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Juan Hardoy, director legal Anti-Piratería y Anti-Falsificación para Latinoamérica de Microsoft

La piratería se sofistica, pero su combate también

[31/08/2010] Desafortunadamente, la piratería de software más sofisticada de América Latina es la que se produce en el Perú. Recientemente, los ejecutivos de Microsoft quedaron asombrados cuando la policía encontró Certificados de Calidad (las etiquetas que dan fe que el software instalado en una computadora es legítimo) falsificados con gran maestría por los piratas. Ello es un indicador de que, a pesar que se ha avanzado en el combate de la piratería, queda mucho por hacer.

Y fue precisamente sobre lo que se está haciendo, que CIO Perú tuvo una conversación con Juan Hardoy, director legal Anti-Piratería y Anti-Falsificación para Latinoamérica de Microsoft. En general, Hardoy afirma que el país ha avanzado en la materia pero que también queda claro que el esfuerzo por vencer a los piratas no depende solo de las empresas, del Estado o de la sociedad, sino de todos ellos juntos.
El problema
Al comprar una computadora con Windows uno puede apreciar que en alguna parte de ella se puede encontrar un sello que certifica la legitimidad del software (el sistema operativo) que se encuentra instalado. Esos sellos o etiquetas, lamentablemente, ya vienen siendo falsificados en el Perú. En una reciente incursión de la policía, ésta halló 600 de estos certificados listos para ser utilizados y ofrecer como legítimo (y cobrar el precio como tal) software de procedencia ilegal.
Este hallazgo le ha valido al Perú el lamentable título de ser el país con la piratería más sofisticada de la región latinoamericana, aunque -viéndolo por el lado positivo- también es una señal de que las autoridades están realizando esfuerzos significativos por combatir esta ilegal actividad.
De hecho, esos esfuerzos ya han rendido un fruto: la tasa de piratería ha bajado un punto porcentual este año, situándose en 70%. La reducción es modesta y la tasa de piratería es aún alta, pero algo se ha avanzado.
¿Qué tan bien o mal estamos situados con respecto a nuestros vecinos? El Perú lamentablemente aún tiene una tasa de piratería por encima del promedio latinoamericano (63%), y muy superior al promedio mundial (43%). Por otro lado, en el país, según cifras proporcionadas por Hardoy, por cada dólar que la industria legal de software pierde a manos de la piratería el ecosistema de la industria pierde otros 5,5 dólares.
A nivel latinoamericano, las cifras son más contundentes pues Hardoy señala que la industria perdió cuatro mil millones de dólares en el 2009. Con montos tan altos ya no puede ser creíble el argumento de que el problema es solo cuestión de unas cuantas personas con pequeños negocios, que se ven obligados por las circunstancias a ganarse el sustento diario, pirateando el software de una transnacional. En realidad se trata de un negocio multimillonario que ha caído en manos del crimen organizado -los pequeños vendedores son solo la fachada para comercializar el producto- y que daña no solo a las transnacionales que producen el software sino que también a la sociedad, el gobierno e incluso a los propios consumidores.
Es por ello que no podemos quedarnos atrás de los piratas y tenemos también que hacer inversiones en tecnología para poder colaborar con las autoridades en el combate y persecución de estos delitos. Nosotros formamos hace poco, hace un año, en Bogotá, un laboratorio de criminalística para poder brindar mayor apoyo a las autoridades en la identificación de productos falsificados, indica Hardoy.
Los tres pilares
Pero solo un laboratorio no puede detener a la piratería. Se necesita de la participación de varios actores en diversos frentes y al mismo tiempo. Ciertamente uno de esos frentes es el tecnológico (representado por el laboratorio) pero también hay que tomar en cuenta el frente educativo y el del cumplimiento de la ley, y esos son precisamente los tres pilares en los que Microsoft basa sus esfuerzos para el combate a la piratería.
En el frente tecnológico, además del recientemente inaugurado laboratorio se realizan esfuerzos a través del programa WGA (Windows Genuine Advantage). A través de este programa los usuarios pueden validar su software a través de Internet. Éste le va a indicar al cliente si su producto es genuino o no. Si no es genuino le va a enviar al cliente un mensaje haciéndole saber que tiene un producto pirata y que puede escoger entre algunas opciones para regularizarlo.
Millones de personas validan diariamente su producto; sin embargo, una parte importante de ellas obtiene una respuesta negativa. A pesar de ello, es necesario decir que con Windows 7 el porcentaje de validaciones positivas ha aumentado, ese es un buen signo pues significa que el producto es menos vulnerable a la piratería, versus sistemas anteriores como el XP donde encontramos mayores porcentajes de failers o validaciones negativas, sostiene Hardoy.
