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Parece que las etiquetas RFID funcionan mejor en los ductos de los edificios

[20/08/2010] Un equipo de investigación de la Universidad Estatal de Carolina del Norte ha utilizado un ducto de ventilación de un edificio, en por lo menos el triple de la distancia que las ondas de radio emitidas desde etiquetas RFID pasivas pueden viajar en el espacio abierto.

El descubrimiento significa que una económica etiqueta RFID puede ser usada para transmitir datos inalámbricamente desde cualquier sensor de temperatura, detector de humo, monitor de monóxido de carbono o un sensor para detectar agentes químicos, biológicos o radiológicos en un gran edificio, de acuerdo a Dan Stancil, uno de los principales investigadores y jefe del Departamento de Ingeniería Eléctrica y de Computación de la universidad.
Stancil le dijo a la revista R&D que usar las etiquetas RFID con sensores eléctricos podría ser económicamente viable en forma inmediata, porque ello significaría que el cableado y la mano de obra para instalar cables no se necesitarían para conectar los varios sensores de un edificio.
La investigación será publicada en la edición de setiembre de Proceedings del IEEE, de acuerdo a una sinopsis en la revista R&D.
El equipo de la universidad encontró que los ductos metálicos de calefacción, ventilación y aire acondicionado actúan como guías electromagnéticas para incrementar en gran medida el rango de comunicación de las etiquetas RFID de ultra alta frecuencia, cuando se las compara con la distancia de su propagación en el espacio libre. Las etiquetas emiten una señal de radio que son captadas por el lector RFID al otro lado de un ducto de 30 metros de largo, halló el equipo. La mayoría de las etiquetas RFID UHF generalmente se propagan solo de cinco a diez metros en espacios abiertos.
El equipo estudió las etiquetas RFID pasivas, las cuales son activadas por una señal proveniente de un lector RFID. Las etiquetas RFID activas, por el contrario, regularmente emiten una señal y deben tener su propia fuente de energía.
Matt Hamblen, Computerworld (US)