemplo de producto terminado es el Exchange sobre la nube, al cual se le determinan la cantidad de usuarios que deba soportar, los tamaños de las casillas y otros parámetros.
En este campo se encuentran otros jugadores como Zoho CRM, Google Apps, y Microsoft BPOS.
La forma en que se está adoptando el SaaS es comenzando por las aplicaciones no críticas. No existe, por lo pronto, un uso extendido del SaaS en aplicaciones bancarias core, y probablemente no exista en los próximos años. Marquina también señaló que generalmente se adopta primero el SaaS, para pasar luego a otros tipos de servicio.
Otro punto que explicó el ejecutivo fueron los modelos de despliegue de la nube. En este caso, presentó tres modelos a elegir: nube pública, nube privada, y nube dedicada.
La nube pública es la más conocida de todas. Es el escenario que se ha instalado en las mentes de todos los usuarios y consiste en utilizar la capacidad de procesamiento de una nube que se comparte con otras empresas.
Otro escenario es el de la nube privada, la cual, a diferencia de la pública, no se sustenta en servidores compartidos con otras empresas sino en máquinas on premise donde la empresa puede ejercer un control total de la nube.
Un tercer escenario es el de la nube dedicada en la cual la capacidad de procesamiento se encuentra en máquinas fuera de la empresa (en una nube) pero éstas no se comparten con otras empresas. Este modelo ofrece, evidentemente, mayor seguridad, y ofrece SLA diferentes.
Los tipos de demanda que se pueden asumir con la cloud computing fue otro de los puntos que tocó Marquina.
Con los modelos anteriores a la nube, la planificación que uno podría realizar de la demanda de capacidad de procesamiento a enfrentar eran escalonados. Uno podía asumir que en el futuro uno podría pasar de una demanda de alrededor de 5 unidades a 10 unidades; sin embargo, la demanda no es algo que se genere en forma lineal sino ondulante. Esto provoca que en ocasiones se encuentre por debajo de las 10 unidades e incluso, en alguna oportunidad, se pueda subir por encima de las éstas. En el primer caso se está desperdiciando capacidad (y pagando por ella) y en el segundo se está incumpliendo con la necesidad de cómputo.
El modelo de la nube permite un crecimiento que siga en forma más exacta los ondulantes cambios de la capacidad de procesamiento, reduciendo así prácticamente a cero los desperdicios y evitando los momentos de falta de capacidad de procesamiento.
Es más, Marquina reconoció hasta cuatro tipos diferentes de cambios en la demanda que pueden ser mejor atendidos con un modelo de nube.
El primero de ellos es el llamado On and Off. Este tipo de cambio es el que se produce cuando se hacen trabajos por batchs, por ejemplo, en una institución financiera que trabaja las transacciones del día al final de éste. Hay un momento de actividad que luego es seguido por un momento de muy poca (o ninguna) actividad. Este ciclo se repite en forma periódica.
Otro es el llamado Growing Fast, que se produce cuando las necesidades de servicios crecen a un ritmo que puede poner en problemas al área de TI, si no cuenta con las herramientas apropiadas.
El tercero es el Unpredictable Bursting que se produce cuando un pico no previsto se produce en la organización y no hay forma de atenderlo. Mientras que los Predictable Bursting son picos que aunque previsibles no son igualmente atendibles debido a que TI no cuenta con las herramientas necesarias.
Todos estos tipos de cambio son más fácilmente atendibles con un modelo de nube que, por definición, es lo suficientemente elástico para satisfacer estos cambios en las demandas de capacidad de procesamiento.
Escoger la nube
Marquina, luego de haber explicado todas las características de la nube, de las demandas, y de los modelos que se pueden encontrar en el mercado, hizo la pregunta esperada: ¿Qué escoger?
Por un lado, se puede escoger entre las tres modalidades de procesamiento disponibles para las empresas: on premises, alojadas, en la nube. Escoger entre una y otra nos puede acercar hacia un ambiente de control total (on premises) o en el otro extremo de economías de escala (la nube).
Igualmente, dentro de cada uno de estos tres modelos se puede optar entre aplicaciones a la medida o aplicaciones empaquetadas.
La combinación de estas características nos produce seis opciones que son las que tiene que ponderar los encargados de TI en la actualidad.
Y es aquí donde comenzaron las comparaciones.
En un gráfico que Marquina mostró y que se denominaba ¿Qué tan profunda es su nube?, se pudo ver que la complejidad de la nube se puede dividir en siete elementos constitutivos que van desde el hardware hasta la aplicación propiamente dicha.
De acuerdo al ejecutivo, un proveedor como Amazon EC2 se encarga solo de los dos primeros elementos base (el hardware y la virtualización), mientras que Windows Azure añadía a estos dos otros cuatro elementos (el sistema operativo, los servicios del sistema operativo, el Web Server, y los Frameworks) y dejaba en manos del usuario solo la propia aplicación.
Por su puesto, Amazon no fue el único con el que Microsoft se comparó.
La comparación con Google
Ya al final de la reunión, José Alania, asesor de Plataforma Tecnológica de Microsoft Perú, repartió entre los presentes un documento en el que se hacía un comparativo con Google.
El documento reseñaba nueve categorías de comparación entre los Online Services de Microsoft y las Apps de Google.
En la primera de ellas (Mensajería y Colaboración) Microsoft resalta la mayor cantidad de años que ofrece su tecnología en el mercado (12 años, frente a 1 de Apps) y la mayor cantidad de años que tiene su tecnología bajo una infraestructura cloud a nivel mundial (6 años, frente a 1 de Apps).
Otro de los puntos fuertes en el que Microsoft muestra su ventaja es el soporte local. La empresa tiene 15 años en el país mientras que Apps no tiene un soporte local directo del fabricante. Los partners son otro punto ventajoso pues Microsoft tiene todo un ecosistema mientras que Google cuenta con solo un partner.
Y así Microsoft plasmó en estas nueve categorías y 47 ítems de comparación todas las ventajas que tiene frente a su competidor en campos que, además de los mencionados, tocan la experiencia del fabricante, la experiencia de los socios de negocios, el soporte especializado y conocimiento local, el posicionamiento que le otorgan los analistas del mercado, los escenarios de conexión e integración, los acuerdos de nivel de servicio del fabricante y los asociados de negocios.
En la parte de colaboración, el modelo de Microsoft no los obliga a que, por ejemplo, al practicante de su organización se le de todos los servicios de la nube sino solamente los que le apliquen. Ustedes pueden tomar los servicios en la nube necesarios y formar los perfiles necesarios, y puedan tener una ecuación financiera interesante, sostuvo Alania explicando uno de los puntos.
En otro de los puntos, el de los escenarios de conexión e integración, por ejemplo, el documento señala que su opción tiene la capacidad de que la misma tecnología pueda ser implementada en una infraestructura local o de nube, mientras que la de Google no. Además, Microsoft sostiene que tiene capacidad completa offline para las funcionalidades provistas por el acceso web, a través de Outlook, mientras que Google dejó de tener dicha capacidad desde el mes pasado.
Por su puesto, es un documento de Microsoft en el que se resaltan las ventajas que tienen frente a Google. Sin embargo, la corporación que se hizo famosa con su motor de búsqueda ya ha comenzado a tener presencia local e incluso ha anunciado el inicio de las labores de su nuevo gerente general en el país.
Eso es bueno pues genera competencia, y la competencia nos beneficia a todos.
Jose Antonio Trujillo, CIO Perú