De aquellos que no pasaron la validación solo un porcentaje pequeño elige reportar su software como pirata a Microsoft; aproximadamente, son unos 260 mil usuarios los que en el curso de un año reportaron piratería, 20 mil de ellos fueron de América Latina.
Quizás una de las causas por las que los usuarios no reportan el resultado -o ni siquiera se atreven a pasar por la evaluación- es el temor a las medidas que la corporación de Redmond pueda tomar contra ellos.
Sobre este tema Hardoy señala: Nosotros no penalizamos de manera tecnológica a ningún usuario por no haber pasado una validación. Pero desde ya el que no pasa la validación o el que no tiene un producto original - y esto no tiene que ver con la validación- no goza de los beneficios de los que compraron un producto genuino, es decir, las actualizaciones. Y al no tener la actualización la máquina es mucho mas vulnerable.
Un segundo pilar es el educativo. De acuerdo a un estudio realizado por IDC, y señalado por Hardoy, los consumidores compran piratería porque no son concientes del riesgo que están corriendo y del beneficio de un software genuino. La gente no sabe que existe un 73% más de posibilidades de perder información sensible si se instala un producto pirata, y 43% más de probabilidades de que la computadora no funcione. Además se debe de considerar que el software pirata es mucho más vulnerable a los ataques de los hackers y de los virus. Por último, las personas tampoco conocen el impacto negativo que tiene sobre la economía y que señalamos líneas arriba.
Creo que el problema de la piratería radica en un tema de percepción y concientización de respeto por la propiedad intelectual, agrega el ejecutivo.
Cuando los dos primeros pilares no son suficientes entonces se tiene que recurrir al cumplimiento de la ley (enforcement). En este campo es evidente que acciones como la que ayudó a detectar las 600 etiquetas falsas son la norma. La policía especializada junto con organismos como el Indecopi y la fiscalía pertinente han realizado operativos exitosos.
Sin embargo, el comercio clandestino es una de las cosas que mas preocupa a Hardoy. La cara de la piratería no es la que se ve en la calle. Detrás de los vendedores muchas veces hay crimen organizado que se dedica a distribuir productos piratas que otros que están en la calle venden por ellos. Este fenómeno se da en varios países de América Latina y a nivel global, ya que estas personas perciben que la piratería tiene bajo riesgo, que las penas no son tan altas como la de otros crímenes y además es más redituable.
Eso por el lado de la oferta, pero cuando preguntamos a Hardoy por el lado de la demanda, de los usuarios que compran piratería, nos respondió lo siguiente:
La falta de licenciamiento en el usuario también es una falta contra la propiedad intelectual; no tiene la misma gravedad que una banda criminal que se dedica a explotar gente en la calle, pero creo que las autoridades deben trabajar tanto en la observancia de las normas por parte de los usuarios como del crimen organizado. Sin embargo, creo que si nosotros podemos cortar la oferta no va a haber problemas con los usuarios, señaló.
Y por usuarios se refiere tanto a los usuarios de casa como a los de las empresas.
A pesar de todo lo expuesto no podíamos dejar de preguntar al ejecutivo de Microsoft si se había explorado el precio como una posible causa de la piratería y también como una vía para solucionarla.
La respuesta fue contundente: nosotros somos sensibles a ese tema, por eso hemos bajado el precio de varios de nuestros productos para estudiantes y para el hogar. Sin embargo, todos esos esfuerzos no han tenido, desafortunadamente, una correlación en la baja de la piratería. Nosotros hemos encargado estudios y la verdad no hemos visto que la piratería baje de acuerdo a la baja en los precios, sostuvo el entrevistado.
Por qué hacerlo
En el mundo, si bajara la tasa de piratería 10%, de 43% a 33%, se generarían 600 mil puestos nuevos de trabajo. La economía mundial crecería 141 mil millones de dólares y además los gobiernos percibirían 24 mil millones de dólares más en ingresos fiscales. Estamos hablando de cifras astronómicas.
Además, IDC -que hizo los estimados anteriores- fue a algunos países donde efectivamente la piratería había bajado 10% para determinar si sus estimados concordaban con la realidad. Los resultados no pudieron ser mejores: el estudio mostró que sus predicciones no solo acertaron en la tendencia positiva de la baja en la piratería, sino que habían sido conservadoras.
Hay que tomar conciencia entonces de todo lo que se pierde bajo las falsas premisas de un ahorro no solo nada ético sino incluso ilegal.
Jose Antonio Trujillo, CIO Perú